Cochabamba, viernes 24 de mayo de 2019

Variación sobre la esperanza

| CLAUDIO spivak Psicoanalista claudiospivak@gmail.com Buenos Aires-Argentina | 05 may 2019

Una variación al tema de la esperanza la encontramos en el filme “El arte de la amistad”, basada en el libro “Un retrato de Giacometti” de James Lord.

La película se inicia con una propuesta que hiciera el escultor y pintor Alberto Giacometti al crítico de arte James Lord.

El ofrecimiento, simple en apariencia, implicaba que Lord oficiara como modelo para un retrato,

en una tarea que conllevaría unas pocas horas,

quizá una tarde.

La propuesta, tentadora para Lord, le permitiría

involucrarse en el proceso creativo del artista. Si bien se hallaba a dos días de realizar un viaje, esto no se vería afectado por aceptar el convite.

Cuando el encuentro se realiza, Giacometti hace saber algo que tendrá consecuencias: los retratos son imposibles de terminar.

Desde allí hay algo claro: la tarea de Lord es irrealizable; depende de un artista que encuentra vedada la terminación de sus producciones. Esto no afectará la esperanza de Lord en obtener el retrato y cumplir con su parte de la tarea.

Lo que sigue es previsible: la repetición de sesiones donde el trabajo se prolonga, en cada oportunidad, un día más. Mientras tanto, Lord suspende una y otra vez su viaje.

Giacometti, en las multiplicadas sesiones, se denigra, sin encontrar un rumbo para la pintura.

El desanimado Lord, de a poco, iniciará una serie de interrogatorios entre los cercanos del artista en los que busca una salida para el embrollo en que está metido.

Un diálogo entre ambos nos pone en la pista de lo que propiciará el final. El artista opta por deshacer su trabajo, cubriendo lo hecho con una capa de pintura. Hay un clima de desazón. Lord expresa que a veces piensa que hay poca esperanza; hace tiempo que vienen intentando el cuadro.

Giacometti, algo risueño, explica que, por su parte, se da por vencido cuando se siente más esperanzado. Y relata una historia. Se refiere a un escalador de montaña, quien queda colgado de un peñasco escarpado. Durante horas el hombre se mantiene aferrado.

Cuando el equipo de rescate llega y está a punto de salvarlo, el hombre se suelta... y muere.

Aquí el artista indica un camino a su desesperanzado modelo. El final no llegará de la mano de la esperanza… a lo sumo encontrará el suicidio. Ha de probar otra cosa. Este diálogo, eficaz, sacará a Lord de la paralítica pose que repite.

Despierta la atención que, rondando el final imposible, surja el tema de la esperanza asociado al suicidio. El psicoanalista Jacques Lacan había detectado algo de esa relación en un reportaje televisado.

Explicaba que la esperanza, eso que llaman “las mañanas que cantan”, había llevado al suicidio a mucha gente que él apreciaba. Agregaba que el suicidio era el único acto que podía tener éxito sin fracaso.

En esta variación sobre la esperanza, sorprende

encontrarla como aquello que aleja el final interrumpiendo la posibilidad de ejercer una conclusión, promoviendo que el fin dependa de voluntades ajenas.

En los últimos días del acuerdo, Lord atestiguará cómo Giacometti reitera la destrucción de lo producido, pero también notará la realización de una serie de pasos que lo acercan a terminar el retrato antes de recomenzar la tarea. El acto que cometerá Lord será interceptar ese momento y dar por terminado su compromiso. De tal forma se libera de la búsqueda inacabada de Giacometti.

En el camino deberá ceder su esperanza de obtener un retrato acabado. Esto le abrirá el camino a transformarse en el escritor que retrata a Giacometti.



NOTA: Para cualquier consulta o comentario con-tactarse con la responsable de esta columna, Claudia Méndez Del Carpio (psicóloga), al correo electrónico claudiamen@hotmail.com o al celular/ WhatsApp 62620609.

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