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17 años de 'Enero negro', cronología del peor inicio de año en Cochabamba y 3 muertes impunes

Si bien los conflictos de 2019 son los días más negros en la historia reciente de nuestro país, el 11 de enero de 2007 la población cochabambina estuvo al borde de un enfrentamiento civil de magnitud entre cocaleros, indígenas y citadinos.

Miembros de organizaciones sociales se enfrentan a vecinos de la ciudad, en el medio un cordón policial intenta evitar una batalla campal en pleno centro cocahabambino el 11 de enero 2007. CAPTURA
Miembros de organizaciones sociales se enfrentan a vecinos de la ciudad, en el medio un cordón policial intenta evitar una batalla campal en pleno centro cocahabambino el 11 de enero 2007. CAPTURA
17 años de 'Enero negro', cronología del peor inicio de año en Cochabamba y 3 muertes impunes

A 17 años de una de las jornadas más oscuras que vivió Cochabamba, el 11 de enero de 2007, también llamada “Enero negro”, el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, quien también fue la máxima autoridad del municipio en aquel entonces, recordó este martes el trágico episodio.

Arremetió contra el gobierno del expresidente Evo Morales y manifestó que aún espera justicia por el asesinato de Christian Urresti.

Reyes Villa se pronunció en su cuenta de X recordando los episodios de violencia y acusando al gobierno de Evo como gestor de la “confrontación, el odio y la intolerancia”.

“Cochabamba rememora 17 años de un episodio oscuro en su historia, un epítome de la manipulación política – ideológica que gestó un gobierno cuya marca registrada era la confrontación, el odio y la intolerancia, la máxima expresión de su forma de gobernar Bolivia; buscando dividirnos, incendiando, destrozando y azuzando al pueblo a la violencia para desestabilizar e imponer la crisis social, llevándose la vida de un joven inocente, asesinado de forma brutal. Un crimen que hasta el día de hoy quedó en la impunidad y que los cochabambinos aún esperamos justicia”, escribió Reyes Villa en su cuenta de X.

La publicación de Reyes Villa fue acompañada con una fotografía de un vehículo quemado en esas conflictivas jornadas en la plaza 14 de Septiembre de Cochabamba.

“Una lógica de confrontación que nunca debe volver ni a Cochabamba, ni al país. Bolivia y su gente merecen vivir en paz”, finalizó Reyes Villa.

¿QUÉ PASÓ EL 11/01/2007?

El 11 de enero de 2007, la población cochabambina protagonizó un hecho lamentable luego de que citadinos y cocaleros se enfrentaran en las calles de Cercado producto de un conflicto entre las organizaciones sociales, la Prefectura, llamada así en aquel entonces, y el resto de la población cochabambina en donde el eje era la propuesta autonómica.

En diciembre de 2006, el entonces prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, anunció ante una multitud que retomaría la consulta para una Llajta autónoma, pese a que, en julio del mismo año, dicha incursión fue rechazada por la población. En aquel entonces, para el ahora nuevamente alcalde de la ciudad, la propuesta no fue difundida apropiadamente.

El 2006 terminó con dicho guiño del Prefecto y con la negativa de los dirigentes sindicales. Sin embargo, la ciudad y sobre todo las fuerzas del orden no estaban preparadas para lo que iba a ocurrir en las primeras dos semanas del nuevo año.

El 4 de enero de 2007, totalmente en contra de la posibilidad de seguir los pasos de Santa Cruz en la cruzada autónoma, organizaciones sociales iniciaron una protesta en inmediaciones de la Prefectura de Cochabamba.

El 8 de enero, cocaleros del Trópico llegaron a la ciudad para reforzar la protesta.

La consigna era clara: la renuncia de Reyes Villa y el rechazo a la autonomía. La protesta, aquel lunes 8 de enero, se masificó en puertas de la Prefectura en la Plaza Principal y un pequeño contingente policial de al menos 20 efectivos trataba de contener a la masa.

Fue imposible hacerlo, por lo que los policías empezaron a reprimir la protesta con gases lacrimógenos y balines. Producto del hecho decenas de personas resultaron heridas junto con policías y hasta trabajadores de la prensa, que fueron golpeados e insultados por los manifestantes.

Cochabamba era noticia nacional, pues la gravedad del conflicto escalaba cada vez más. Ante el hecho, al promediar el mediodía de la jornada, la ministra de Gobierno de aquel entonces, Alicia Muñoz, fiel a las organizaciones sociales, destituyó al comandante policial de Cochabamba, Wilge Obleas Espinoza, quien había sido posesionado por Reyes Villa en la mañana.

Como sustituto, Muñoz posesionó al subcomandante Rufino Flores y ordenó que “no saliera ni un gas y ni un solo balín más”, por lo que los policías terminaron replegándose dejando la Prefectura a su suerte.

En medio de la trifulca, Reyes Villa, quien se enteraba de la destitución mientras su oficina se encontraba rodeada de una multitud iracunda, fue evacuado del lugar disfrazado de policía.

Con pase libre, la masa de cocaleros e indígenas tomaron la Prefectura y la incendiaron, ante la mirada atónita de la Policía.

Tras la quema, la Policía volvió a intervenir esta vez para desalojar a los manifestantes.

Tres días después, el 11 de enero, con las organizaciones sociales y los cocaleros todavía presentes en la ciudad, pues su convicción al exigir la renuncia de Reyes Villa era firme, una marcha, convocada por la llamada Unión Juvenil Cochala (UJC), ocurrió en el centro de Cochabamba.

La masiva marcha ciudadana el 11 de enero de 2007. CAPTURA
La masiva marcha ciudadana el 11 de enero de 2007. CAPTURA

La Policía trató de realizar un cordón de seguridad que separaba las aristas de ingreso al prado cochabambino, lugar donde se habían concentrado grupos cocaleros, de los manifestantes citadinos. Se intentaba evitar un enfrentamiento, el operativo fue un fracaso.

Miles de vecinos de Cercado salieron de sus casas con el argumento de “hacer respetar” la ciudad de la llegada de cocaleros e indígenas del interior, sobre todo después de que los mismos quemarán el edificio municipal.

La concentración citadina llegó hasta inmediaciones del Prado y no tardó en romper el débil cordón policial. En minutos Cochabamba vivía una batalla campal en diversas partes del centro de la ciudad. Existen decenas de videos y documentales que retratan lo ocurrido.

Producto de los enfrentamientos se contabilizaron tres decesos: la del cocalero Juan Tica Colque, quien murió por un disparo de arma de fuego, y Christian Urresti, de 17 años, ahorcado de manera violenta. Poco después pereció Luciano Colque, de 50 años.

Una de las concentraciones de las organizaciones sociales aquel 11 de enero de 2007. CAPTURA
Una de las concentraciones de las organizaciones sociales aquel 11 de enero de 2007. CAPTURA

A 17 años de lo ocurrido, las tres muertes siguen impunes y cada tanto generan debate en el sistema judicial.

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