Cochabamba, jueves 13 de diciembre de 2018

Es una veta del folclore que usa redes sociales

Los videos son la punta de lanza para promocionar canciones y luego convertirlas en hits. “Golondrina fugaz” y “Corazoncito” rompen récords en YouTube.
| LESLIE LAFUENTE LÓPEZ Twitter: @LeslieLafuente | 18 nov 2018

Grupo Ukhamampi durante la grabación de“Ay, Rositay”, con el que quiere llegar a Viña. MELISSA REVOLLO



El salay y el zapateo de este contagioso y alegre ritmo no solo pueden hacer que uno rompa el zapato al bailar, sino que algunos grupos rompan récords en YouTube, dejando atrás a otros que se habían posicionado con el caporal, la morenada o el tinku.

Con más de 9 millones de vistas, “Golondrina fugaz”, la canción que invita a romper el zapato y que se baila en prestes, entradas folclóricas y actividades escolares, entre otras, ha rebasado cualquier expectativa, no solo del grupo cochabambino María Juana, sino de quienes hacen e interpretan la música nacional boliviana.

El vocalista de María Juana, Marcos Veizaga, que interpreta esta popular canción en ritmo de salay, no esconde su felicidad, porque ese récord permitirá al grupo a recibir prontamente regalías por la viralización del video, en el que aparece zapateando una octogenaria tarateña: Valentina.

Otro que no puede dejar se estar contento es el grupo Sumaya Andina, que con su “Corazoncito” no solo ha logrado consolidar al grupo y llevarlo por varios países del mundo, sino estar entre los hits bolivianos más vistos en YouTube con 6.3 millones de vistas.

Los Chila Jatun tampoco pueden quejarse, porque con “Te burlaste de mí” hicieron bailar a propios y extraños, pero también estar entre los más visualizados. En el canal, donde sin necesidad de pagar nada y con solo tener unos cuantos megas en el celular uno puede ver el video, los herederos de Los Kjarkas alcanzaron 1.9 millones de vistas.

Las plataformas digitales, entre ellas Facebook, se han convertido en los mejores aliados de los grupos folclóricos que han incluido al salay en su repertorio y con él han revitalizado el folclore nacional.

María Juana, Sumaya Andina y Chila Jatun tienen cuentas en Facebook y YouTube porque saben que, a través de ellas, pueden difundir su música. Ya no requieren de distribuidores de sus discos, porque también saben que de la comercialización de ellos no se vive.

En ese sentido, invierten entre 2 mil y 5 mil dólares, para producir un videoclip.

Esa inversión no solo contempla la filmación, sino la contratación de grupos de baile como la reconocida fraternidad Salay Bolivia, que es muy requerida, además, para entradas folclóricas y fiestas patronales, entre otras. Flor Solares, fundadora de la fraternidad, asegura que al año tienen unos 50 contratos por cumplir.

Mientras María Juana, Sumaya Andina y Chila Jatun apuestan más por difundir su música por YouTube, el grupo Ukhamampi, cuyo vocalista es el concejal del Movimiento Al Socialismo (MAS) Joel Flores, prefiere Facebook, porque cree que através de la red social que tiene más de 200 millones de personas es más fácil conquistar y posicionar sus canciones. El video también es clave, sin él no es posible que las personas quieran zapatear y mover las caderas.

SPOTIFY Y PIRATERÍA

La aplicación multiplataforma empleada para la reproducción de música vía streaming Spotify es otro de los medios que algunos grupos han encontrado para que sus canciones suenen y la gente baile, pero, sobre todo, los contraten y asistan a sus conciertos, ya que de ellos viven y recuperan la inversión que realizan.

En la aplicación, que tiene más de 75 millones de usuarios en el mundo, están precisamente los hits del salay: “Golondrina fugaz” y “Corazoncito”, y están entre los más reproducidos.

Aunque los grupos cuestionan la piratería, esta de alguna manera se ha convertido en una aliada para la difusión de su producción musical.

En medio de miles de videos de películas, lucha libre, series y telenovelas, las canciones en ritmo salay no faltan en los puestos de venta del populoso mercado cochabambino La Pampa. Allí, principalmente, los sábados y domingos se difunden los videos en grandes pantallas. El ritmo contagioso atrae a la gente, que demanda el hit de María Juana y el de Sumaya Andina. “No les importa mucho el resto de los grupos, con que el DVD tenga ‘Golondrina Fugaz’ o ‘Corazoncito’, es suficiente”, dice Víctor Vásquez, un joven vendedor que comercializa cada DVD que contiene unas 20 canciones en tan solo 3 bolivianos.

Víctor, que vende CD y DVD desde hace un par de años, se queja porque las redes sociales están afectado a su negocio, ya que muchas personas prefieren bajar los videos de YouTube.

“Antes nosotros teníamos el control y a los artistas no les importaba mucho que vendamos discos piratas, porque sabían que le ayudábamos a promocionar sus canciones, pero ahora la situación es distinta”.

VIÑA DEL MAR

Ukhamampi, el grupo cochabambino que ya lleva seis años produciendo música nacional, quiere alcanzar el mismo éxito o más que los otros.

Esta vez quiere hacerlo desde el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, Chile, evento al que proyecta llegar con “Ay, Rositay”, canción que está en la etapa de producción del video.

El vocalista Joel Flores está seguro de que con el contagioso ritmo conquistará a los seleccionadores. De no conseguirlo, intentará posicionar su canción a través de las redes sociales, así como lo ha venido haciendo con otros temas en ritmo de caporal, huayño, morenada y otros.

“El que no apuesta, no gana”, dice Flores, por eso el grupo decidió no escatimar gastos e invertir en la producción de la canción, acudiendo al estudio Los Kjarkas.

Tampoco puso límites para la producción del videoclip de “Ay, Rositay”. Para ambos, decidió invertir unos 4 mil dólares.

Más allá de estos reconocidos grupos, que con el salay han logrado revitalizar el folclore nacional, hay otros que también apuestan por este ritmo, aunque no con la misma suerte que les permita vivir solo de la música. Aun así, no dejan de ver en el salay una veta que todavía falta por ser explotada.

El salay es rentable, es un ritmo que se descuelga del huayño y tiene solo algunas diferencias. No pasa de moda, si la letra llega a la gente” .

Joel Flores

VOCALISTA DE UKHAMAMPI

Presentaciones

Con el salay, los grupos folclóricos han llegado a Argentina, Chile, Perú, Brasil, Estados Unidos, España, entre otros.



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