Cochabamba, domingo 16 de junio de 2019

Agricultora admite que duplica las fumigaciones por “necesidad”

Zulma Claros es productora de frutales y hortalizas en el Valle Alto cochabambino. Dice que las empresas subieron el precio de los químicos. Confiesa que no usan equipos de protección porque “incomodan al rociar”.
| BETTY CONDORI ROJAS Twitter: @becor2002 | 19 may 2019

Un productor no lleva ropa de protección en la aplicación de plaguicidas.

“Últimamente los agroquímicos ya no hacen efecto, ya no como antes. Fumigábamos tres veces para una cosecha, pero ahora tenemos que regar hasta seis”, relata con naturalidad Zulma Claros, productora de hortalizas y frutales de la zona de Paracaya, en Punata, en el Valle Alto de Cochabamba.

La cantidad de fumigaciones se ha duplicado. La joven mujer cuenta que las condiciones en la agricultura son otras ahora.

“Más enfermedades hay con el cambio climático. Han atacado al maíz, al durazno y al tomate, en nuestro caso. Es complicado sacar rentabilidad porque los agroquímicos han subido de precio y el productor necesita más dinero para invertir, pero es plata que no retorna”.

Las empresas nos cobran más por los insecticidas, plaguicidas y fertilizantes. Si pagamos más, recibimos menos. Si no aplicamos tampoco hay un buen producto y no rinde económicamente o la ganancia es muy poca”.

Señala que en su zona viven 200 familias, de las que 180 se dedican exclusivamente a la agricultura.

“Todos los productores utilizamos químicos. Si no hicieran ataca la mosca de la fruta y la pérdida es alta. La mayoría aplicó 2 veces, pero se debió haber aplicado 5 veces. Pero sabemos que ponemos en riesgo la salud del comprador. Antes de la cosecha, faltando 15 días se sigue aplicando”.

A los cultivos de tomate fumigamos cada 15 días o mes, pero en Omereque o el área de Saipina (Santa Cruz) es cada semana debido al clima más caliente que lleva a la aparición de más enfermedades y al crecimiento de maleza.



TIPOS DE

AGROQUÍMICOS

Zulma Claros trabaja con los productos de Agripac Boliviana, una empresa especializada en la provisión de agroquímicos y semillas.

“El control de todo tipo de vectores y su prevención es nuestra especialidad”, dice en su página web, además de mencionar las certificaciones con las que cuenta para ofrecer servicios comerciales hasta la producción de semillas.

Claros expresa que los productos de Agripac son más caros, pero efectivos. “Solo compro plaguicidas”.

En plaguicidas está utilizando Karate Zeón y Todoron insecticidas con efecto rápido y persistente sobre las plagas.

Para controlar las enfermedades utilizan Taspa (que es absorbido rápidamente por las plantas actuando sobre los hongos que atacan el cultivo); Tilt, Cumulus (fungicida contra el moho de hongos).

Entre las enfermedades más frecuentes están: Phytophthora, que lleva a la planta a marchitarse a causa de la pudrición de la raíz. Luego, el tizón tardío y tizón temprano que se presentan en cultivos de tomate y papa. Afecta las hojas, los tallos y los frutos.



DESAPARECIÓ EL

ASESORAMIENTO

Zulma Claros asegura que los años de trabajo en la agricultura les dio conocimiento sobre lo que necesitan los cultivos.

“Son varios años que trabajamos con esto. Sabemos lo que necesitamos. Tuvimos que aprender, porque asistencia técnica no tenemos de nadie. Últimamente ya no se preocupan por los agricultores y a veces nos envían un técnico junior, contratan egresados de la universidad, no saben y les tenemos que enseñar nosotros”.

Respecto a que si mezclan los agroquímícos de acuerdo a sus requerimientos, Claros asegura que no, que nadie de su casa lo hace. “Pero otras familias sí alteran la dosificación. Por ejemplo, la instrucción dice 10 centímetros cúbicos (cc) es para 20 litros de fungicida, pero no falta otro agricultor que dice: `si le pongo 15 cc va a controlar mejor porque será más fuerte”.



DESCUIDO Y

ENFERMEDAD

Las recomendaciones básicas para los aplicadores de plaguicidas son utilizar guantes, monos (overol), delantales, botas, equipo protector para la cabeza, equipo protector para los ojos, respiradores y máscaras antiguas. Ninguno de los siete protectores básicos son utilizados por los agricultores de la zona de Paracaya. “Por el tema de calor no queremos overoles porque no deja aplicar bien. Me pongo un buzo, un tenis y un sombrero y listo. Así avanzamos más rápido con ropa es más ligera”.

Asegura que conoce los efectos en su salud. “Nos ataca bastante. Últimamente nos da mucha gripe y no podemos sanar rápido. Se empieza a perder la vista y duele la cabeza”, se queja.



EDUCACIÓN

El investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas (Ibismed) de la Universidad Mayor de San Simón, UMSS Carlos Eróstegui Revilla añade que urge trabajar en el campo de la educación con los productores.

“Pero no es una educación común o una campaña. Lo que necesitan es información, porque a pesar de estar relacionados todos los días con los pesticidas, los productores desconocen de qué moléculas están compuestos, cómo les puede afectar a su cuerpo. No saben que no pueden tener el plaguicida en su misma casa o dormir al lado de ellos”.

Cuando el Instituto de Investigaciones Biomédicas (Ibismed) de la UMSS llegó hasta Villa 14 de Septiembre y Villa Bolívar del Trópico de Cochabamba, los investigadores fueron abordados, incluso por mujeres que pidieron información sobre los productos y los efectos que les provocan.



GOBERNACIÓN

El secretario de la Madre Tierra de la Gobernación, Gonzalo Muñoz Guzmán, expresa preocupación por lo que sucede con el suelo cochabambino.

Advierte que hay un uso excesivo de plaguicidas que está afectando al medio ambiente y los cauces de agua.

Señala que las zonas de producción de frutas y de papa han sentido los efectos negativos de la contaminación. Asegura que la Gobernación está trabajando en proyectos para contrarestar el efecto de las enfermedades. “El objetivo es reducir el impacto de las plagas y que se utilice menos químicos. El mal uso hace que las plagas muten y cada vez necesiten nuevas combinaciones”.

Dice que, desde la Secretaría de Desarrollo Productivo se organizan campañas destinadas a informar sobre el uso adecuado de los agroquímicos.

También culpa a los consumidores. “Todos abogamos por la agroecología, pero resulta que el comprador también condiciona y quiere papas o tomates grandes y con color”.

8

Medidas de seguridad

El equipo de protector personal contiene:

1. Guantes resistentes contra pesticidas. No deben ser de tela o forrados. Mejor si es hasta los hombros.

2. Los monos (overol) y delantales Deben colocarse sobre pantalones y camisas, con costuras cerradas herméticamente. Llevar delantales resistentes a químicos, mientras mezcla o carga los pesticidas.

3. Botas impermeables. Si se mojan zapatos o botas contaminadas se reactiva el pesticida.

4. Equipo protector para la cabeza que consiste en sombrero impermeable de ala ancha, que proteja el cuello, ojos, boca y cara.

5. Equipo protector para los ojos como gafas con rejillas de ventilación indirectas proveen protección mejor para los ojos que las gafas de seguridad o los escudos de cara. No llevar lentes de contacto.

6. Respiradores y máscaras antigas se usa desde que se empieza a mezclar y cargar los pesticidas.

7. Las mochilas donde llevan los químicos no pueden tener ninguna perforación ni goteo.



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