Cochabamba, sábado 19 de enero de 2019

El Programa de Apoyo al Empleo logra un 80 por ciento  de inserción laboral

Este año, la prioridad son las personas con discapacidad y hay 44 jóvenes capacitados listos para trabajar.Las empresas tienen seis meses para entrenar al personal. El Estado paga el sueldo y el seguro del empleado.
| MARÍA LUISA MERCADO WhatsApp: 67465193 | 09 dic 2018



El Programa de Apoyo al Empleo PAE, del Plan Generación de Empleo del Ministerio de Trabajo, logró más del 80 por ciento de empleo formal. 

“Nos aseguramos que haya una vacancia real”, afirma la coordinadora regional Cochabamba, Carla Alcócer Caero.

El PAE I, que empezó en 2012, alcanzó hasta 2017 a 1.726 beneficiarios en Cochabamba.

El programa cuenta con una bolsa de trabajo a la que se presentan personas con diferentes habilidades en busca de empleo. Algunos no cuentan con educación formal completa, otros son bachilleres técnicos y también hay profesionales titulados mayores de 36 años. Los que buscan una fuente laboral son ingenieros, contadores públicos administradores, carpinteros, costureros, personal de limpieza y de seguridad de todas las edades, entre otros profesionales y técnicos.

Los empresarios y empleadores acuden a la bolsa de empleo y el PAE ofrece los servicios profesionales, en especial de jóvenes egresados en distintas áreas.

El programa consiste en la asignación de un estipendio económico por tres meses, de 2.060 a 3.090 bolivianos y un seguro contra accidentes que es cubierto por el PAE, en la perspectiva de que el joven se quede en ese puesto.

La Coordinadora Regional del PAE II afirma que visitan las empresas y se confirma que haya una vacancia real. Luego se envían seis postulantes para las entrevistas y se hace un seguimiento mensual. El trabajo del PAE concluye cuando se envía el contrato o memorando de designación del beneficiario. Hay casos de jóvenes que obtuvieron empleo con el PAE I, crearon su empresa y visitan la bolsa de trabajo para contratar empleados. Otros continuan con las empresas y alcanzaron puesto altos.

“El objetivo es crear empleos formales, a partir del estímulo de parte del Estado, para que el beneficiario quede contratado formalmente”, dice Alcócer. Los egresados y otros jóvenes que se inscriben a la bolsa de trabajo hallan dificultades a la hora de la entrevista. Cuando el personal del PAE llama para que se presenten, responden desanimados con muchas preguntas. “ ¿A qué hora será el trabajo? Mmmm ... no era lo que yo quería ...” dicen, pese a que en la bolsa se inscriben señalando tres áreas, de acuerdo a sus intereses.

“A la hora que les ofrecemos el empleo es como si les rogáramos para ir a la entrevista”, comenta la Coordinadora.

Tal vez los jóvenes no tienen idea del trabajo y empiezan a poner peros, agrega.

No obstante, de unos 20 jóvenes al menos seis aceptan ir las entrevistas y van motivados a lograr el puesto.

Entre las personas insertadas en alguna empresa, hay casos en los que a la semana renuncian, sin concluir el programa.

La Coordinadora del PAE II observa fragilidad entre los jóvenes que no piensan en su futuro, aunque accedan a empresas solventes en las que pueden hacer carrera. Otros sí se alegran ante la posibilidad de ingresar a una empresa grande.

La mayoría de jóvenes trata de resolver un tema inmediato, por un tiempo, pero no ven a largo plazo y no piensa en su vejez.

Las pequeñas y medianas empresas de costura y de marroquinería son las que más demandan jóvenes trabajadores para hacer crecer su negocio y luego los contratan.

El trato es personalizado y los jóvenes se comprometen y se quedan a trabajar en esas empresas.

DISCAPACIDAD

El PAE II que empezó en mayo pasado, culminará en 2022. Impulsa la inserción laboral de personas con discapacidad e incentiva a las empresas privadas para que cumplan con la ley que establece que el 2 por ciento de su personal debe estar integrado por personas con discapacidad. Las entidades estatales deben tener un 4 por ciento de su personal cubierto con personas con discapacidad, según la Ley 977 de Inserción Laboral y Ayuda Económica a Personas con Discapacidad.

La Coordinadora del PAE II afirma que, por ahora, no hay sanciones, pero, posteriormente se presionará para que se cumpla la norma.

Hoy, las empresas tienen la opción de contratar a personas con discapacidad durante seis meses y el Estado cubre el salario y el seguro del trabajador.

En este campo, hay más demanda de empresarios que oferta de mano de obra de personas con discapacidad, porque los parámetros son altos. Por ejemplo, piden cajeros, auxiliares de oficina con carrera contable y no hay muchas personas con discapacidad con estudios superiores.

Para contar con mayor oferta laboral, el 14 de diciembre se graduarán unos 44 jóvenes capacitados en ofimática, atención al cliente y habilidades socioemocionales. Asistieron a cursos desde el 22 de octubre, con el fin de que puedan incorporarse al mundo laboral.

Los graduados en ofimática aprendieron a manejar computadora para oficina, internet y programas como word, excel y otros.

También hay personas capacitadas en atención al cliente y en habilidades socioemocionales para que se habitúen a trabajar. “Es complicado empezar a trabajar, pero para las personas con discapacidad es mucho más difícil”, observa la Coordinadora del PAE II.

Los jóvenes con discapacidad aprenden a tener facilidad en el trabajo en equipo y una base sobre las responsabilidades de trabajar en una empresa. También reciben consejos para lidiar con el estrés laboral. En las oficinas, la gente no está dispuesta a ser paciente con las personas con discapacidad. Se dio el caso de un joven con discapacidad que fue a trabajar a un banco. Los gerentes estaban contentos con su desempeño, pero sus compañeros no fueron sensibilizados en la relación con las personas con discapacidad. El nuevo trabajador se sintió incómodo con el trato que le daban sus compañeros y renunció.

Hay casos en los que el PAE II apoya a la empresa durante seis meses, pero al término del programa no contrata al trabajador con discapacidad, porque predomina la lógica capitalista, señala Alcócer.

Con los cursos cortos se da una oportunidad más, tanto a las personas con discapacidad como a las empresas.

Recientemente , tres jóvenes con discapacidad auditiva fueron contratados con la bolsa de trabajo del programa PAE II. Una joven egresada de Derecho trabaja como asistente legal en un bufet de abogados y los dos jóvenes son aprendices en una fábrica de pretensados.

Entre las personas con discapacidad hay comunicadores, un ingeniero forestal, trabajadores sociales, psicólogos, maestra de parvulario y de otras profesiones que buscan empleo.

Meta

El PAE II busca beneficiar a 25.000 personas en 5 años en el país. En la primera versión la mayor cantidad de beneficiarios fue de La Paz y El Alto.



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