Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 03 de febrero de 2023
  • Actualizado 13:29

Árbol de 325 años y raíces gigantes pervive en Aiquile

Enclavado en Zamora,  se encuentra un espécimen de Ficus elástica que data de 1696, de acuerdo al estudio de carbono-14, realizado por la Asociación Sucrense de Ecología.
Vista general del árbol gomero de Zamora.    Aracely Acosta
Vista general del árbol gomero de Zamora. Aracely Acosta
Árbol de 325 años y raíces gigantes pervive en Aiquile

Ni en su mejor sueño, la persona que plantó este árbol gomero en una de las parcelas agrícolas de Zamora, a 32 kilómetros de Aiquile, podría haber imaginado que viviría más de tres siglos.

Contra todo pronóstico, este espécimen de 1696, se encuentra firme, frondoso y erguido, haciendo gala de unas raíces inmensas que sobresalen de la tierra en forma de laberinto —algunas superan el metro de altura— y que lo mantienen anclado a la vida.

El agricultor Francisco Acosta compró el terreno donde mora este gomero, en 1994. La contextura del árbol llamó su atención desde un principio, pero desconocía su edad. Ese mismo año, representantes de la Asociación Sucrense de Ecología llegaron al lugar para realizar un estudio del mismo y calcular su antigüedad basada en el C14 (prueba de carbono-14). Luego del proceso, se determinó que, en ese entonces, tenía 298 años.      

Según Acosta, esta parcela de terreno formaba parte de la hacienda del expresidente Aniceto Arce (1824-1906), quien gobernó Bolivia entre 1888 y 1892. Sus herederos la fraccionaron y la vendieron por partes. Incluso, a unos 100 metros del árbol, todavía se encuentra los restos de una casa de campo, en un proceso de deterioro total.

Aracely Acosta, una de las hijas de Francisco, también cuenta que a lado del gomero hay otra especie antigua, un eucalipto de hojas medio rojizas, y que, alrededor del primero hay un árbol de café, guapurú y otro de loja.

“Según las historias, al expresidente Aniceto Arce le gustaba plantar nuevas especies exóticas en su hacienda”, comenta.

Actualmente, el cuidado de este árbol tricentenario está solo en manos del dueño del lugar, puesto que, al estar en una propiedad privada, la alcaldía de Aiquile no puede participar directamente en su conservación, según explica Franz Navia, su director de Turismo.

No obstante, su propietario asegura que hace los esfuerzos necesarios para cuidarlo y mantener limpio el lugar.

Los que quieran conocer el árbol pueden comunicarse con el dueño de la propiedad, Francisco Acosta, al teléfono 71441124