Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 29 de noviembre de 2021
  • Actualizado 17:21

EL EMPRENDIMIENTO ES LLEVADO ADELANTE POR LOS CAMPESINOS DEL CONO SUR COCHABAMBINO.

1.600 familias cultivan y venden ecoalimentos

1.600 familias cultivan y venden ecoalimentos


Hace dos años que Zenón Rosales se dedica al cultivo, procesamiento y comercialización de productos orgánicos. Actualmente, es el presidente de la Asociación de Productores Ecológicos de Totora, una de las tres que funcionan en el Cono Sur del departamento que aglutina a cerca de 80 familias agricultoras.

El emprendedor logró incursionar la marca Totoreñita que se vende en el mercado local y se abre espacio en los comercios de Tarija, donde tiene muy buena aceptación. Se trata de cereales, refrescos, tablillas y galletas elaboradas en base a amaranto, trigo, maíz y quinua que mensualmente le genera un ingreso económico promedio de 5 mil bolivianos.

Como Rosales, cerca de 1.600 familias son las que se dedican a la agroecología con el apoyo de la fundación Agrecol Andes a través del proyecto “Desarrollo de la producción Agropecuaria Sostenible como alternativa para la seguridad alimentaria y nutricional de comunidades de valles mesotérmicos de Cochabamba y Santa Cruz”.

Los agricultores aprenden a transformar la materia prima y en vez de vender la quinua por kilo, lo hacen transformada en cereales, en tablillas, en harina instantánea para la comida o para el refresco.

Reciben la capacitación de todo el proceso productivo, desde la selección de la semilla, el preparado del terreno, la cosecha, la transformación en aperitivos y su venta.

Uno de los propósitos del proyecto es que el nivel de vulnerabilidad de las familias que participan del proyecto baje. El director de la fundación Agrecol Andes, Rubén Maldonado, menciona el caso de algunos comunarios que lograron subir sus ingresos anuales de 10 mil a 25 mil bolivianos. 

RESPALDO Los comunarios están capacitados en el uso adecuado de las parcelas de tierra. Saben que la siembra debe ser en terreno donde nunca se haya usado fertlizantes químicos ni pesticidas. Las semillas deben ser certificadas para que los alimentos sembrados en los terrenos tengan la característica de orgánico o ecológico. 

Le sigue el cultivo de los productos sin el uso de abonos y fertilizantes químicos. Después viene la elaboración de los alimentos que no cuentan con ningún tipo de aditivo ni conservante artificial.

La asociación de Rosales, por ejemplo, cultiva 60 hectáreas sin uso de químicos ni fertilizantes artificiales. En la transformación de sus productos no usan saborizantes artificiales ni conservantes químicos. Emplean miel y limón como alternativa.

Hace poco recibieron una máquina para la elaboración industrial de galletas, cuya capacidad es de 300 unidades por minuto.

Las familias y organizaciones naturales seleccionadas para participar del emprendimiento son las que tienen potenciales productivos, es decir, agua, suelo, ganado y semilla; las que tienen experiencia en producción agroecológica y están dispuestas a desarrollar propuestas de agropecuaria sostenible; las organizaciones productivas con amplia predisposición de compartir conocimientos y experiencias en torno a la producción ecológica.

La iniciativa surge como respuesta a la demanda de la población del Cono Sur de Cochabamba (Totora, Aiquile y Pojo) y de los pobladores de Comarapa de Santa Cruz de tener apoyo para el desarrollo integral de las familias. En este contexto, la Fundación Agrecol Andes elaboró el plan en coordinación con las autoridades municipales, las organizaciones sociales, las parroquias y las familias beneficiarias.

Las tareas están destinadas a mejorar los medios de vida familiares e impactar positivamente en la producción agropecuaria. Se aplica la cadena de valor a los productos con potencial para la transformación y la comercialización para garantizar la seguridad alimentaria y la nutrición de los comunarios.

APORTE La nutricionista Elva Ríos explica que los alimentos orgánicos tienen un alto valor nutritivo y son saludables, debido a que no tienen ningún componente químico que puede alterar el metabolismo de las personas.

Alertó que los productos artificiales tienen contenido excesivo de grasa, sal y azúcar e incide negativamente en enfermedades como la obesidad, la diabetes e incluso el cáncer.

Además, el zapallo, la quinua, el amaranto, la miel tienen un alto valor en vitaminas y proteínas.

ALIADOS Para conseguir los resultados previstos se trabaja de manera coordinada con radio Esperanza, parroquia de Pasorapa, Parroquia de Pojo, Parroquia de Totora, el Tecnológico Superior Agroindustrial de Aiquile (TECSA) y la pastoral social Cáritas de Santa Cruz que interviene en Comarapa.

Las alcaldías y los miembros de la Plataforma de Suelos Valles Mesotérmicos son las instancias con las que se tienen convenios interinstitucionales para garantizar la sostenibilidad de las propuestas de desarrollo agropecuario en cada municipio.

El proyecto tiene identificados los productos con potencial para la transformación y comercialización en cada uno de los territorios de intervención.

Meta

Agenda 2025
Las acciones del proyecto se enmarcan a las políticas nacionales de la Agenda 2025 que tiene los siguientes pilares: la diversificación productiva y el desarrollo integral que implica promover múltiples iniciativas productivas potenciando la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria con soberanía productiva.

Meta
La meta de la implementación de los proyectos es facilitar e implementar procesos de desarrollo agropecuario sostenible, mediante el fortalecimiento de sistemas agroecológicos, el desarrollo de capacidades frente al cambio climático, la seguridad y soberanía alimentaria y mejorar el intercambio para las familias de campesinos en los mercados locales.

Promueven alimentación sana de los productores y clientes


La leche está elaborada en base a la semilla del zapallo y el refresco fue hecho de la pulpa cocida de la calabaza. Los sabores y aromas son particulares y su contenido es altamente nutritivo. Estos son solo dos de los cerca de la veintena de alimentos producidos por los comunarios que implementan la agricultura agroecológica.

Las galletas de amaranto, las tablillas de quinua, las granolas con pasas y miel, variedad de refrescos y jugos son algunos de los emprendimientos que los agricultores han incorporados al mercado local y que el martes se exhibían en las oficinas de la fundación Agrecol Andes.

El fin es mejorar la nutrición de las familias beneficiarias de los proyectos encarados por Agrecol Andes, pero también de los consumidores.

La mejora en la nutrición integral de las familias es en base a la producción local y la incorporación de hortalizas. El componente central es la capacitación de líderes mujeres que dinamicen el proceso. De los 105 líderes que participaron en el proceso de capacitación en Educación Alimentaria Nutricional en los municipios Aiquile, Totora, Pasorapa y Pojo, 82 son mujeres.

Para mejorar la producción agrícola se ha entregado semillas de hortalizas a 27 familias en el municipio de Totora, a 20 familias en Aiquile, a 34 familias en Comarapa, a 32 familias en Pasorapa.

Las comunidades se han identificado teniendo en cuenta un conjunto de criterios como la existencia de niveles de pobreza críticos, pero con potencialidad para mejorar sus recursos naturales de manera sostenible.

El programa pretende orientar las acciones de los comunarios hacia la recuperación y conservación de los recursos naturales sin deterioro del medio ambiente, a través de prácticas agroecológicas que potencian el uso de los recursos locales para que los campesinos y pequeños productores realicen una agricultura rentable y competitiva, que les permita incrementar sus ingresos familiares.

Emprendedores ofrecen productos en feria ecológica 

Los productores que apostaron por el cultivo y la comercialización de alimentos ecológicos, ya sea recién cosechados o transformados, se han posesionado en la Eco Feria, en la zona de Muyurina. Todos los miércoles de 09:00 a 13:00 horas exponen sus artículos en el parque La Torre.

Se trata de un plan en el que los campesinos y pequeños productores, quienes cultivan verduras, frutas y hortalizas ecológicas, tienen un espacio para comercializar sus productos de manera directa a los clientes, sin intermediarios.

La Eco Feria se lleva adelante desde hace 13 años gracias al impulso de la fundación Agrecol Andes. Allí los compradores pueden encontrar diversidad de productos que llegan del Valle Alto, Valle Bajo y del Cono Sur. Son ofertas agrícolas, pecuarias, bebidas y artesanía. 

Se pueden adquirir hortalizas, frutas, tubérculos, huevos, carne de conejo y gallina, granolas, panes, harinas y mermeladas ecológicas. Además se encuentra productos para la agricultura como abonos, pesticidas y plaguicidas naturales. 

Los emprendedores cumplieron un proceso riguroso de certificación. El Estado Plurinacional de Bolivia, a través del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria otorgó a la Eco Feria la certificación dentro el sistema nacional de control de la producción ecológica. 

Uno de los propósitos de la Fundación Agrecol es que los productores hagan sostenible la feria, donde se eliminó a los intermediarios. 
La respuesta favorable de la población permite que las familias generen ingresos económicos extras que superan un sueldo mínimo, sin que esto represente dejar de lado sus actividades cotidianas. Hay asiduos clientes que, incluso, realizan sus pedidos, una semana antes.

Reconocen los saberes ancestrales de campesinos

La aparición de las nubes en determinados meses y el lugar en que las aves ponen sus huevos son algunos de los indicadores para saber si el año será seco o lluvioso.

Si las aves anidan en zonas bajas es que el año será poco lluvioso, pero si lo hacen en las alturas es que lloverá tanto que deben proteger sus huevos. Este conocimiento de los campesinos, por ejemplo, es rescatado para la programación de la fecha y lugar de la siembra en el campo.

En las comunidades y familias campesinas existen experiencias, tecnologías tradicionales y conocimientos que son revalorados y potenciados por el proyecto. Se busca afirmar las relaciones de reciprocidad, de interacción con la naturaleza y comprensión de la cosmovisión que caracterizan a las poblaciones beneficiarias. Este conocimiento recuperado por la fundación Agrecol Andes, forma la base para las mejoras tecnológicas en la agricultura.

La capacitación está dirigida a los beneficiarios directos del programa y a otros actores participantes como los líderes campesinos, mujeres y jóvenes organizados, productores, autoridades municipales y a los representantes de organismos no gubernamentales e instituciones públicas con las cuales se coordina en la ejecución de acciones.

GÉNERO El proyecto promueve también el rescate de los valores de la equidad e igualdad de género como mecanismos de promoción de oportunidades y de democratización del conocimiento.

Es así que se consideran los roles de género en las actividades a desarrollar a través de la promoción de la participación directa de la mujer y de los jóvenes en la toma de decisiones. De esta manera se capitaliza el liderazgo y participación en la ejecución de actividades ligadas al proyecto agroecológico.