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  • Diario Digital | jueves, 19 de septiembre de 2019
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Medio siglo de cooperativismo feminista en España

Medio siglo de cooperativismo feminista en España



El despido de una limpiadora del ambulatorio de Puerto de Sagunto (Valencia, España) impulsó a Carmen Viu, trabajadora de la sucursal allí de Altos Hornos de Vizcaya, a crear con otras compañeras la primera cooperativa valenciana formada exclusivamente por mujeres: Limpiezas Colimsi.

En una época en la que una mujer adulta se consideraba menor de edad, Viu, que era militante del Movimiento Obrero Católico, comenzó a formarse para ser "la dueña de su trabajo" y propuso a su empresa encargarse de la limpieza de las oficinas, baños, vestuarios e instalaciones en general.

Aceptada la propuesta, su iniciativa no pudo formalizarse hasta tres años después debido a las trabas administrativas, como explica a EFE la actual gerente de Colimsi, Josefina Chover: "Las solteras tenían que solicitar permiso a sus padres y las casadas, a sus maridos".

Finalmente, 17 socias lograron fundar la cooperativa, que actualmente da trabajo a 85 personas y servicio a más de 125 empresas, gracias a transformaciones que se vivieron durante la década de los 90 con la apertura a nuevas vías de ingresos, como el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) y la limpieza industrial.

Desde su fundación, la cooperativa Colimsi ha reiterado su compromiso por ayudar a todas aquellas personas con mayor grado de vulnerabilidad y, en especial, a las mujeres divorciadas, como explica a EFE su presidenta, Virginia Braselga, que ya ha cumplido catorce años en la empresa.

"Esos valores no se han perdido porque el sector de la limpieza sigue ocupado por gente que, por su nivel cultural, no puede optar a otro tipo de trabajos", sostiene la dirigente cooperativista.

Con esta filosofía, Braselga trata de continuar el legado de "valentía" de sus antecesoras y reafirma el objetivo de "dignificar la profesión" después de "tantos años de crisis y competencia desleal", ya que, según denuncia, otras empresas del sector no cumplen con horarios, salarios o permisos.

"Lo que pretendíamos era devolver a Sagunto el trabajo y el cariño que nos habían dado y, por otra parte, queríamos reconocer el trabajo de todas aquellas mujeres que durante los años de la dictadura fueron tan valientes y audaces de crear una empresa solo de mujeres", manifiesta.

¿Y el futuro? Josefina Chover se muestra optimista "porque las dueñas son las propias trabajadoras", aunque tampoco niega que puede tener "la parte de inconveniente" en que "hay que poner en común todas las decisiones".

"La empresa está muy unida y tanto trabajadoras como socios remamos en el mismo sentido", añade, pues no cree que a corto plazo vayan a tener "ningún tipo de problema": según Braselga, financieramente están "bien", son "solventes" y en el aspecto de personal, están "creciendo".

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