Cochabamba, jueves 13 de diciembre de 2018

Área VIP de burdeles está tomada por mujeres que son de 4 países

Brasileñas, paraguayas, argentinas y venezolanas están insertas en ese ámbito. La mayoría ofrece sus servicios sexuales en “barras americanas” de la zona norte de Cochabamba.
| DAYANA FLORES A. Twitter: @DayanaOpinion | 02 dic 2018

Un grupo de trabajadoras sexuales en un burdel. EL ESPAÑOL



Los burdeles de Cochabamba adquieren la categoría VIP cuando tienen en sus filas a mujeres extranjeras.

El ser VIP, término inglés que significa persona muy importante, les da la posibilidad de, entre otras cosas, establecer tarifas que son hasta 20 veces superiores a las que rigen entre las trabajadoras sexuales bolivianas. Cobran cerca de 150 dólares por cliente, según un anuncio en redes sociales, mientras que las meretrices locales ofrecen sus servicios desde los 50 bolivianos.

La Intendencia Municipal de Cochabamba, el Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Cochabamba y la Organización de Trabajadoras Nocturnas de Bolivia (OTN - B) coincidieron en que este segmento de mujeres "internacionales" son contratadas, especialmente, en las "barras americanas" que funcionan en la zona norte de Cochabamba.

Las que ofrecen sus servicios sexuales proceden de cuatro países: Brasil, Paraguay, Argentina y Venezuela. Entre todas, "las mas cotizadas con las brasileñas", según la OTN - B.

TIPOS

La OTN - B añadió que hay dos clases de trabajadoras extranjeras, aquellas que se dedican de manera exclusiva a esa actividad, y radican en Cochabamba, y las que tienen otras actividades paralelas, sobre todo académicas, y están temporalmente.

Según el exintendente de la Alcaldía de Cochabamba, Antonio Ferrufino, es más dificultoso regular a las segundas, porque, generalmente, usan sus departamentos, habitaciones u otros espacios en los que residen como prostíbulos. "Incluso si daríamos con el paradero de alguna de ellas, bien podría evadir a las autoridades indicando que su cliente es su novio y nosotros no podríamos hacer nada".

Como son jovencitas que están estudiando, no adquieren compromisos laborales con "barras americanas", más bien se administran solas y establecen sus propias tarifas, “lo suficiente como para costear la universidad”.

VENEZOLANAS

Las filas de trabajadoras sexuales "internacionales" en el departamento también están siendo engrosadas, últimamente, por venezolanas que huyeron de la crisis de su país.

Una mujer de Venezuela con la que conversó OPINIÓN explicó que, si bien ella o sus compatriotas pueden ingresar a Bolivia con solo presentar sus cédulas de identificación, les permiten quedarse, únicamente, por tres meses y no tienen autorización de trabajar, debido a que, en teoría, "son turistas".

"Uno no tiene muchas oportunidades. Te piden muchos requisitos para emitirte una visa de trabajo. Por ejemplo, los antecedentes policiales enviados desde nuestro país (Venezuela)".

La mujer extranjera afirmó que muchas de sus compatriotas se vieron obligadas a ingresar a la prostitución, pues es el único ámbito laboral en el que "no hay control". "Si vendes arepas en la plaza, la guardia está detrás de vos, si te ven ambulando, vienen a pedirte papeles. Así no se puede", afirmó y añadió que sí o sí tienen que trabajar, pues bajo su responsabilidad están familias íntegras que no lograron salir de Venezuela por falta dinero para comprar pasajes.

El SEDES y la Intendencia corroboraron que mujeres de esa nacionalidad son las que últimamente "se ven más en prostíbulos".

SITUACIÓN

Al igual que a las trabajadoras locales, el SEDES exige a estas mujeres que porten sus carnets de sanidad, sin embargo, las que cumplen son solo aquellas que trabajan de manera regular en barras americanas, es más, son las que asisten periódicamente a sus controles.

Normativa

Los lenocinios u otros espacios en los que se ofrecen servicios sexuales, y cuentan con licencias de funcionamiento, solo tienen autorizado abrir hasta las dos de la mañana.

DATOS PARA TOMAR EN CUENTA

Exigen que hagan 20 “piezas” en dos días

Un informe de la Defensoría del Pueblo sobre el trabajo sexual en Bolivia indica que los administradores de burdeles exigen a las meretrices que los viernes y sábados realicen al menos 20 “piezas” (20 clientes) como mínimo.

Además, les obligan a entregar a los dueños de los locales un 20 por ciento de cada servicio que ofrecieron durante los dos días.

Hombres también están en el negocio

El Servicio Departamental de Salud (SEDES) informó que el trabajo sexual en Cochabamba no solamente es ejercido por mujeres, también por varones que se dedican, sobre todo, a trabajar como streaper, término inglés que hace referencia a bailes sensuales.

Entre los trabajadores sexuales también hay extranjeros.





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