Cochabamba, jueves 18 de abril de 2019

Rro Rro Circo Variette: una mezcla de arte en las calles

Raymundo Ramos, director de la compañía Rro Rro Circo Variette, habla sobre su trabajo.
| Ninoska Morales Lahore | 07 abr 2019


Teatro es una palabra que deriva del griego “theatron”, que significa “lugar de contemplación”, pero que encierra muchas emociones: hace reír, llorar y remueve sentimientos en el público. Por eso, desde hace más de 50 años tiene en el calendario un día especial. El 27 de marzo se celebra el Día Mundial del Teatro.

Este día se levantan los telones y la fuerza del teatro habita las calles, junto a una comunidad de artistas que alzan la voz y hacen un homenaje a las tablas donde entregan el alma al actuar.

Para conmemorar ese día, la RAMONA conversó con Raymundo Ramos, director de Rro Rro Circo Variette, una compañía que trabaja con teatro, malabares, danza y música, y tiene como misión llevar el arte a lugares donde no llega fácilmente.

- ¿Cuál es la característica especial de la compañía?

Una de las primeras actividades como Rro Rro Circo Variette fue una caravana en bicicleta desde Cochabamba hasta Tarata, con paradas en el Mercado Campesino y La Angostura, entre otras. Presentamos circo, teatro, pantomima, música en vivo y danza. Ese es más o menos el objetivo que tenemos: hacer teatro para un público que no tiene acceso al arte. Esa es nuestra característica; sin embargo hacemos espectáculos para teatros cerrados y de sala con temáticas sociales. Creo que también es muy importante para nosotros el contenido de las obras y procuramos que tengan un contenido social de hechos que están ocurriendo o que han ocurrido antes. Buscamos reflexionar sobre ellos.

- ¿Cómo nace la idea de llevar teatro a lugares alternativos?

Mucho depende de la identidad que cada personaje de la compañía maneja. Mi persona por ejemplo viene de una escuela de calle; yo me he iniciado en el teatro en las plazas, en el cementerio donde trabajaba y en las ferias. Entonces yo creo que por ahí va el tipo de arte que vas a hacer. También mis compañeros hacían música y en las calles. Dijimos: “Ya, hagamos una compañía donde no solo se haga teatro, sino donde se puedan unir estas otras artes”. Unimos varias disciplinas: teatro, payasos, malabaristas, magia y otras artes circenses.

- ¿De dónde viene el nombre de la compañía?

Rro Rro es mi primer personaje de teatro y que después lo adopté como mi personaje de clown. Ahora es el nombre de la compañía que estamos impulsando.

- ¿Cree que el arte pueda ser una herramienta para el cambio?

Creo que es una de las verdaderas misiones que tiene el teatro: ir a confrontarse con una sociedad, cuestionar a la gente y hacerle notar que algo está pasando a su alrededor. Es más que un espectáculo; de ahí viene el teatro popular, tiene un contenido social e interpelar al público. Se ha confundido el teatro popular que se hace en los colegios con tener a personajes con roles sociales, como los de la cholita y el campesinito. ¿Qué más hay? ¿Quién es ese personaje? ¿Cuál es su identidad? Es importante tomar conciencia sobre lo que está pasando en nuestra realidad, no olvidar quiénes somos y de dónde somos para poder crear teatro.

- ¿Las obras que crean en la compañía tienen ese tinte?

Sí, porque, si no, ¿para qué haríamos teatro? Las personas andamos a veces como caballos, centrados en nosotros mismos; pero el teatro te da la oportunidad de abrir tu visión para darte cuenta de los conflictos que pasan afuera. Todas las obras que hemos asumido, por más que sean obras abstractas, tienen que tratar de conmocionar a la gente para que pueda ampliar sus horizontes de visión sobre su contexto. Hay que hacer obras para que el público se prepare y las demás generaciones vayan despertando.

- Las compañías de teatro cumplen una parte del trabajo, pero ¿el público?

Hace unos días teníamos una reunión con un funcionario de la Alcaldía y en eso dijo “Presentemos teatro, porque el teatro es bonito”. Me llamó la atención porque se escuchaba tan superficial. A veces la gente no ve los meses de ensayo, la mandíbula que te rompes, el correteo de buscar vestuario; todo ese proyecto, ese trabajo que se traduce en 40 minutos de presentación, los minutos que nosotros les llamamos “parir”. El teatro realmente es un arte que te revoluciona y hay que valorar eso, desde pagar tu entrada, ir a ver más funciones y apreciar una obra. Se nos van teatros que han apostado a eso. Justo esta semana hemos perdido una persona muy importante para el arte boliviano, que ha recuperado a muchas personas de la calle y los ha convertido en artistas. Esas personas se nos están yendo y la labor de los jóvenes ahora es rescatar la revolución que estaban creando las personas que se nos van. Hagamos teatro con el fin de aportar a una transformación del mañana.

Estudiante de Comunicación Social de la UCB - nbetshymlahore@gmail.com



TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

MÁS NOTICIAS DE « RAMONA »:

Opinión en Twitter
Opinión en Facebook
Portada Impresa