Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 10 de diciembre de 2019
  • Actualizado 08:49

Alcaldía califica de “imparable” la construcción de 10 mil casetas

Los mercados son tierra de nadie. Los puestos tienen ya hasta tercer piso en el mercado La Pampa. Comerciantes admiten la ilegalidad, pero dicen: si otros pueden, nosotros también”.
La construcción en el sector Virgen de Urcupiña, en La Pampa.  Noé Portugal
La construcción en el sector Virgen de Urcupiña, en La Pampa. Noé Portugal
Alcaldía califica de “imparable” la construcción de 10 mil casetas

Hay una “epidemia” de construcción de casetas en los mercados de la zona sur. En La Pampa se levantan mezzanines y hasta ya surge un puesto de tres pisos, todo en la ilegalidad y sin que ninguna autoridad pueda frenar las obras.

En los mercados Fidel Araníbar y Los Andes las construcciones están a medias. En la avenida San Martín y alrededores fueron clausuradas 200 casetas irregulares, ayer.

Frente a esta situación, el intendente municipal Eduardo Avilés, califica el avasallamiento como “imparable” y admite que han sido rebasadas como autoridades. “No tenemos la fuerza . Paramos en un lado y empiezan en otro”.

Señala que el tema es analizado en el Concejo Municipal y que hasta mañana decidirán qué actitud van a tomar como Alcaldía.

La Ley de Mercados (48/2014, en incisos 5 y 6 del artículo 21, establece sanciones para quienes vulneren las leyes.

Asegura que las construcciones irregulares alcanzan en estos momentos  a 10 mil casetas. “El 80% está concluido. Hemos querido paralizar, pero durante los conflictos sociales han construido como en carrera de autos”. 

Dice que el personal con el que cuenta la Intendencia es reducido y que alcanza a controlar solo los mercados Los Andes y Fidel Araníbar. 

“El Alcalde (Iván Tellería) quiere llegar a una solución sin perjudicar ni afectar a nadie”, dice.

Tras la clausura de dos centenas de casetas en la avenida San Martín, las dueñas permanecieron en el lugar y no quisieron hablar con la prensa.  

LA PAMPA En la Pampa, el mercado más grande de Cochabamba y que se extiende en siete manzanos, la actividad de albañiles y cerrajeros es frenética. La construcción está lado a lado. Sobre los puestos ya establecidos se levanta un segundo piso y hasta se empieza a construir un tercero. Muchos ya están pintadas de verde y otros tienen el color del aluminio o planchas de metal.

El vicepresidente del Sindicato Virgen de Urcupiña del mercado La Pampa, organización de la que la conocida dirigente Enriqueta Imaca es presidenta, dice que tomaron la decisión porque están “hastiados de esperar, de ser ignorados, de pasar necesidades y de ver que a otros les dan autorización y a nosotros no. Si otros pueden, nosotros también”.

Asegura que el segundo piso de la caseta será utilizado como depósito y espacio para tener a su lado a sus hijos y nietos.  

 Señala que varias autoridades les han ofrecido muchas cosas, pero nunca han cumplido. “Nos ofrecieron un tinglado, pero el proyecto no era factible y se descubrió un fraude”. 

Asegura que las autoridades les han visto con cara de tontos. “Hemos decidido hacer las cosas por nuestra cuenta, tanto en la parte económica como en la parte legal”.

El inciso 4 del art. 16: “El cierre perimetral o remodelación de un sitio municipal sin autorización será sancionada con la clausura hasta que se produzca el retiro de la estructura en infracción”

En el lugar en el que ocurre el diálogo con Becerra, se construyen cinco casetas juntas, pero el segundo piso es más grande que el primero porque tiene aleros con más de un metro de avance. Este medio observa este hecho irregular.

Becerra responde que la norma -la Ley 48/2014, de Mercados- tiene vacíos. “Solo prohíbe modificar en la superficie terrestre, pero no habla nada de construcciones aéreas, no está prohibido hacerlo”.

Entre los trabajos que se hace está el techado para pasillos cerrando peligrosamente las vías de ventilación.

Nuevamente Becerra responde que él mismo -es artista plástico- se encargó de ver esos detalles. “Yo mismo he diseñado parte de esas construcciones. Las alturas de todas las casetas, de las cúpulas y de los sobretechos son de mi autoría. He calculado el flujo de aire, de luz. No me puedo equivocar. Todo tiene canaletas y sistemas de desagües. Incluso los sindicatos que están alrededor han copiado fielmente mi modelo”.

En su sector, conocido como Barrio Chino (venta de cosas a medio uso),  construyen 179 casetas que pertenecen a 200 socios y ocupan al menos un manzano.

¿Alguna vez vino el Intendente o alguna autoridad de la Alcaldía para hacerles notar que estaban trabajando irregularmente? preguntó OPINIÓN.

“Es una pregunta difícil  de responder. Ahorita no estoy en mi capacidad para decirles nada”, dice.

Mercado Los Andes muestra autorización

Las obras paralizadas en el mercado Los Andes de la calle Tarata. Noé Portugal

Comerciantes del sector de venta de maletas y deportivos instalados frente a la sección de comidas, por la exestación de ferrocarril, tienen paralizadas sus obras de elevación de sus casetas.

Los dirigentes de la Asociación Los Andes muestran un documento firmado por el director de Proyectos de la Secretaría de Planificación de la Alcaldía, Jhazmani López Escalera, que señala que autoriza realizar “intervenciones propuestas por Rolan Roca Flores y Luciano Cerezo Totora”, estos últimos dirigentes del sector. 

Ronal explica que empezaron el trámite en marzo y la autorización les fue otorgada en julio de este año, pero que iniciaron a tener inconvenientes con los vendedores del mercado Fidel Araníbar quienes también creen tener el derecho de hacer obras.

La presidente de la Asociación, Ofelia Llusco, dice que cumplieron con la norma, pero que desde hace un mes dejaron de vender. 

En centro Fidel Araníbar hay 50 obras en ejecución

Una comerciante del mercado Fidel Araníbar, que prefiere mantener en reserva su nombre, cuenta que en su sector se construyen más de 50 casetas. “Un día, el intendente (Antonio F.) vino y ha autorizado que se inicien obras. “Qué están esperando, trabajen día y noche”, ha dicho, señala.

Agrega que iniciaron las obras porque las autoridades dieron permiso a la Asociación Los Andes. “No nos parece eso, mientras a nosotros siempre nos han negado todo”.  

Cree que el exintendente salió del cargo con mucho dinero. Dice que recibía entre 1.000 y 2.000 dólares por permitir construir”. 

En ese mercado solo el pasillo E tiene permiso otorgado hace años para hacer una construcción.