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  • Diario Digital | martes, 27 de septiembre de 2022
  • Actualizado 13:58

Dos parejas hallaron la muerte en fiestas

Dos parejas hallaron la muerte en fiestas



Este año 2018 develó que el peligro acecha no solo a personas solas, sino también a los enamorados y en lugares públicos. Dos parejas de novios fueron cruelmente asesinadas y arrojadas a barrancos en La Paz, una en Año Nuevo y otra, el Día del Amor.

Las primeras víctimas fueron Jesús Cañisaire (25) y Carla Bellot (25), quienes fueron a festejar el Año Nuevo a una discoteca donde fueron abordados por Micaela León, una conocida de Carla. Ella los invitó a la mesa que compartía con sus hermanos Eliot e Israel León, además de su esposo Renzo Cáceres. Luego, todos se fueron a continuar el festejo a casa de Israel, donde conocieron también a la esposa de este, Estefany Guisada, y a la pareja de Eliot, Priscilla Choque.

Después de consumir más bebida, Jesús Cañisaire se durmió. Los otros varones aprovecharon para intentar violar a Carla Bellot. Jesús despertó por los gritos y quiso defender a su novia. Fue brutalmente golpeado. Le robaron su celular. El joven rogó por sus vidas e incluso les entregó su tarjeta de débito para que los dejaran ir, pero los criminales tomaron un barreno (barra de metal) para golpear en la cabeza a Jesús hasta matarlo. Luego llevaron a Carla a una habitación donde Israel, Eliot y Renzo la violaron. Luego la golpearon con la misma vara de fierro. Sus esposas fueron testigos de todo, pero no hicieron nada por impedir los vejámenes y los crímenes. Más bien ayudaron a encubrirlos deshaciéndose de los teléfonos de la pareja y de los cadáveres. Tras una búsqueda nacional, la pareja fue hallada sin vida en una bóveda del río Orkojahuira. La Policía capturó a todos los implicados y este 10 de enero de 2019 serán enjuiciados.

El 21 de septiembre, Yeriko Rafael Viscarra (21) y Ganeza Calle Mariaca (21) salieron a festejar el Día del Amor. Sus familias los reportaron como desaparecids y la Policía los halló muertos en un barranco de Inca Llojeta. Tenían signos de violencia. El caso aún no ha sido resuelto.