Cochabamba, martes 16 de julio de 2019

Creed 2

Comentario de la secuela del spin off de Rocky.
| Mauricio Rodríguez Medrano | 03 mar 2019


En 1975 Sylvester Stallone escribió en tres días (febriles) el guion de Rocky. Meses antes había participado en una película porno: The Party at Kitty and Stud’s (para pagar unas clases de arte dramático cuando descubrió que sólo le quedaban 20 dólares en la cuenta bancaria). Había vendido a su perro llamado Butkus porque ya no podía darle de comer (en una tienda de licores un desconocido le ofreció 25 dólares por él).

Rocky se estrenó en 1976 y la vida de Sylvester Stallone cambió: junto con Charles Chaplin, es la única persona en la historia de los Oscar en haber sido nominado como actor principal y guionista a la vez.

Rocky ganó tres Oscar’s (mejor película, mejor director, mejor montaje).

En la película Dónde está el piloto 2 aparecía en una escena un afiche futurista de Rocky XXXVIII. Más o menos fue profético: hasta la fecha se hicieron ocho películas del semental italiano. Incluso Sylvester Stallone fue otra vez nominado a mejor actor de reparto por Creed (una especie de spin off).

Las películas de Rocky se convirtieron en un subgénero (empresa) cinematográfico (a).

Escuché “Eye of the Tiger” cuando entrenaba y quería ser futbolista. Lloré por la muerte de Apollo Creed. Mi placer culpable es la escena de Rocky abrazando a Apollo mientras las olas del mar golpeaba sus tobillos. Odié a Iván Drago, ese ruso (en Creed 2 descubrimos que es ucraniano) asesino con cuerpo de metal, muy parecido a la competencia: Arnold Schwarzenegger.

La saga de Rocky tuvo sus altas y bajas en estos 40 años, desde su creación.

¿Alguien recuerda Rocky 3 (Rocky se enfrentó a Mr. T y el entrenador Micky murió) o Rocky 5 (el pupilo de Rocky pelea contra él en la calle y esta película fue más para televisión que para el cine) o Rocky Balboa (pelea con el campeón mundial del 2006)?

Con Creed regresó a la élite de las películas de deportes-superación. Es mejor ver a Rocky como el eterno perdedor lleno de cicatrices y muertes en su espalda. En esta película quien suple a Rocky es el hijo ilegítimo de Apollo Creed (interpretado por Michael B. Jordan).

Creed recupera la esencia del primer Rocky: un don nadie que se enfrentará con un campeón mundial y no tiene nada que perder. Rocky hace de entrenador muy al estilo de Micky (un maestro fracasado y solitario) que es diagnosticado de cáncer y se resigna a la muerte.

Así llegamos a Creed 2 (el guion fue escrito por Sylvester Stallone y Cheo Hodari Coker). Sylvester Stallone dijo en una entrevista que sería la última vez que actuaría de Rocky (¿quién sabe?).

La historia no cuaja bien (o le faltó cuajar). El hijo de Creed debe enfrentarse con el hijo de Iván Drago (sí, el ruso-ucraniano tenía sentimientos). Sylvester Stallone apostó a la nostalgia para crear esta nueva película. El primer problema es que los personajes no tienen una meta muy bien definida y se convierten en estereotipos de los boxeadores (en Creed eran arquetipos).

El segundo problema: escenas de más.

Cierren los ojos cuando el hijo de Creed cuida a su hija y de la nada ingresa a un ring y golpea una bolsa de entrenamiento, mientras la bebé observa sonriente. Cierren los ojos cuando el hijo de Creed tenga que enfrentarse al hijo de Drago y antes de la pelea cante el amor del hijo de Creed, muy al estilo de la WWF.

En fin: de seguro Creed será una trilogía. Y la nostalgia nos golpeará en el pecho (rendidos al pasado y lo que no volverá a ser).

Periodista y escritor - zion186@hotmail.com



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