Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 23 de enero de 2022
  • Actualizado 13:41

Alcaldesa de Sipe Sipe es dada de alta y se resguarda en casa de un familiar porque es amenazada

La alcaldesa de Sipe Sipe, María Heredia, se descompensa en la carretera al occidente, donde era retenida por movilizados. Noé Portugal
La alcaldesa de Sipe Sipe, María Heredia, se descompensa en la carretera al occidente, donde era retenida por movilizados. Noé Portugal
Alcaldesa de Sipe Sipe es dada de alta y se resguarda en casa de un familiar porque es amenazada

La alcaldesa de Sipe Sipe, María Heredia Muñoz, recibió alta médica y se encuentra recuperándose en la casa de un familiar en el municipio de Cochabamba. No pudo retornar a su vivienda ubicada a 25 kilómetros de la ciudad debido a que pobladores estarían amenazando a su familia con quemar su vivienda.

Ángela Nogales, fundadora de Mujeres de Fuego, informó que la autoridad municipal se encuentra estable, pero que aún no pudo regresar a su domicilio en resguardo de su integridad física. La Alcaldesa, a través de la activista, pidió garantías puesto que su vida estuvo en riesgo y aún recibe amenazas.

El 17 de noviembre, Heredia salió de su casa para sostener una reunión con padres de familia que estaban bloqueando la carretera al occidente en demanda de la dotación de la canasta escolar. La gobernadora de Cochabamba, Esther Soria, también se hizo presente para mediar en el conflicto con la intención de llegar a un acuerdo que permita el tránsito vehicular en la vía, pero eso no fue posible y la Alcaldesa de Sipe Sipe fue retenida por los bloqueadores.

La máxima autoridad municipal fue obligada a permanecer en la carretera por más de un día, en medio de los padres de familia que se mantenían en bloqueo. Pasó esa noche sentada en una silla, pero no solo la retuvieron, sino que le echaron con agua, orines y la persiguieron hasta el punto de llevarla a esconderse bajo de una cama, en una casa particular.

Nogales acompañó a la autoridad agredida y relató lo ocurrido el 18 de noviembre. Se dirigió, con algunas activistas más, a la carretera para conocer cuál era el estado de salud de la autoridad y mediar para que sea atendida porque se había descompensado.

Heredia, en horas de la tarde, firmó el acuerdo para que las empresas seleccionadas provean los productos y cuando quisieron llevarla hasta la ambulancia fueron apedreadas por los movilizados, quienes gritaban para que no la dejaran salir.

Nogales relató que lograron ingresar a un domicilio particular, donde también lanzaron piedras y temían que los movilizados ingresaran en cualquier momento y los atacaran. La Alcaldesa tuvo que ser escondida bajo una cama, donde ella empezó a rezar ante la violencia que se estaba suscitando en ese municipio.

Más tarde, decidieron salir de la vivienda pese al temor que sentían porque el inmueble estaba vigilado por los movilizados. Le pusieron a la Alcaldesa un canguro y tuvieron que saltar por un muro para escapar.

Luego, la autoridad fue internada en una clínica, donde recibió atención médica.

“Repudiamos la violencia de donde venga, más aún a una mujer. Últimamente estamos viendo el incremento de violencia política y acoso a mujeres. Es humillante y denigrante ver cómo la trataron (…). Aún siento ese miedo cuando pensamos que se entrarían (las personas) a esa casa. Horas más tarde pudimos escapar por la parte de atrás”, señaló Nogales.

La activista manifestó que las autoridades deben investigar y dar con los autores de ese hecho violento que puso en riesgo la integridad de Heredia y de las otras personas que se constituyeron en el lugar con la intención de mediar, y permitir su atención médica, pero que fueron perseguidas de manera agresiva.