Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 25 de enero de 2022
  • Actualizado 09:28

EL INIAF PROMUEVE EL CULTIVO DE ALIMENTOS NATIVOS QUE PREVIENEN LA OSTEOPOROSIS, DEPRESIÓN, ANEMIA Y DIABETES

Conservan raíces alimenticias del saber ancestral

Conservan raíces alimenticias del saber ancestral



Existen en Bolivia seis especies de raíces alimenticias -y otras por identificar- con nueve veces más calcio que la papa, con un alto contenido de almidón para la industria, y mucha proteína. Su producción va disminuyendo debido a la pérdida de valores en relación a los cultivos tradicionales y el desconocimiento de las nuevas generaciones.

Se trata de la racacha, la achira, la papa walusa, la ajipa y el jamachep’eqe cuya conservación del germoplasma es resguardada en una relación in situ-ex situ (Dentro y fuera del lugar de origen) entre las comunidades y el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), desde el año 2010.

La mayoría de estas raíces continúa viva en parcelas de comunidades alejadas que mantienen su uso gracias a sus actividades culturales. Sin embargo su presencia en los mercados es casi nula. Las familias campesinas utilizan estas raíces muchas veces en reemplazo de la papa, de la zanahoria, del pan o de alguna fruta.

RACACHA (Arracacia xanthorriza) Conocida también como la zanahoria blanca o mandioquiña (en Brasil) tiene nueve veces más calcio que la papa, dos veces más hierro y altísimas dosis de magnesio natural (1000 mg por cada 100 gramos).

Estas características le otorgan propiedades para combatir dolencias como la osteoporosis, la anemia, y los males derivados de la falta de magnesio, como la depresión.

El técnico ex situ del Banco de Germoplasma de Tubérculos y Raíces del INIAF, Víctor Iriarte, informó que más de 30 accesiones de diferentes colores en la pulpa -entre blanco y naranja, con anillos o sin anillos- son resguardadas en el Banco.

“Su cultivo genera ingresos similares o más altos que la coca” en sus zonas de origen, expresó Iriarte.

YACÓN (Smallanthus sonchifolius) Su principal característica es el sabor dulce, excelente para los diabéticos, ya que el tipo de azúcar que contiene no es asimilado por el organismo humano y no llega al torrente sanguíneo. Además es un alimento probiótico, es decir, produce una fibra no digerible. Actualmente Bolivia cuenta con más de 40 accesiones de este cultivo.

ACHIRA La achira (Canna edulis), con sus 19 accesiones es tal vez una de las raíces menos aprovechadas en su alto contenido de almidón y su alta productividad. “En otros países extraen su almidón para la industria”, acotó Iriarte.

Su rendimiento, en el mismo período agrícola -9 meses- es dos veces superior a la papa. Si la papa produce 20 toneladas por hectárea con papa certificada, la achira llega a 40 toneladas.

AJIPA La ajipa (Pachirhyzus ahipa) es el alimento con mayor contenido de proteínas, fija nitrógeno y posee semillas que contienen una sustancia para la elaboración de insecticidas orgánicos. Tanto la raíz como las hojas son requeridas por las personas que padecen de diabetes. De esta raíz se conservan 7 accesiones, entre las más conocidas están la variedad P. ahipa y P. tuberosus, aunque faltan variedades por identificar.

JAMACHIP’EQE (Maranta arundinacea) Es tal vez una de las raíces menos conocidas en el ámbito alimenticio y medicinal. En poblaciones de los Yungas es utilizada para extraer almidón y elaborar alimentos en base a este producto. Del Jamachipeq’e se conservan 4 accesiones entre cultivadas y silvestres.

PAPA WALUSA (Xanthosoma saggitifolium) Los Yungas de La Paz es otro lugar de origen de la papa walusa, donde sus habitantes la utilizan como un producto que reemplaza a la papa. Es como una planta ornamental de 30 centímetros de alto. El INIAF conserva 9 accesiones de este producto, entre silvestres y cultivadas.

“Todas estas raíces se manejan ecológicamente. Son un regalo de Dios, que lo siembras, lo deshierbas y cosechas, sin que su cultivo requiera mayores inversiones”, finalizó Iriarte.

INIAF resguarda 118 accesiones

La intervención del Estado a través del INIAF permite la conservación de 118 accesiones de raíces alimenticias con un alto potencial industrial.

Desde que el Banco de Germoplasma de la Estación Experimental Toralapa inició este trabajo, se lograron colectar variedades cultivadas y silvestres que se constituyen en la riqueza genética agrícola del país.

Esta conservación se la realiza a través de prácticas de cultivo in vitro, en invernadero y a campo abierto.

“Lo que se hace es regenerar y renovar las accesiones cada año para que no se pierdan”, señaló el técnico in situ del Banco de Germoplasma de Tubérculos y Raíces del INIAF, Edson Foronda.

El año 2008, mediante Decreto Supremo 29611, el Estado crea al INIAF y le encarga administrar el sistema nacional de recursos genéticos agrícolas, pecuarios, acuícolas y forestales, bancos de germoplasma y centros de investigación.

Sus avances están vinculados a las necesidades de innovación de los actores locales con las prioridades nacionales a través de la construcción de demandas convergentes.

Es en este sentido que desde el año 2008 ha dirigido y ejecutado procesos de investigación e innovación en raíces.

La cultura en comunidades mantiene vigente al cultivo

Las fiestas patronales, la escasez de alimentos y el gusto por lo natural son algunas situaciones que impulsan a las comunidades a conservar el cultivo de las seis raíces nativas con alto potencial nutricional e industrial en Bolivia.

RACACHA En su forma de dulce natural esta raíz es degustada mayormente en fechas festivas como los matrimonios. Su alto precio impide su comercialización; este producto se vende en alrededor de 80 bolivianos la arroba.

Las comunidades que aún conservan su cultivo son San Juan de la Miel en Coroico. Gracias a intercambios de experiencias entre productores también se realizan pruebas en parcelas familiares de Tablas Monte y Maica Monte, del municipio de Colomi, según la explicación del técnico ex situ de Conservación de Germoplasma de Tubérculos y Raíces del INIAF, Víctor Iriarte.

YACÓN Es un producto casi inexistente en los mercados; ocasionalmente los comunarios de los Yungas sacan el producto por un valor de 5 bolivianos por 3 o 4 raíces.

ACHIRA La achira es muy útil en las comunidades que la consumen como papa al horno o wathía, incluso reemplazando al pan acompañado de un café.

AJIPA Esta raíz es considerada como una fruta y tiene características similares al yacón. En las ciudades de Tarija y Cochabamba su precio oscila entre 5 y 7 bolivianos la media arroba.

JAMACHIP’EQE Según los registros esta raíz se la encuentra en la zona de los Yungas y las familias la utilizan para extraer almidón y elaborar bizcochuelos, exclusivos para la festividad de Todos Santos.

Difunden usos y técnicas a chefs y campesinos

La difusión de las propiedades de estas raíces es extendida a estudiantes y expertos cocineros a fin de mejorar las técnicas de producción pero también de diversificar su presentación para el consumo final.

A través del proyecto Latin Crop se consolidó un convenio con la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) que permitirá la capacitación a 8 personas, entre tesistas y técnicos responsables, en temas de caracterización morfológica y recolección de raíces.

Asimismo estos profesionales incursionarán en la revalorización de estos cultivos y sus usos tradicionales.

“Esta estrategia permitirá fortalecer la seguridad y soberanía alimentaria”, afirmó el encargado de la Estación Experimental Toralapa del INIAF, Víctor García.

Una segunda alianza fue firmada con la Asociación de Chefs de Bolivia, el restaurante Gustu y la producción del programa gastronómico de la televisión “El Chef Sin Fronteras”.

Esta alianza permitirá diversificar la oferta gastronómica a fin de que sea atractiva y atractiva al gusto de la población.

Las alianzas estratégicas tendrán una duración de 5 años, periodo en el cual se trabajará en los insumos y recopilación de información para elaborar catálogos de las raíces y recetarios.

COMUNIDADES El trabajo en campo, para la producción se viene ampliando en comunidades campesinas que realizarán pruebas prácticas en cultivos de forma in situ recuperando los saberes ancestrales sobre el manejo, uso y conservación de las raíces en los lugares de origen, donde los beneficiarios directos son agricultores de las Unidades Productivas de Conservación (UPC), Microcentros de Diversidad y Comunidades Conservacionistas, Gobiernos Autónomos Municipales.

A la fecha, comunidades de San Juan de la Miel, Irupana en el departamento de La Paz, Maica Monte y Tablas Monte de Cochabamba están en pleno proceso de trabajo, pero hay otras más que se están identificando.

Uno de los productos de este trabajo será el catálogo de prácticas y saberes ancestrales de las comunidades.

Todas las actividades en el marco de las alianzas estratégicas con el INIAF, tienen el objeto de establecer y administrar el Sistema Nacional de los Recursos Genéticos para la Agricultura y Alimentación bajo el enfoque de seguridad alimentaria con soberanía.