Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 26 de junio de 2022
  • Actualizado 19:31

LAS PROFESORAS Y LOS PROFESORES

LAS PROFESORAS Y LOS PROFESORES

Apremia efectuar acciones preventivas desde las instituciones directamente obligadas dentro del Sistema Plurinacional de Protección Integral de la Niña, Niño y Adolescente (SIPPROINA), como son las Defensorías de la Niñez y Adolescencia, la Policía Boliviana, las Unidades Educativas entre otras, las mismas que deben ser con participación activa de autoridades y actores sociales de la comunidad

En general se debe evitar los actos violentos y la educación violenta contra Niñas, Niños y Adolescentes ya que esto condiciona su silencio de todo lo que sufren y lo naturalizan en su vida.
Se debe trabajar desde el sistema educativo de manera urgente, abordando de manera concreta las situaciones de riesgo que existe en contra de las Niñas, Niños y Adolescentes, para lo cual resulta necesario:
l Educarles a conocer las partes de su cuerpo por el nombre adecuado, distinguiendo las partes que son públicas y las partes que son privadas o íntimas que nadie las puede ver, ni tocar, ni ellos hacer eso en otras personas

l Explicarles que la valentía no puede confundirse con aguantar el dolor, educarles para que no acepten minimizar el dolor que puedan sentir ante distintos actos.
l Reforzar necesariamente su autoestima haciéndoles ver sobre lo valioso que son para nosotros y para su familia como niñas y niños íntegros

l Enseñarles que el abusador actúa con una maldad inherente, abusando su poder, manipulando, engañando sin ver lo bueno en ellos en su situación de víctimas, por lo cual se debe cuestionar el rol más cercano de un abusador
l  Fortalecer su capacidad de saber confiar y vincularse con los demás bajo cuidados y sabiendo manejar como limitar los mismos.
l Ayudarles a saber distinguir en quien pueden confiar y en quien no pueden confiar, vinculando con acciones cotidianas permitidas y pedidos raros para acercarse al cuerpo, recomendando que deben apartarse de personas extrañas, no conversar ni dar atención ni ayuda, ni bajo pretexto de premio o retribución

l Explicarles que jamás se callen, que jamás permitan su silencio, que nadie les engañe, condicione, ni amenace para que se callen

Facilitar la creación de entornos seguros donde se pueda hablar sobre miedos, frustraciones y sobre las agresiones, con la garantía de no juzgar sus conductas y que los mismos puedan sentirse escuchados.