Cochabamba, domingo 16 de junio de 2019

Diverso, positivo, valiente y generoso

Sobre la propuesta escénica testimonial “Diverso y Positivo – Conversaciones sobre diversidad y VIH”, del chileno Felipe Díaz Olave, que se pondrá en escena mañana a las 19.30 en el espacio 8B (calle Juan de la Cruz Torres No. 1485).
| María Julia Ruiz | 31 mar 2019



Conocí a Felipe Díaz Olave hace 5 años, nos reunió el teatro y desde entonces nos hemos mantenido siempre conectados, el chileno y la boliviana; yo, siendo testigo de sus propuestas escénicas comprometidas con la sociedad, que apuestan por hacernos reflexionar sobre la discriminación, sobre nuestras actitudes y actos agresivos con lo que es diverso y distinto a nuestros fundamentalismos retrógradas, intolerantes e incluso violentos.

Las obras y pensamientos de Felipe, proponen cuestionamientos desde lo sexual, moral y político, desde lo social y ecológico, y desde el desarrollo de las artes escénicas en su territorio norte, que ama tanto. Felipe trabaja continuamente por visibilizar, en el movimiento cultural chileno, la actividad y las propuestas de varios artistas que suelen quedar excluidos del brillo que tienen las metrópolis como Santiago o cualquiera de las grandes ciudades en nuestra pujante pero dispar Latinoamérica. Así también, visibiliza temáticas que incomodan a más de una persona, pero que son importantes para crear consciencia y aceptar que vivimos en un mundo cambiante, con necesidad de generar respeto por lo diferente y “amenazante”.

Cuando Felipe decidió salir a la luz a fines del 2017, hablando públicamente de su situación a partir de haber sido diagnosticado como portador del VIH, confieso que se me apretó el corazón en la garganta; primero por enterarme por redes sociales sobre su nueva realidad, que todavía me parece un acto aguerrido, conmovedor y heroico; y segundo por el hecho mismo de saberlo con el virus en positivo circulando en su cuerpo, algo que puede llegar a ser devastador.

Entonces Felipe se armó de valor, más todavía, si cabe, y paralelamente al riguroso y disciplinado tratamiento para combatir al virus, empezó un nuevo proyecto, Diverso y Positivo, para compartir información sobre su experiencia viviendo con el virus, además de su trabajo como artista escénico relacionado con el tema; un espacio de diálogo y de reflexión sobre diversidad, sexualidad, derechos y cultura.

Con esta propuesta es que Felipe llega desde Iquique a Cochabamba, a compartir su experiencia de vida, a regalarnos su testimonio en primera persona, sobre un tema que a algunos les espanta, pero que es ineludible en nuestras sociedades contemporáneas; grandes ídolos han muerto de SIDA, pero antes de desarrollar la enfermedad han sido portadores del VIH, como lo son millones de personas en todo el mundo, anónimas y conocidas, homo y heterosexuales, niños y viejos, hombres y mujeres, pobres y ricos, ignorantes y de gran recorrido académico; y cada una de las gamas posibles entre todos esos “polos”. El virus del VIH habita nuestra vida vertiginosa y agitada ya desde el siglo XX, sin importar fronteras, acentos, ni nacionalidades.

“Diverso y Positivo – Conversaciones sobre diversidad y VIH” no es una obra de teatro, pero sí una propuesta escénica testimonial, emblema del activismo de Felipe en pro de los derechos humanos y la prevención del sida, que consta de la proyección de un cortometraje de ficción y una lectura dramatizada, ambos de temática LGTBI, además de una cápsula audiovisual sobre vivir con el VIH, que dará paso a un conversatorio abierto con todos los asistentes. Se presentará primero en el Festival UMA y junto a Espiral Escénica el lunes 1 de abril a las 19:30, en el 8B Departamento Cultural (calle Juan de la Cruz Torres No. 1485).

Invito al público a participar de esta propuesta, ya sea en la actividad de Felipe en Cochabamba, o siguiendo su proyecto en redes sociales, a preguntarle lo que no nos atrevemos en voz alta, y a recorrer los caminos de la tolerancia y el respeto. Todos nos hemos sentido temerosos y discriminados alguna vez en la vida, por x o z motivo, desde lo más burdo hasta lo más profundo, no importa; conocemos ese sentimiento y es probable que el motivo de esa discriminación nos haya llevado a esconderlo, a disimularlo, a negarlo toda la vida, para evitar el mal rato, para no sentirnos continuamente maltratados. Creo que es legítimo y respetable, como lo es atreverse a mostrar la realidad, a pesar del miedo, así como lo hace Felipe, ofreciéndonos su testimonio diverso, positivo, valiente y generoso.

Gestora cultural - mariajuliaruizrios@yahoo.es



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