Cochabamba, miércoles 22 de mayo de 2019

Fernando, de 8 años, fabrica un implante auditivo revolucionario

La prótesis que pemite escuchar se lleva internamente, es invisible y evita pérdidas, golpes y humedad. En el mundo hay 34 millones de niños y niñas con alguna limitación en el sentido del oído.
ADRIÁN ARIAS/ VALLADOLID/EFE | | 28 feb 2019


Fernando Linares, un español nacido en República Dominicana, contaba con poco más de un año de vida cuando se le detectó una discapacidad auditiva severa y se le realizaron dos implantes cocleares. Hoy, con solo 8 años, ha ideado un dispositivo que disiparía los límites de sus prótesis auditivas.

Desde esta temprana edad, Fernando se ha tenido que acostumbrar a oír y escuchar únicamente cuando su dispositivo externo tiene batería y, aunque gracias a él puede hacer una vida prácticamente normal, él mismo explica a EFE que decidió que lo "tunearía" un poco para introducir algunas mejoras.

Así es como este niño de Valladolid tomó su kit de lápices y pinturas y llevó a papel su idea de implante coclear interno, sin cables ni petacas, que le permitiera cumplir su sueño: practicar el surf.

Del papel, Fernando pasó a una maqueta del pabellón auditivo y con una pajita a modo de implante interno. El pequeño mandó su idea al equipo técnico de MED-EL, empresa austríaca encargada de la fabricación de implantes auditivos que recientemente puso en marcha el concurso mundial Ideas4ears, consistente en la recopilación de proyectos innovadores para sus dispositivos.

A este innovador prototipo Fernando lo llamó “El implante invisible”, ya que "al ir por dentro del oído, queda oculto y protegido, evitando las pérdidas, golpes o humedad".

Además, al ser completamente interno, "nadie lo mira, porque no se ve" cuenta el pequeño, quien, por otra parte confiesa no sentir ningún tipo de complejo por llevar sus dos implantes cocleares, en parte debido a los exóticos rizos que cuelgan de su cabeza y que cubren ambos aparatos.

De los más de 430 participantes de 19 países, solo nueve de estos proyectos, entre los que se encuentra el de Fernando, fueron los seleccionados por la multinacional y se llevaron el premio de viajar hasta la sede de la compañía, en Innsbruck (Austria), para exponer a los científicos sus novedosas ideas.

Un viaje que, aunque no se celebrará hasta junio, ya tiene a Fernando pendiente del calendario, tachando las fechas que restan para exponer un proyecto con el que no solo sueña él, sino los 34 millones de niños que hay en el mundo con algún tipo de discapacidad auditiva.

Y es que, aunque gracias a su implante Fernando puede escuchar la voz de sus padres, la de su maestra o la suya, todavía hay ciertas barreras que este implante aún no ha podido traspasar, como ese momento en el que "Fer" tiene que bañarse, dormir o sus baterías dicen "basta".

Es en este momento cuando el niño se desconecta del mundo, alguien pulsa el botón de "mute" y deja de escuchar prácticamente todo lo que le rodea, hasta el punto que "tendría que pasar un avión a su lado para que lo escuchara", explica Fernando Linares, padre del pequeño inventor.

La madre de Fer, Sodi Tavárez, reconoce que la lucha de su hijo al que cariñosamente llama "Chiqui", "no ha sido fácil", especialmente a raíz de la detección de los indicios de su discapacidad auditiva, que abrieron todo un rosario de procesos clínicos y médicos con alguna que otra "mala experiencia".

Cambia señal acústica a eléctrica



El implante coclear es un producto sanitario implantable activo de alta tecnología que consiste en un transductor que transforma las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo. Estas señales son procesadas mediante las diferentes partes que forman el implante coclear, algunas de las cuales se colocan en el interior del cráneo y otras en el exterior. Ayuda a las personas a escuchar y puede ser utilizado para personas sordas o que tengan muchas dificultades auditivas. No es lo mismo que un audífono, pues es implantado quirúrgicamente y funciona de manera diferente.

El implante coclear apunta a restablecer la audición de aquellas personas que padezcan una sordera causada por la destrucción de las células ciliadas de la cóclea, estimulando directamente las células ganglionares (nervio auditivo, mediante señales eléctricas encargadas de transmitir la información codificada al cerebro. Al ser una prótesis, no cura definitivamente la sordera. Cada 25 de febrero se celebra el Día Internacional del Implante Coclear, fecha en la que se conmemora la primera implantación en 1957 por los doctores franceses Djourno y Eyrès., según cita el ortal www.aimdigital.com.ar.



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