Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 03 de diciembre de 2022
  • Actualizado 21:00

Cementerio Alemán

Cementerio Alemán

Una de las primeras colonias que solicitó un sitio para sus enterramientos, fue la presentada ante el H. Concejo en mayo de 1902, por el señor Rodolfo Kruger, cónsul de Alemania para que se les adjudique un lote reducido de 25 metros cuadrados para la erección de un mausoleo; Sin embargo por la coincidencia de una reciente ampliación del cementerio realizada por Resolución del H. Concejo de 1901 y otra de 1902 que posibilitaba la creación del cementerio laico para los no católicos, parece haberse permitido la adjudicación de un lote mayor cercado, aproximadamente de 3.000 metros cuadrados, ubicado en el sector norte, anexo al Cementerio Público, tal como se ilustra en una fotografía de principios de siglo.

Por la tipología de sus enterramientos en tierra se configura como un interesante cementerio jardín, que cuenta en la parte posterior con una capilla simple a dos aguas, reedificada sobre otra anterior que servía asimismo de enterratorio y de la cual se extrajeron varios ataúdes para conformar una fosa común, que hoy se ubica en el costado norte de la capilla, bajo la forma de un memorial de madera, donde están inscritos los nombres y fechas de enterramientos, algunos de fines del siglo XIX.

Sin duda el Cementerio Alemán es un repositorio importante, componente de la historia de la ciudad, allí están enterrados notables súbditos alemanes que contribuyeron al progreso industrial, comercial, y al fomento de la aviación, tal es el caso del joven piloto cochabambino de origen alemán, Jorge Wilstermann y otros que son parte de la historia urbana de nuestra ciudad.