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  • Diario Digital | lunes, 16 de septiembre de 2019
  • Actualizado 05:00

Anuncian medidas de presión por mal estado de los caminos en Cochabamba

Anuncian medidas de presión por mal estado de los caminos en Cochabamba

Más de 200 camiones cargados con papa y otros productos agrícolas de Morochata y Cocapata están atrapados por un derrumbe de magnitud en la zona de Yuraj Mayu, a 15 kilómetros del municipio de Quillacollo, en la zona de la cordillera del Tunari.

Según el director de Desarrollo Productivo y Humano de la Alcaldía de Morochata, Saúl Soliz, el deslizamiento de un cerro que hizo desaparecer cerca de medio kilómetro de la carretera que vincula Quillacollo con Cocapata, Independencia y ese municipio, no ha sido reparada a una semana de transcurrido el hecho, provocando que los productos agrícolas se pudran.

Anunció que ante el abandono, comunarios, transportistas y autoridades de los tres municipios de la provincia Ayopaya, tomaron la decisión de declararse en huelga de hambre en ambientes de la Gobernación.

Informó que más de 200 camiones cargados de papa y otros productos agrícolas de temporada, están trancados en esa zona, y no pueden llegar a los mercados de Quillacollo y Cochabamba, porque las obras de reparación no avanzaron nada. "Existe maquinaria en el lugar, pero muy poco pueden hacer por la magnitud del derrumbe que hizo desaparecer un buen tramo de carretera", agregó.

Soliz recordó que el derrumbe se registró por las intensas lluvias el pasado lunes 20 de febrero, y hasta ahora no ha sido reparada la plataforma del camino que vincula con Morochata, Cocapata, Independencia y otras 60 comunidades rurales altamente productivas.

REHABILITACIÓN

Según el gerente del Servicio Departamental de Caminos (Sedcam), Edwin Herbas, la rehabilitación del camino dependerá de los resultados de un estudio técnico, debido a la gravedad del daño. Se estima que de ocho meses a un año podría durar la reposición de la plataforma destruida por el deslizamiento del cerro.

"Lo que pasó en Yuraj Mayu, uno de los tramos más transitados que vincula con los municipios de la provincia Ayopaya, es que la ladera de un cerro se vino abajo por la socavación del río y filtraciones en la parte superior como efecto de las persistentes lluvias", agregó.

Confirmó que el derrumbe deja aisladas a más de 60 comunidades de Morochata, Independencia y Cocapata, poblaciones con gran vocación productiva, especialmente de papa y maíz, además de frutas de temporada.

Para evitar conflictos y la escasez de productos agrícolas a los mercados de Quillacollo, Cochabamba y el país, Herbas informó que se recomendó a los transportistas que frecuentan esa ruta, utilizar vías alternativas. La primera por Vinto y la otra por Tiquipaya; ambas ya fueron rehabilitadas por el Sedcam por tratarse de rutas interprovinciales.

HUNDIMIENTOS

Por su parte, Soliz dijo que Morochata es considerada como una zona inestable, que en épocas de lluvias aparecen grietas de hasta 20 centímetros y varias zonas sufren hundimientos de grandes dimensiones.

En respuesta a los reclamos de las autoridades municipales de Morochata, Cocapata e Independencia, todas de las filas del Movimiento al Socialismo (MAS), el gobernador Edmundo Novillo dijo que no sólo se trata de un derrumbe, sino de una falla geológica que necesita de estudios técnicos para garantizar obras que duren en el tiempo.

"La solución a los derrumbes en esta zona, puede tardar unos ocho meses o más, dependiendo de los estudios técnicos y geológicos", finalizó.