Cochabamba, martes 20 de agosto de 2019

Soy Adorable

Compartimos dos aproximaciones sobre la última propuesta del Teatro de Nepo y Enrique Escóbar, que tuvo su última función el pasado martes. 
| Ninoska Morales Lahore | 31 mar 2019



El Teatro de Nepo (Calle Hualparrimachi No. 1728) es un espacio que nace a partir de una propuesta para fomentar y producir nuevas obras teatrales cochabambinas. En esta ocasión se presentó la obra “Soy adorable”, bajo la dirección de Enrique Escóbar.

La pieza tuvo una primera presentación que agotó entradas en pocos días. La expectativa que tenía sobre esta obra era muy grande, porque todavía no había visto ninguna obra dirigida por Escobar, a pesar de escuchar mucho sobre su trabajo y la gestión de proyectos que realiza.

Antes de hablar sobre la obra, me gustaría hacer hincapié en la puntualidad con la que comenzó la función (como dije antes nunca había asistido a una obra de Escobar). En la entrada el horario señalado era 20:30, y a esa hora las puertas de la calle estaban cerradas, muchas personas se quedaron fuera y algunas de ellas pensaban que las puertas aún no se habían abierto porque la obra se iba a retrasar. Quizá el público que asiste a presentaciones de otros directores está acostumbrado a los retrasos de aproximadamente 15 minutos, por problemas técnicos que se puedan presentar antes de las funciones, por eso se da el permiso de ese lapso de tiempo para llegar a la obra.

Mi punto de vista es contrastante en ese aspecto; ya que si bien la intención de cambiar el hábito del público es buena, se debe hacer una recomendación en redes sociales y los medios que manejan para que los asistentes no se lleven esa sorpresa o tengan confusión y sigan esperando a que se abran unas puertas que ya cerraron antes de llegar.

Ahora sí, ¡A lo que vine! La obra muestra a tres colegialas dentro de una habitación, con una gran interrogante. ¿Quién asesinó al profesor de química que yace en el baño? En el transcurso de la obra se van destapando secretos y van creciendo ciertos rencores entre ellas. El final puede llegar a ser inesperado por la corta duración de la pieza.

El trabajo realizado se nota en la puesta en escena, la iluminación, la distribución del espacio, los elementos utilizados y el trabajo con las actrices. Además, se siente la armonía entre el espacio de trabajo y la comunicación de los integrantes del equipo. Siempre es interesante quedarse después de la función para ver las actitudes de cada integrante cuando ya los asistentes se están yendo, y la actuación queda en segundo plano. Es ahí cuando se nota más la relación que hay entre los actores y el director; en medio de la adrenalina que los abraza después de una presentación.

En este caso las muchachas se veían contentas, sacándose fotos entre ellas, hablando con el público, riendo y compartiendo esa sensación de satisfacción cuando concluye una obra con éxito.

Siempre es importante ir a ver propuestas de teatro y apoyar a los grupos emergentes, con un llamado a nuevos públicos para que conozcan y sientan un poco más el empeño que estas personas le ponen al arte, porque para realizar una obra de teatro se necesita tiempo y trabajo que solo el amor por lo que haces te puede impulsar.

Estudiante de comunicación social de la UCB- nbetshymlahore@gmail.com





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