Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 24 de febrero de 2021
  • Actualizado 14:15

Alcaldía analiza implementar cementerio COVID-19 para municipios del eje con el Consejo Metropolitano

Se prevé que sea no solo para el eje metropolitano, sino quizás para el departamento, informó el subalcalde de la comuna Adela Zamudio, Andrés Palacios. Aseguró que el 90% de los certificados de defunción emitidos por el IDIF son de positivos COVID-19 o sospechosos y es la causa de la saturación del servicio.

Alcaldía analiza implementar cementerio COVID-19 para municipios del eje con el Consejo Metropolitano

Ante el crecimiento exponencial de fallecidos por coronavirus o de sospechosos de haber muerto por contagio, la Alcaldía de Cochabamba analiza junto a la Gobernación y el Servicio Departamental de Salud (SEDES) la construcción de un cementerio COVID-19 y se prevé que sea no solo para el eje metropolitano, sino quizás para el departamento, informó el subalcalde de la comuna Adela Zamudio, Andrés Palacios.

Dijo que, en las últimas semanas, el cementerio y el crematorio no solo dan servicio al municipio, sino que también atienden a personas de otros municipios y se volvió una especie de cementerio departamental. En los próximos dos a cuatro meses, si continúa el crecimiento exponencial de muertos, será necesario contar con un nuevo camposanto, previsión que está incluida en los protocolos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por seguridad, debido al contexto de alta susceptibilidad, prefirió mantener en reserva el posible lugar en el que construiría, pero adelantó que no sería en Cochabamba. Se prevé que tenga una gran extensión.

MÁS FOSAS Y OTRO HORNO Palacios dijo que el cementerio adoptó los tres protocolos definidos por el Ministerio de Salud para casos COVID-19 que son la cremación, las fosas individuales o comunes (para los no identificados) y el entierro en nicho.

El colapso del servicio se debe a que el 90% de los certificados de defunción expedidos por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) son casos COVID-19 o etiquetados como sospechosos, eso genera que casi todos los muertos recibidos deben atenderse con esos protocolos.

“Lo que genera un cuello de botella es la cremación. Estamos viendo que en unos 10 a 15 días se tenga un nuevo horno crematorio”.

La Alcaldía estableció 91 días de plazo para la construcción del nuevo horno en el documento del proyecto, pero Palacios explicó que, en el marco de la normativa de emergencia sanitaria, se dividirá en dos fases: una, la compra del horno y la otra la construcción de la infraestructura.

Confirmó que para hoy estarán disponibles las 250 fosas que anunció la semana pasada, que se abrieron en la parte trasera del cementerio. Al igual que para la cremación se requiere una carta de aceptación de los familiares, también se pedirá una autorización de los deudos para el entierro en estas fosas COVID-19.

En cuanto a la anunciada entrega de un cementerio COVID-19 en un mes, coordinada con vecinos del lugar, el presidente del Distrito 10, Iván Bautista, negó conocer alguna propuesta de parte de la Alcaldía.

“No coordinaron nada con nosotros, tratan de tomar decisiones por salir del paso. Hasta ahora no tenemos una propuesta clara de lo que quieren hacer, pese a que reiteradamente hemos cuestionado y pedimos que nos digan qué acciones tomarán”.

Afirmó que los vecinos cuestionan la excavación de fosas porque temen contaminación de aguas subterráneas.

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