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Cochabamba, sábado 25 de mayo de 2019

Solo 3.8 por ciento de personas con discapacidad está registrada

Cerca de 300 mil habitantes de Cochabamba tiene alguna limitación física, intelectual, auditiva, visual, mental o psíquica. El Centro María Cristina, del Sedeges, alberga 80 niños, niñas y adolescentes.
| mARÍA LUISA MERCADO WhatsApp: 67465193 | 13 ene 2019

Personas con discapacidad registradas en Cochabamba



Cochabamba cuenta con 11.482 personas con discapacidad registradas en los 47 municipios. El total de carnetizados es de 9.443, de los cuales unos 2.200 recibieron su documento este año.

La población registrada corresponde solo al 3.8 por ciento del universo de personas con discapacidad de Cochabamba, si se aplica el promedio de 15 por ciento establecido por la Organización Mundial de la Salud.

El Instituto Nacional de Estadística proyecta para este año 1.999.993 habitantes en el departamento de Cochabamba, de los cuales 299.998 tienen algún tipo de discapacidad. De esa población, el 43.7 por ciento corresponde a mujeres y el resto son varones.

A nivel nacional, el 38 por ciento de inscritos tiene discapacidad física; el 29 por ciento , intelectual; el 16 por ciento sufre de discapacidad múltiple; el 8 por ciento sensorial; auditiva 6 por ciento y 3 por ciento mental y psíquica.

No se cuenta con un detalle de grupos etáreos ni cuántas son madres.

CENTRO

La directora del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges), dependiente de la Gobernación, Casimira Rodríguez, afirmó que el Centro María Cristina acoge a más de 80 niños, niñas y adolescentes. “Hay sobrepoblación”, pues algunos tienen más de 18 años, pero siguen bajo custodia del Estado, por su situación de abandono.

Rodríguez anunció un proyecto encaminado a trabajar en educación de derechos sexuales y reproductivos. Los menores del Centro María Cristina están separados por sexo, pero en el día, durante el consumo de alimentos y a la hora de pasar clases comparten espacios.

La jefa de la Unidad de Discapacidad del Sedeges, Karen Vidal, señaló que no hay parejas, pues la mayoría padece discapacidad profunda. Otros pueden tener 18 o más años, pero su comportamiento es como el de un niño de siete años. “No se le puede hablar de afectividad y enamoramiento, porque tienen la mentalidad de niños. Los que tienen discapacidad moderada pueden tener interés en enamorarse, pero de pronto les interesa algo más. No son estables y no se ve enamoramientos”, especificó.

Al margen del Centro María Cristina, hay personas interesadas en enamorar a personas con discapacidad, porque es fácil engañarlas. Les prometen matrimonio y las tienen de empleadas. La gente está al asecho de las personas con discapacidad.

“Lo que queda al Estado es proteger a la persona, que no sea vulnerable”, acotó Vidal.

DIFICULTAD

El presidente de la Federación de Personas con Discapacidad, Efraín Rodríguez, señaló que en 2018 muchas personas con discapacidad auditiva e intelectual fueron víctimas de abuso sexual.

Las agresiones se dieron en las familias y las afectadas cuentan con apoyo de la Defensoría de la Alcaldía y el Servicio para Víctimas (Serpavi), así como del Programa Nacional de Servicio Social y Legal para la Persona con Discapacidad (Pronassle).

Rodríguez lamentó que en las familias no se eduque en sexualidad. En 2018 se conoció el caso una afiliada con discapacidad intelectual que tuvo un bebé y los abuelos se hicieron cargo como si fuera un hijo más. De esa forma ejercen su derecho a la familia. Otro caso triste se dio en una familia con la mamá con discapacidad físicomotora y el esposo con 70 por ciento de discapacidad intelectual, que abusó sexualmente de su hija de 13 años. “No porque tiene discapacidad puede hacer lo que él quiera”, dijo Rodríguez, al señalar que el agresor es procesado penalmente.

Añadió que, debido a que no se habla de sexualidad a los adolescentes y en los centros de acogida, “hay casos de violación entre pares”.

IVIRGARZAMA

Pronassle defiende a una joven de 21 años, con discapacidad intelectual, que fue violada por un adolescente de 17 años, en Ivirgarzama. La Defensoría de la Niñez tomó partido por el agresor, pero se logró que sea remitido al Centro Cometa por cuatro años, además de reconocer al bebé y pasarle una pensión. El proceso de asistencia familiar aún no termina, tampoco el registro biométrico de la joven para que reciba su bono de discapacidad.

TIQUIPAYA

El responsable de la Unidad Municipal de Atención a la Persona con Discapacidad de Tiquipaya (Umadis), Ambrosio López, afirma que es difícil obtener el carnet de discapacidad para acceder al bono mensual.

El principal escollo está en el informe médico de Neurología que más del 50 por ciento requiere de este servicio y en el Hospital Viedma hay un solo especialista. Obtener ficha en el Viedma es una suerte. Hay solo cuatro fichas de un día para otro. La demanda es de 50 personas que necesitan consulta de neurología y solo hay 20 fichas por día para todos los pacientes. Pese a esas dificultades, obtener el informe médico es más fácil que los exámenes complementarios de tomografía. En el hospital cuesta 500 bolivianos y fuera, entre 1.000 a 1.500 bolivianos.

El servicio de electroencefalograma del Viedma también está saturado, según López.

El responsable de Umadis, que usa muletas, señaló que el tema de los derechos sexuales es un asunto delicado, rodeado de muchos tabúes. En 2018 no se difundieron por falta de personal. Para este año, se prevé profundizar el tema, especialmente con personas con discapacidad mental.

La Alcaldía de Tiquipya presta asistencia a una joven con discapacidad mental de 26 años que se casó sin que su pareja conozca esa situación, aunque le llamó la atención que ella fuera muy extrovertida. La joven quedó embarazada y el marido consultó con un psiquiatra y un neurólogo. Al conocer la discapacidad de su pareja, el esposo rompió la relación y se quedó con el bebé. La joven carece de apoyo familiar y de posibilidades para obtener carnet para acceder al bono.

El responsable de Umadis dice que la población desconoce la discapacidad, porque muchas no son visibles y, cuando se las conoce,la mayoría prefiere alejarse.



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