Cochabamba, viernes 22 de febrero de 2019

La familia... ¿pensarlo como un todo?

| Mariela Alejandra Torres Siles Psicóloga Clínica Mariela.torres.siles@gmail.com | 27 ene 2019


La familia aparece en primer lugar como un grupo natural de individuos, unidos por una doble relación biológica, desempeña un papel primordial en la transmisión de la cultura, costumbres, instauración de normas, prevalece en la primera educación y en la adquisición del lenguaje.

Cuando el sujeto acude al psicólogo, terapeuta o analista, en primera instancia comenta sobre su “novela familiar”, habla de ese Otro (padre, madre y/o hermano) porque la familia constituye el lugar privilegiado donde se efectúan vínculos afectivos, de tal intensidad, que dejan una huella perdurable a lo largo de toda la vida. ¿Se podría pensar a la familia como un todo para el sujeto? ¿Cómo pensar a la familia en la actualidad?.

La familia para el sujeto representa un ideal, soporte y estabilización en la vida. Es un espacio donde se instauran lazos de amor y cuidados, sin embargo muchas veces se puede ver que existen limitaciones o represiones por la propia historia familiar de cada persona, por ejemplo, se escuchan testimonios como este: “Cuando yo era niña mi mamá no me dejaba salir y si le respondía, me lanzaba con lo que encontraba, me decía: esto que te hago, no es nada comparado con lo que me hizo mi mamá”

En la familia no basta con concebir un hijo o con traerlo al mundo, el ser madre o padre implica asumir ese lugar y esa función.

La familia contiene una pulsión (empuje) a transmitir, en su seno se heredan ideales, valores, mitos, referencias identificatorias. Por otra parte, la función del padre en la familia (que no necesariamente la ejerce el padre biológico) es fundamental, es quien instaura las prohibiciones fundamentales, como son la ley del incesto y respetar las normas establecidas en la sociedad. La autoridad del padre es tranquilizadora, pues marca los contornos entre lo permitido y lo prohibido.

En cambio la función de la madre es hacer de puente o bisagra para instaurar la normas y reglas en la casa, es decir mediante su discurso, da lugar al padre normativo “no desordenes el escritorio, sabes que tu papá se molestara mucho”, estas ordenes son importantes, las primeras palabras que escucha el recién nacido provienen de las figuras parentales, sobre todo de la madre.

En la actualidad en la familia tradicional, la que hemos conocido que esta compuesta por padre, madre e hijos, se está dando paso a otras formas de estructuración como ser: familias monoparentales, familias con padres homosexuales, hijos producto de inseminaciones artificial con genitores desconocidos, familias reconstituidas con hijos de distintas parejas. Todo esto seguramente afectará la subjetivación de las personas, sea cualquiera la forma familiar existente, se puede dar por sentado que no existirá una familia ideal, parece importante que en toda familia se lleven a cabo una serie de funciones orientadas a que ese pequeño recién nacido, que adviene como nuevo integrante, se transforme en un sujeto humano a través del lenguaje.





NOTA: Para cualquier consulta o comentario, contactarse con Claudia Méndez del Carpio (psicóloga), responsable de la columna, al correo electrónico claudiamen@hotmail.com o al teléfono/whatsApp 62620609. Visítanos en Facebook como LECTURAS SUTILES.



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