Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 28 de octubre de 2021
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TAMBIÉN DIRIGIÓ ELIMINATORIAS EN 2009

El 10 nunca se quejó por la altura y se puso la casaca de Aurora en su visita a Bolivia

Llegó dos veces al país (2004 y 2009). En una ocasión se trató de una visita amistosa. La otra fue como entrenador de Argentina en el recordado 6-1 a favor de Bolivia once años atrás.
Diego Maradona, cuando visitó La Paz como DT de Argentina. TyC Sports
Diego Maradona, cuando visitó La Paz como DT de Argentina. TyC Sports
El 10 nunca se quejó por la altura y se puso la casaca de Aurora en su visita a Bolivia

Diego Armando Maradona "regó de gloria este suelo", retrata una de las canciones icónicas dedicadas al astro argentino, que visitó el país en dos ocasiones sin haberse quejado de la altura en ninguna ocasión y poniéndose la camiseta de Aurora en 2004, cuando visitó la Llajta y hasta se dio el gusto de concurrir al estadio Félix Capriles para darle el puntapié inicial a un amistoso. Firmó autógrafos, se sacó fotos con la gente y disfrutó de gran manera.

Cinco años después, el 10 dirigía a la selección argentina para encarar un partido válido por las eliminatorias sudamericanas rumbo al Mundial Sudáfrica 2010. Aquel miércoles 1 de abril de 2009 quedó marcado por el 6-1 que la Selección Nacional le endosó a la Albiceleste en La Paz.

"A la altura no hay que tenerle miedo. Sino, gambetearle y hacerle goles", había declarado Maradona días antes del compromiso, cuyo resultado final pasó a la historia. Ningún reclamo sobre los 3.600 metros de altura de la sede de Gobierno, el astro se retiraba con la carga del duro marcador y el camino se le complicaría aún más al cuadro argentino, a pesar de que terminó clasificando a la Copa del Mundo.

Hoy, su estela vital dejó de brillar. Pero su legado perdurará en el tiempo como uno de los mejores futbolistas de la historia. El que nació en una villa, se formó en un potrero, debutó en Argentinos Juniors, fue campeón con el Napoli, vistió la casaca del FC Barcelona y levantó el último cetro mundial con la Albiceleste en México '86 dejando postales eternas con "la Mano de Dios" y el "Barrilete Cósmico" ante Inglaterra (2-1) por los cuartos de final (dejando atrás a medio equipo rival más el arquero), el que exclamó el grito al cielo por la derrota en la definición de Italia '90 contra Alemania y tras enterarse de su doping en Estados Unidos '94 pasó a su descanso sempiterno.