Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 28 de febrero de 2024
  • Actualizado 21:42

21 mujeres de Arbieto se gradúan de plomeras; Florentina cursó embarazada

El municipio apunta a generarles trabajo prescindiendo de las convocatorias a personas de la ciudad. La iniciativa fue organizada por Hábitat para la Humanidad.

Del lado izquierdo, algunas de las plomeras recién graduadas, en Arbieto. Del otro, Florentina Caramachi, la mamá que comenzó el curso embarazada. CAPTURA DE VIDEO
Del lado izquierdo, algunas de las plomeras recién graduadas, en Arbieto. Del otro, Florentina Caramachi, la mamá que comenzó el curso embarazada. CAPTURA DE VIDEO
21 mujeres de Arbieto se gradúan de plomeras; Florentina cursó embarazada

Decidieron romper estereotipos establecidos dentro de una sociedad con rasgos machistas, como lo es la boliviana, y se graduaron como fontaneras. Tomaron herramientas de trabajo que poco conocían, se familiarizaron con el funcionamiento de la red de cañerías y también con el colocado de tazas de baño y lavamanos, para convertirse en mujeres plomeras del Valle Alto.

Son 21 mujeres de 3 de Noviembre, San Salvador y Olimpo, de Arbieto, las que le dijeron que sí a la consigna de aprender los gajes del oficio, comúnmente asociado con el género masculino. Las organizaciones Hábitat para la Humanidad Bolivia y FH Water for People, además del Gobierno Autónomo Municipal de Arbieto, han dirigido el proyecto de capacitación a favor de las ahora certificadas (con todas las letras, pues los cartones tienen valor curricular).

Cursaron los talleres los fines de semana y en horario nocturno. Fue tiempo valioso invertido por ellas para incorporar un aprendizaje que, a la postre, podrá ser su mejor aliado para llevar dinero a casa.

Se sumaron embarazadas, adultas mayores y jóvenes. Todas ellas han sido parte de las clases prácticas. Es el caso de Florentina Caramachi, quien comenzó a capacitarse en condición de gestante y ayer recibió su certificado con una sonrisa y su bebé en la espalda, cargando de un aguayo multicolor.

Helen Apaza también se recibió. Agradecida, en la ceremonia del fin del curso, reivindicó el valor femenino. “La mujer es una pieza fundamental en el hogar, su labor es sacrificada, no tiene sueldo. Las mujeres no se rinden y a pesar de todas nuestras responsabilidades, nos dimos tiempo para aprender. Agradecemos por el curso de plomería. Aprendimos la instalación de cañerías para agua, de tubos para desagüe sanitario y el colocado de tazas de baño, de duchas y lavamanos. Estos conocimientos son útiles y los estamos poniendo en práctica en nuestras casas”.

Además de ella y de Florentina, también se graduaron Sonia Calani, Rosmery Calatayud, Cayetana Franco, Albertina Franco, Hilda Guanaco, Dora López, Yamira Mina, Emiliana Ponce, Alejandra Rocha, Rubí Roman Claros, Alberta Sánchez, Guillermina Sullo y Wilma Valero, entre otras. Estiman que el siguiente taller esté enfocado en electricidad.

AUTOSUFICIENCIA LABORAL El alcalde Crispín Chiri, presente en el acto de graduación, propuso que las autoridades locales alienten a las plomeras a través de carteles y anuncios en dependencias municipales, a fin de que las familias y empresas del lugar las contraten y no tengan que recurrir a mano de obra externa.

“Creo que los plomeros y plomeras siempre están contratados en la ciudad, también en domicilios, porque cuando algún grifo se arruina, buscamos alguien que arregle. En este caso, diría que en la Subalcaldía hay que dejar un letrero con los contactos (…) y ya no contratar de la ciudad. Hay trabajo de empresas que realizan centros de salud, escuelas y otros”.