Cochabamba, martes 21 de mayo de 2019

El Carnaval de Río de Janeiro se abre paso entre cantos y bailes

La fiesta es la más famosa del mundo y arrancó oficialmente el 1 de marzo. Las comparsas lucen su samba y disfraces, en medio de música y color, en las vías de la ciudad. Ninguna la supera en magnitud y concurrencia.
REDACCIÓN/EFE Twitter: @DiarioOpinion | | 03 mar 2019

Una bailarina, durante su presentación.

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El Carnaval de Río de Janeiro, la mayor fiesta de Brasil y uno de los eventos más emblemáticos del mundo, comienza a vestirse nuevamente de música y color para recibir a los millones de espectadores que año a año se dan cita en la urbe para disfrutar de la majestuosidad que ofrece este espectáculo.

Los motores se calientan con los blocos, las comparsas callejeras que ponen a cantar y a bailar a todo el mundo y que son el abrebocas del Carnaval, fiesta que este año se inauguró oficialmente el 1 de marzo cuando el Rey Momo recibió las llaves de la ciudad.

Entonces, se abre la puerta a tres días más de diversión cuya fiesta central -la competición de las escuelas de samba- tiene lugar en el icónico Sambódromo Marquês de Sapucaí, diseñado por el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer e inaugurado en 1984. Mientras tanto, las 14 escuelas que conforman el llamado grupo Especial trabajan a contrarreloj en sus galpones para ultimar los disfraces y los carros alegóricos que pondrán a desfilar durante el Carnaval más famoso del mundo.



LA TENDENCIA Este año, el Carnaval con tintes políticos se abrió paso en las calles de Brasil con comparsas que reivindican la lucha de las mujeres por la igualdad y claman contra el ultraderechista Jair Bolsonaro, aunque también las hay a favor del presidente brasileño. Miles de brasileños disfrutan estos días de los denominados blocos, donde, entre los disfraces, el alcohol y el intenso calor, también hay espacio para reivindicaciones sociales de las más variadas.

Además, hay una novedad. Es el primer Carnaval con Bolsonaro, líder de la extrema derecha en Brasil, en el poder, lo que alimentó aún más el perfil político que siempre ha existido de cierta manera en la mayor festividad del país.

Si en 2018 las máscaras del presidente estadounidense Donald Trump fueron un auténtico boom en las tiendas de disfraces, en este 2019 ya están a la venta caretas de Bolsonaro, de la primera dama Michelle Bolsonaro y hasta del ministro de Justicia, el exjuez Sergio Moro.

Los brasileños también están optando en la edición de este año por vestirse de color naranja.

¿El motivo? El escándalo por las supuestas candidaturas fantasma, que en portugués se denominan como laranjas (naranjas), que promovió el Partido Social Liberal (PSL), de Bolsonaro, durante las pasadas elecciones de octubre.

Entre las boinas estilo Che Guevara, las banderas del Partido de los Trabajadores (PT) y las máscaras del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, preso por corrupción, uno no sabe si se trata de un acto político o en una comparsa carnavalesca.

La lucha por la igualdad de género está igualmente en la agenda del Carnaval de Brasil con blocos de corte feminista, como “Siga bien camionera” o “Dona Yayá” en los que se promueve el respeto y se denuncia los acosos que ellas sufren con bastante frecuencia durante los desfiles callejeros.

OTRAS CIUDADES Con ese mismo aire de reivindicación política se celebró hace una semana “Académicos do Baixo Augusta”, uno de los más tradicionales de la capital paulista y que este año conmemora su décimo aniversario.

El lema escogido este año es “Qué país es este”, título de una las canciones más icónicas del rock brasileño, lanzada por la banda Legião Urbana a finales de la década de los 80.

La letra de la música hace una severa crítica social al país, de norte a sur, con un repaso a diversos problemas que aún ocupan las portadas de los periódicos del país, como la violencia o la corrupción.

Por otro lado, la nueva música de la brasileña Daniela Mercury, considerada una de las musas del Carnaval, manda un mensaje claro contra la censura, tras el veto y las protestas de grupos ultraconservadores contra determinadas manifestaciones culturales durante los últimos meses.

Pero no todas las comparsas son contra Bolsonaro y su Gobierno, también las hay a favor. En el estado de Pernambuco (nordeste) se formó el grupo “Brasil encima de todo, Dios encima de todos”, aludiendo a uno de los lemas preferidos del Mandatario.

Asimismo, en la ciudad de Olinda, en Pernambuco, donde se celebra uno de los carnavales más emblemáticos del país, Bolsonaro estará representado en el tradicional desfile de "muñecos gigantes", que también cuenta con figuras como las del maestro Yoda y el villano Darth Vader, entre otros.



LA HISTORIA El origen de este carnaval se remonta al “introito” (entrada) del latín, y del entrudo portugués, que se caracteriza por los juegos de lanza aguas, que fue prohibido a mediados del siglo XIX por ser considerado violento por las clases sociales altas. En ese tiempo, se introdujo los “cordões”, grupos de personas que caminaban por las calles tocando música y bailando. Ellos resultaron los antecesores de las modernas escolas do samba.



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