Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 23 de octubre de 2021
  • Actualizado 04:36

EL NUEVO CARNAVAL COCHABAMBINO ES INCLUSIVO Y ABIGARRADO, ASEGURA EL HISTORIADOR GUSTAVO RODRÍGUEZ. TIENE CARACTERÍSTICAS SINGULARES A DIFERENCIA DEL RESTO DEL PAÍS

La fiesta se inició hace 125 años en Cochabamba

La fiesta se inició hace 125 años en Cochabamba

1887 marca un hito importante dentro del Carnaval cochabambino. Fue precisamente en ese tiempo que por primera vez se realizó una entrada carnavalera, organizada por el alemán Adolfo Schultze.

Según datos del historiador Gustavo Rodríguez, la entrada tomó como modelo el Carnaval de Venecia (Italia) y el que se realizaba en Colonia, Mainz y Dusseldorf (Alemania).



Dos años más tarde, se dio un paso más y se consolidó el “Corso de Flores”.

Ya en 1904, los niños fueron parte de la fiesta de la que participaban los sectores de la élite.

Según Rodríguez, el “bajo pueblo”, en cambio, observaba las rondas carnavalescas en la plaza 14 de Septiembre.

Ya en la década de los 20 se introdujo automóviles que sustituyeron paulatinamente a las elegantes carrozas.

En los 40s el Carnaval lentamente fue politizándose, recuperando en algo la función satírica e irreverente que tuvo en sus orígenes esta fiesta. Aparecían presentaciones que se burlaban de los partidos gobernantes, que se lamentaban de la crisis económica o que aludían a la condición mediterránea de Bolivia.

En 1953, el Corso de las Flores dejó su ritual de vueltas en la Plaza Principal y se trasladó a El Prado. En esa época, los adornados carruajes fueron reemplazados por el baile de comparsas como los Jets, Always o Caribes.

En 1965, para darle un empuje, la Cámara Junior promovió la elección de la Reina del Carnaval.

En 1974, se creó el Corso de Corsos y al año siguiente se plegaron los soldados de las distintas guarniciones militares.

En 1979, los caporales de San Simón bailaron por primera vez en el Corso de Corsos. Aunque su debut fue más bien modesto, a partir de allí la historia empezó a cambiar.