Cochabamba, sábado 17 de agosto de 2019

El tabaquismo puede causar cáncer de vejiga

Si bien esta enfermedad no es tan común como el que afecta al pulmón o de garganta, el diagnóstico llega, generalmente, de manera tardía.
MÉXICO/EFE | | 06 jun 2019


El consumo habitual de tabaco puede causar cáncer de vejiga y del tracto urinario, un padecimiento silencioso y que suele ser diagnosticado en etapas avanzadas, dijo el oncólogo José Job Lagunes.

En el marco del Día Mundial Sin Tabaco que se conmemoró el 31 de mayo, el médico del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara (oeste de México) aseguró que el humo del cigarrillo no se queda solo en el sistema respiratorio sino que afecta casi todos los órganos del cuerpo, incluidos los del sistema urinario.

"Los productos que se inhalan no se quedan en el tracto aéreo, sino que se van a la todo el sistema. Hay unas sustancias que condicionan mutaciones de la molécula en la cadena del ADN y que tienen particularmente tropismo (reacción a estímulos exteriores) para las células de la vejiga", explicó.

De esta manera, las partículas emitidas con el humo del tabaco penetran al sistema urinario y pueden producir cáncer de vejiga, pero también generar células cancerígenas en algunos órganos y estructuras como el sistema colector de orina, la pelvis renal, los uréteres y el riñón, añadió.

De acuerdo con la Asociación Española contra el Cáncer, esta afección en la vejiga ocupa el quinto sitio en frecuencia entre los distintos tipos de cáncer en países desarrollados con aproximadamente 357.000 nuevos casos al año en todo el mundo, de los cuales 274.000 corresponden a la población masculina y 83.000 a mujeres.

Lagunes afirmó que si bien esta enfermedad no es tan común como el cáncer de pulmón o de garganta, el diagnóstico llega de manera tardía pues los pacientes inicialmente no tienen síntomas fácilmente perceptibles y se detecta en etapas muy avanzadas, con pocas posibilidades de supervivencia.

"Es un cáncer muy aparatoso desde el punto de vista de los síntomas dado que el paciente llega con orina roja o con sangre, pero el tumor suele estar en escenarios avanzados, además de que también es detectado comúnmente en pacientes adultos mayores", indicó.

Las comorbilidades complican el tratamiento en este tipo de pacientes ya que suelen padecer además diabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares, o tener antecedentes de infartos al miocardio, descartando la viabilidad de una cirugía para extraer el cáncer.

Aunque existen otros factores de riesgo para desarrollar esta afección como infecciones urinarias repetidas, irritaciones en el tracto urinario, el desarrollo de piedras o litos, el tabaquismo es su principal causa, aunque también dependerá de los factores genéticos de las personas que estén expuestas al humo.

Según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay 1.000 millones de fumadores y por año mueren 7 millones de personas a causa del tabaco. El consumo de cigarrillos es la segunda causa de enfermedades cardiovasculares, después de la hipertensión arterial.

La exposición al humo de tabaco tanto para el fumador como para la gente a su alrededor contribuyen a cerca de 17 por ciento de las defunciones por cardiopatías pues contiene más de 4.000 productos químicos, de los cuales se sabe que al menos 250 son nocivos y más de 50 causan cáncer.

El médico Antonio Rojas, especialista en Fisiología Pulmonar del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara, dijo que el cigarro emite sustancias tóxicas que son menores a cuatro micras de longitud, por lo que pueden pasar a las vías respiratorias sin necesidad de inhalarlas directamente.

Recordó que después de que una persona fuma en un lugar cerrado pueden pasar entre 5 y 6 horas para que las sustancias nocivas se dispersen, por lo que cualquier persona que entre o permanezca en el lugar puede inhalarlas y convertirse en un fumador de segunda mano.

"Los fumadores de segunda mano, antes llamados pasivos, están inhalando las mismas sustancias que la persona que fuma. Podemos ver en los esposos o acompañantes de fumadores que su función pulmonar está afectado a veces al mismo nivel de su pareja por estar tanto tiempo expuestos al humo", expresó.

En un ambiente de personas fumadoras, los niños son los más afectados, pues padecen enfermedades respiratorias con mayor frecuencia porque disminuye su capacidad pulmonar además de que sus pulmones aún no están bien formados.

Tabaqueras tienen estrategias para ganar consumidores

NUEVA YORK/EFE



Los expertos en tabaquismo de Estados Unidos alertan de que el "Big Tobacco", la gran industria, usa el cigarrillo electrónico (e-cigs) para mantener la adicción a la nicotina, lo que les permite proteger su cuota de negocio e incluso afianzar la venta del cigarrillo convencional.

Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, diferentes expertos analizan la situación actual del consumo de tabaco en EEUU, país que marca tendencias y en el que cada año mueren 480.000 personas por enfermedades tabáquicas, a pesar de que cada vez hay más restricciones para su consumo.

Las normas anti-tabaco han logrado reducir del 42 por ciento en los años 60 al 20 por ciento actual la tasa de fumadores en EEUU, si bien ahora se ha declarado una nueva "epidemia" decretada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), la del consumo de los cigarrillos electrónicos entre los adolescentes.

La doctora Ruth Malone, profesora de la Universidad de California y experta internacional en la estrategia de la industria del tabaco, rechaza no obstante que el objetivo de las multinacionales sea vender más dispositivos electrónicos: "Esto es lo que quieren que creamos, porque lo que hacen es continuar vendiendo cigarrillos" convencionales.

Por su parte, Joan Samet, decano de la Escuela de Salud Pública de Colorado y presidente del comité asesor de productos de tabaco de la FDA, recuerda que las alternativas a los pitillos por combustión -cigarrillos electrónicos, el IQOS de Altria o el Juul- "mantienen la adicción a la nicotina", que es el motor que sostiene a la industria en su conjunto.

"La forma en que evolucionarán los patrones de uso de estos múltiples productos es incierta, pero la industria siempre tomará medidas para asegurar su mercado", alerta Samet.

Desde la desclasificación en EEUU de los documentos secretos de la industria del tabaco a finales de los 90 y las millonarias indemnizaciones por engañar al consumidor por negar que fumar provoca cáncer y es adictivo, la industria se esfuerza en desplegar una campaña de relaciones públicas a través de sus programas de responsabilidad social corporativa.

Hoy es habitual leer que Philip Morris "diseña un futuro libre de humo" o a British American Tobacco decir que está "transformando el tabaco" con productos de "bajo riesgo".

De entrada, que el e-cig sea menos dañino es un asunto que aún no está demostrado y, por contra, una reciente investigación de la Escuela de Salud Pública de Harvard advirtió, por ejemplo, de que estos dispositivos están contaminados con hongos y toxinas bacterianas asociadas a enfermedades pulmonares como el asma o EPOC.

"El uso dual de los cigarrillos convencionales y los cigarrillos electrónicos se ha convertido en el patrón más común de consumo de productos de tabaco y la proporción de adolescentes expuestos a la nicotina está aumentando. Entendemos que la atención debe dirigirse a esta nueva e imprevista epidemia", explica el doctor Samet.



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