Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 20 de junio de 2021
  • Actualizado 05:36

Animales silvestres bebés y anfibios son los más vulnerables a atropellos

Uno de los puntos peligrosos para estos seres vivos es la carretera hacia el oriente del país. Sugieren que proyectos viales incluyan infraestructura de paso.
Un uniformado levanta el cadáver de un zorro atropellado en la vía hacia el Salar de Uyuni. Pedro Laguna-Facebook
Un uniformado levanta el cadáver de un zorro atropellado en la vía hacia el Salar de Uyuni. Pedro Laguna-Facebook
Animales silvestres bebés y anfibios son los más vulnerables a atropellos

Un cadáver yacía sobre la carretera hacia el Salar de Uyuni. Eran las nueve de la mañana del 13 de marzo y nadie lo retiraba del lugar, ni el chofer que lo arrolló, ni la gente que circulaban por la zona, quizá porque era el cuerpo un animal, un zorro bebé que atravesó esa vía “con la inocencia de un niño”, pero murió en el intento.

Un vehículo policial que transitaba por la zona vio el cuerpo del zorro, detuvo el tráfico y lo levantó. Estaba “recién atropellado”, pero ya no se podía hacer nada por él.

La muerte de animales silvestres en carreteras del país es frecuente y las víctimas son, sobre todo, “las de poca movilidad”, como los reptiles, anfibios y roedores; además de los seres pequeños o crías “porque uno no los ve”, de acuerdo con Julia Quiroga, especialista en ecología y conservación de animales silvestres.

Los seres que sí se adaptan a este tipo de infraestructura vial son las aves porque se desplazan por los aires, o los mamíferos grandes, porque son sensibles al ruido y su actividad es nocturna.

Remarcó que, si bien algunos se habitúan, otras especies “se pierden”.

PUNTOS CRÍTICO

Quiroga dijo que, por la densidad de animales, “es más fácil” que se generen atropellos en la carretera hacia el oriente del país. A la altura del Chapare, por ejemplo.

En su criterio, el riesgo es latente para los seres vivos silvestres porque la mayoría de las carreteras está “cortando” su hábitat. 

OTROS PROBLEMAS

Otra problemática que deriva de la construcción de vías cerca del medio ambiente de animales es el ruido. Explicó que les afecta porque “es un elemento extraño”.

Otro inconveniente es que las carreteras generan más flujo humano y esto deriva en el tráfico silvestre. Estas vías acercan a los traficantes a sus presas que luego las comercializan como mascotas.

Mencionó que la afectación a los seres vivos inicia desde la construcción de una infraestructura vial o un proyecto hicroeléctrico, porque altera la conformación del bosque. “Los animales están asustados porque hay algo extraño en su hábitat”.

Cuando se culmina la obra, dependiendo si es de alto o bajo uso, lo seres vivos se acostumbran.

PROPUESTAS

En el país no hay proyectos que contabilicen las muertes de animales silvestres en carreteras, “solo se hace una evaluación ambiental” antes de la ejecución de proyectos, pero el impacto posterior es dejado de lado. En otros países sí hay experiencias de este tipo.

 No obstante, Quiroga dijo que tampoco se puede oponer a la construcción de carreteras y mucho menos si conectan el eje trocal del país porque el intercambio comercial es importante. Lo que sí se debería de hacer, en su criterio, es montar estructuras para que los animales pasen de un lado a otro de las vías.

 Hay proyectos exitosos en Estados Unidos, donde habilitaron túneles para el paso de osos; y puentes, tipo lianas, en Costa Rica para que los monos transiten de un lado al otro de la carretera.

Estas obras no necesitan mantenimiento y, más bien, mientras más se llenen de vegetación, serán más usadas por los animales.

Además, Quiroga instó a las autoridades cuantificar cuántos animales afectados hay en carreteras bolivianas.