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  • Diario Digital | miércoles, 22 de mayo de 2024
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LOS ARTESANOS PACEÑOS EXPANDIERON SU TRADICIÓN A CASI TODOS LOS DEPARTAMENTOS DEL PAÍS. EN COCHABAMBA COMENZÓ A FINES DEL SIGLO XIX Y RECORRIÓ POR DIVERSOS LUGARES DE LA CIUDAD

El Hospicio patrocinó primera feria de Alasitas cochabambina

El Hospicio patrocinó primera feria de Alasitas cochabambina



El 20 de octubre de 1895, en la fiesta de la Virgen de la Divina Providencia se instalaron las primeras Alasitas de Cochabamba. Los sacerdotes de la parroquia y templo del Hospicio ofrecieron alojamiento a los artesanos paceños.

En aquella primera muestra resaltaban las obras de carpintería, platería, hojalatería y de otros gremios artesanales, según reporte del periódico El Heraldo, reproducido por la Alcaldía de Cochabamba.

Un año después, la feria se extendió por dos días. Entre las miniaturas más llamativas estaba “un carruaje liliputiense, un jardincillo diminuto con su fuentecita que arrojaba agua a la altura de 4 pulgadas”.

Hacia 1900 la feria se estableció en El Prado. En 1906, la feria comenzó a experimentar una situación adversa a los fines con los cuales había sido creada, por la sustitución de la producción de los artesanos locales por “juguetes extranjeros” y “juguetes de ultramar”.

La feria de las Alasitas, era vista como un incentivo para la “industria artesanal” cosa que, en los hechos, no ocurría. Desde mediados de la primera década del siglo XX, la producción de los artesanos locales fue desplazada por los productos extranjeros que en los años posteriores coparon casi enteramente la feria.

La historia oral de los participantes en las Alasitas recoge que la feria fue trasladada a la avenida Salamanca.

Luego recorrió por la Aroma y 25 de Mayo; por la avenida Humbolt y por la avenida Ramón Rivero. Se asentó por varios años en la Coronilla.

ORGANIZACIÓN Los artesanos de las Alasitas formaron su primer sindicato que reunía a los artesanos, a las apiceras, comideras, anticucheras y a todos los que participaban de la feria de Alasitas. Esas organizaciones se transformaron luego en asociaciones.

La Federación se conformó hace quince años, cuando la feria se estableció en la avenida Costanera, con la participación de 18 asociaciones.  

La organización más antigua es la Asociación de Productores Mixto Cochabamba, que este año cumple medio siglo de vida.

La presidenta de la Asociación, Rienny Peñaloza, afirma que la vida política de su organización consiste en ver las necesidades de los afiliados y busca cómo satisfacerlas. Cuenta con 175 espacios de venta y 135 socios activos.

Los artesanos en muebles y dirigentes Delfín Serrudo y Ricardo Carvajal aportaron a la organización; junto al artesano en yeso y peluchería Germán Rodríguez.

Ellos formaron una especie de escuela e impulsaron líderes. Hoy, por primera vez, la Asociación es manejada por mujeres. “Les cuesta a los varones, pero tienen que someterse, porque nosotras administramos mejor”, dice la presidenta.

El directorio está conformado por la vicepresidenta María Aldana; la secretaria de Hacienda Elba Bautista; la secretaria de Beneficencia Maribel Céspedes; la secretaria de Actas Irma Coronado; la de Organización Ruth Gómez y la vocal María Arnez.

El único varón del directorio es el secretario de organización Samuel Sánchez.

El actual directorio logra recuperar la calidad humana, “porque la mujer abraza a todas sus wawas se porten como se porten”, dice Peñaloza.

Los afiliados a la Asociación de Productores Mixto Cochabamba forman una gran familia que ya está a cargo de la tercera generación. Además de autogestionar la feria de Alasitas entre octubre y noviembre, participan de la fiesta de la Virgen de Urkupiña y recorren por casi todo el país exponiendo sus miniaturas y otros productos.

El ejecutivo de la Federación de Artesanos tiene el proyecto de hacer una sola delegación de Cochabamba. “Esperemos que el Ekeko haga realidad este sueño”, dice la presidenta de la Asociación.