Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 03 de diciembre de 2022
  • Actualizado 21:00

LA NUEVA PLANTA EVITA LA CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA Y PROMUEVE EL AHORRO.

Cuatro ventajas para el medio ambiente

Cuatro ventajas para el medio ambiente



La producción de cerámica exige hoy en día apuntar al cuidado del medio ambiente y luchar contra la contaminación.

La nueva planta de COBOCE Ceramil logró este objetivo y va más allá para convertirse en una de las pioneras, sino la única, en todo el país.

Los equipos traídos desde España tienen cuatro ventajas: permiten un ahorro de combustible, nula emisión de residuos, menos uso de energía eléctrica y también de agua.

Todos estos beneficios para el medio ambiente no afectan la eficiencia de la fábrica en la producción ni en calidad de sus piezas.

El próximo paso de COBOCE Ceramil es lograr las certificaciones nacionales e internacionales que le permitirá competir en el mundo de la industria.

LOS PROCESOS Al ser su horno el más moderno implementado en el país, no emite residuos al exterior, por lo que la agresión es nula al medio ambiente. Algunas fábricas convencionales expulsan partículas y gases al dejar escapar al menos un 20 por ciento del calor de sus hornos industriales durante la cocción de los materiales, lo que provoca la contaminación.

Al no haber fugas de ningún tipo, todo lo que se concentra dentro del horno puede reutilizarse y así permitir el ahorro en el uso de combustible en otros procesos.

La línea productiva de la fábrica también es moderna. Para el amasado de arcilla utiliza vapor de agua, lo que, además de permitir un ahorro del líquido elemento, facilita la extrusión (proceso utilizado para crear objetos con sección transversal definida y fija) y una penetración hasta el corazón del material para un mejor manejo. También se traduce en un ahorro de energía eléctrica y un fácil secado. Permitirá un balance energético.

Los impulsores del proyecto, Guido Luna Pizarro y Manuel Sastre Rueda, hicieron los máximos esfuerzos para lograr este tipo de extrusión que nadie hace en Bolivia. El proceso tiene innumerables ventajas en cuanto a la calidad del producto final, la cerámica roja o ladrillo.

Los resultados se verán dentro de poco, cuando la nueva planta de Santiváñez comience a funcionar. Todo está preparado para que sea el máximo referente del país como la fábrica más completa y moderna.