Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 16 de octubre de 2021
  • Actualizado 18:16

EL COMBINADO DE ALEMANIA FESTEJÓ EN BERLÍN JUNTO A MÁS DE 400 MIL AFICIONADOS QUE SE REUNIERON PARA VER LA COPA DEL MUNDO

La toma del Puente de Brandeburgo

La toma del Puente de Brandeburgo



La "Mannschaft" de Joachim Low desató ayer una ola del nuevo patriotismo light alemán con la llegada al país de la Copa del Mundo ganada en el estadio de Maracaná, la cuarta de Alemania, pero la primera que se queda en Berlín.

Mario Gotze, autor del único gol de la final contra Argentina, y el resto del conjunto fueron recibidos al grito de "Fussballgott" (Dios del fútbol en alemán), coreado por cerca de 400.000 aficionados concentrados ante la Puerta de Brandeburgo berlinesa. "Sin ustedes no estaríamos aquí. Todos somos campeones del mundo", les saludó Low, artífice de una "Mannschaft" que, a diferencia de las predecesoras que ganaron el título -1954, 1974 y 1990-, no está forjada alrededor de uno o varios astros, sino del término equipo.

Gotze fue quien desató el mayor clamor, puesto que suyo fue el gol del minuto 113 del partido. La multitud se entregó a Miroslav Klose, quien se convirtió en Brasil en máximo goleador de la historia, o a Jerome Boeteng, berlinés de padre ghanés.

Al defensa le correspondió el honor de saltar al escenario tras el resto de equipo técnico, junto con Sami Khedira -de origen tunecino-, Lukas Podolski -raíz polaca- y Mesut Ozil -origen turco-, además de Per Mertesacker -cien por cien alemán-.

El primer grupo parecía condicionado a reflejar el tejido de esa Alemania actual, integrada por personas de distintos orígenes y llegados en distintas oleadas de inmigración.

Les siguió una segunda ronda, con Klose y Gotze entre otros, danzando al son de un "así andan los gauchos (agachados), así andan los alemanes (saltando victoriosos)" que desató una verdadera fiesta.