Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 27 de septiembre de 2022
  • Actualizado 13:05

VIOLENCIA BASADA EN GÉNERO

Feminicidios aumentan 14 por ciento en el país y Cochabamba lidera crímenes

Veintidós mujeres fueron asesinadas en la Llajta, en solo nueve meses. 85 en Bolivia. La Ley 348 es insuficiente si no se invierte en educación y prevención.
Feminicidios aumentan 14 por ciento en el país y Cochabamba lidera crímenes



En Bolivia, 85 mujeres han sido asesinadas del 1 de enero al 30 de septiembre de 2018. En ese mismo lapso, se reportaron 18.576 denuncias de violencia en los nueve departamentos del país. Ambas cifras revelan que el maltrato y los crímenes contra mujeres aumentaron en un 14 por ciento , en comparación con los datos de 2017, que daban cuenta de 73 feminicidios en ese mismo período.

Las últimas estadísticas difundidas el Día de la Mujer boliviana, el 11 de octubre, revelaron además que Cochabamba es el departamento más violento de Bolivia con 22 feminicidios registrados en nueve meses de 2018.

OPINIÓN solicitó a la Fiscalía General información de la identidad de las mujeres asesinadas en Cochabamba, los lugares, fechas y circunstancias, porque el registro de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) y el hemerográfico dan cuenta de menos casos. Sin embargo, respondieron que no pueden brindar estos datos, pese a que los mismos son necesarios para diseñar políticas de prevención que ayuden a disminuir estas cifras.

La Paz y Santa Cruz ocupan el segundo lugar con 17 feminicidios en cada departamento. En tercer lugar está Oruro con 9 casos; Tarija con 7; Chuquisaca con 5; Potosí con 5; Beni con 2, y Pando con 1. Hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía no había actualizado los datos en su página institucional.

CASOS DE VIOLENCIA Respecto a las denuncias de violencia familiar, en Bolivia se registraron 18.576 casos, es decir, 2.641 más en comparación con 2017, cuando hubo 15.935 hechos. En cuanto a denuncias, Santa Cruz es el departamento donde se reporta el mayor índice. De enero a septiembre de 2018, hubo 4.962 de violencia intrafamiliar. En La Paz se registraron 3.953 denuncias y en Cochabamba 3.502.

El departamento con menos casos de violencia es Pando, que registró 341.

el caso de zulma Detrás de cada feminicidio existe una historia de violencia sistemática, de machismo, de prejuicios y de vulneración de los derechos humanos. Este año, la trágica muerte de una funcionaria de Gobierno es investigada como un feminicidio, lo que demuestra que el maltrato hacia las mujeres no es un hecho aislado, sino que alcanza a familias de toda condición socioeconómica y con diferentes grados de instrucción.

El 19 de octubre de 2018, la secretaria de la Oficina de Gestión Presidencial del Gobierno, Zulma Vargas Cortez, de 29 años, viajó a Villa Tunari, en el Trópico de Cochabamba, para asistir a un acto oficial. Luego del mismo, se quedó en ese municipio en compañía de dos colegas mujeres, dos militares y un chofer. El grupo salió a divertirse y continuó bebiendo hasta la madrugada del sábado 20, cuando Zulma Vargas y el capitán de Infantería Víctor Alberto C. C. decidieron ir al río a bañarse. Horas más tarde, el militar volvió solo al hotel, sin dar explicaciones. Las colegas de Zulma la reportaron como desaparecida.

El 21 de octubre, su cadáver fue encontrado en el río. La autopsia reveló que la mujer recibió golpes en la cabeza antes de caer al agua y morir ahogada. El informe forense confirmó que las lesiones intracraneales fueron anteriores a la asfixia por sumersión. El capitán Víctor Alberto C.C. se contradijo en sus declaraciones. Primero afirmó que no estaba con ella, pero un turista los vio juntos. Entonces alegó que Zulma se le escurrió de los brazos dentro del río, pero no supo explicar por qué no pidió auxilio. Fue enviado a la cárcel de Arani mientras se investiga a fondo el caso.

85 Mujeres asesinadas en 9 meses de 2018

Bolivia figura en la lista de los países más violentos con las mujeres. Pese a que el Gobierno ha promulgado la Ley 348, que reconoce a la violencia como un delito de orden público, no se ha trabajado en la educación, la transformación de pensamientos y la erradicación del machismo en las familias bolivianas. El tejido normativo es insuficiente y las cifras siguen en aumento.