Cochabamba, jueves 21 de marzo de 2019

La sociedad “castra” la sexualidad de las personas con discapacidad

Formar una familia estable es algo que muy pocos alcanzan. La mayoría carece de herramientas para valerse por sí solo, lo que le impide ejercer sus derechos al amor y a la familia, entre otros.
| mARÍA LUISA MERCADO WhatsApp: 67465193 | 13 ene 2019



Un joven con Síndrome de Down, que trabaja hace años en una empresa de Cochabamba, busca pareja, pero aún no puede encontrarla. Simpático, de aspecto agradable, cayó muy bien a sus compañeras de trabajo. Al principio, ellas se portaron condescendientes con él, porque les parecía “bonito”, pero, en cuanto él las invitó a salir, les hizo proposiciones de matrimonio y hasta en algún momento pidió directamente acostarse con alguna de ellas. Las jóvenes se sintieron acosadas y se quejaron al supervisor de la empresa.

El director de la Escuela de Integración y Formación Deportiva, Expresión Artística y Desarrollo Laboral (Eifodec), Javier Mendoza, aseguró que “las personas con discapacidad están privadas de sus derechos sexuales y reproductivos. La representante del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), Ana Angarita, afirma que todas las personas tienen el derecho a vivir una sexualidad sin miedo, sin culpa, sin falsas creencias. Es el derecho a expresar sus deseos de pareja sin discriminación, con libertad y autonomía y vivir una sexualidad libre de violencia, incluyendo la prevención de embarazos y enfermedades de transmisión sexual, además de tener acceso a educación y servicios de alta calidad.

 Los derechos reproductivos se refiere a la decisión de tener hijos o no, cuántos, en qué momento de la vida y con quién. Es el derecho a tomar decisiones sobre su reproducción de manera libre sin coerción ni violencia. A participar con responsabilidad  en la crianza de sus hijos y  a recibir atención pública de calidad.

Mendoza aseguró que muy pocas personas con discapacidad tienen familias consolidadas con hijos. Todo depende del tipo de capacidad que padece la persona. Quienes se han podido ejercer mejor sus derechos son las personas con discapacidad física y las que están en mayor desventaja son las que padecen limitaciones intelectuales y psíquicas.

En la sociedad cochabambina hay prejuicios respecto a la posibilidad de que las personas con discapacidad puedan enamorarse, casarse y tener hijos de forma responsable. La familia y la sociedad “castran” a las personas con discapacidad, señaló Mendoza.

En el caso de personas con limitaciones intelectuales, es difícil que tengan una capacidad de respuesta y de confrontación. Quien maneja su entorno es la familia, que le dice a la persona tú no sales y punto. "Se castra a sujeto", puntualizó el director de Eifodec. “No hay un concepto de empoderamiento para tomar decisiones propias destinadas a la construcción de su vida”, acotó.

Mendoza admitió que, en algunos casos de discapacidad mental muy grave, las familias deciden la esterilización. “Si no tiene opinión, no sabe lo que pasa, la llevan al médico y esterilizan a la joven”.

Hay muchachas con la sexualidad exacerbada que tienen un dispositivo intrauterino, pero son las menos.

Los varones canalizan su sexualidad yendo a servicios sexuales comerciales. “No están reprimidos y saben que, si tienen una necesidad sexual, pueden recurrir a estos lugares, porque muchos no tienen pareja”.

Mendoza señaló que lo ideal sería que los padres guíen a sus hijos para que ejerzan su sexualidad, pero algunos se resisten, porque piensan que “tal vez les guste y después todo el tiempo van a querer ir”.

El director de Eifodec detalló que la meta es que ellos alcancen su felicidad y tengan un proyecto de vida. “Solo hace falta que tengan las herramientas para valerse por sí mismos”, especifica.

VIOLENCIA

Por ahora, las personas con discapacidad son más vulnerables a ser víctimas de diversas formas de abuso sexual, acoso, violación omisión de cuidados y otros.

El presidente de la Federación de Personas con Discapacidad de Cochabamba, Efraín Rodríguez, informó que para frenar los casos de violación de niñas y niños se elabora un anteproyecto de ley de derechos sexuales y reproductivos de personas con discapacidad con el Ministerio de Salud y el Fondo de Población de Naciones Unidas.

MATERNIDAD

Una joven de 20 años, con discapacidad intelectual, trata de recuperar a su bebé que fue institucionalizado por la Defensoría de la Niñez de Cochabamba. Ella trabaja lavando ropa y su pareja es albañil. Como madre primeriza, cuando su bebé se enfermó, acudió a su vecina para hallar consejo. Matías estaba con fiebre y la vecina le aconsejó darle un baño de agua fría, lo que empeoró la enfermedad . La mamá lo llevó de inmediato al Hospital Pediátrico Manuel Ascencio Villarroel y dijo que no tenía familia ampliada. En cuanto el bebé mejoró fue remitido a un albergue. La madre de Matías buscó ayuda de la Unidad de Discapacidad de la Alcaldía de Cochabamba, así como de la familia ampliada de su pareja. Por el proceso de guarda, se dispuso su alejamiento y ni siquiera puede ver a su bebé, por lo que llevó algunos regalos a la oficina municipal para que la trabajadora social haga llegar los obsequios al pequeño Matías.



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