Cochabamba, jueves 15 de noviembre de 2018

Estiramiento y elongación

Sobre el libro 11 escritores del Wilstermann, recientemente presentado en la Feria Internacional del Libro de Cochabamba y a la venta hoy en el stand de Nuevo Milenio, su editorial.
| Marcelo Paz Soldán y Adriana Abrego | 14 oct 2018



Hace unos años, Mauricio Méndez (Patato) comentó que había escrito un libro sobre la historia del Wilstermann, basado en unos fascículos suyos publicados en el periódico Los Tiempos. El libro se titularía: Wilstermann es cuestión de orgullo. La historia de los trece campeonatos del club aviador (1949 – 2016) —mismo título utilizado en los fascículos—. Inicialmente la tarea no parecía tan difícil, más tomando en cuenta que ya, de alguna forma, se había publicado. Nada más alejado de la realidad. Había que, nuevamente, armarlo, darle formato, buscar fotografías y completar la información con nuevos datos o verificar los existentes. Entonces, si bien fascículos y libro llevan el mismo título, son distintos entre sí, aunque con cierto aire familiar.

Se terminó el libro casi un año después y fue presentado en diciembre en los festejos del club . Tuvo muy buena acogida, especialmente entre los hinchas. Si bien el libro tiene como finalidad mostrar la historia deportiva de uno de los clubes más importantes de Bolivia, también sirve, a su vez, como documento histórico y de consulta para los que quieren recordar o conocer el pasado; aquellos grandes momentos, como los trece campeonatos logrados, y las tristes historias, como el descenso en 2010. El carácter de un club y de su hinchada se forma a través de las victorias y de las derrotas. ¿Qué sería de un hincha si no sufre por la eliminación de su equipo o si este no logra algún campeonato? En las buenas todos celebran y en las malas se ve de que está hecho un verdadero seguidor del equipo.

A principios de este año, Willy Camacho de Editorial 3600 se contactó con la editorial Nueva Milenio para comunicar que se había seleccionado a Marcelo Paz Soldán como DT literario del Wilstermann, y que estaban haciendo lo mismo en La Paz –con el Bolívar y el The Strongest– y pronto en Santa Cruz –con Blooming y Oriente–. Willy explicó que Marcelo podía invitar a once escritores para que representen literariamente al Wilstermann, y que ellos debían enfrentarse a otros once escritores del Aurora. El libro sería publicado a la manera del que se hizo en La Paz: 22 Cuentos futboleros. Clásico literario The Strongest Vs. Bolívar. Al final, no se pudo encontrar un DT para el Aurora, con lo que, lamentablemente, el “equipo del pueblo” no presentaría su equipo literario. A pesar de ello, decidimos seguir con el proyecto. Es así que este libro nació ch’ulla.

Se contactó a varios escritores del medio que sabíamos podían representar al equipo literario del Wilstermann. Algunos se excusaron y otros mandaron sus cuentos, no sin cierto grado de duda de lo que se pretendía lograr, ya que no todos ellos son hinchas del equipo. Se les explicó que, si bien podían no serlo, podían formar parte del equipo ya que su calidad literaria los respaldaba. Todo ello, basándonos en la premisa de que un jugador de un equipo de fútbol no necesariamente tiene que ser hincha de este. ¿O sí?

Esta antología está compuesta por: Camilo Albarracín, Claudia Michel, Eduardo Scott, Yuri Soria-Galvarro, Fabiola Morales Franco, Luis Carlos Sanabria, Mauricio Méndez Roca, Iván Gutiérrez, Gonzalo Lema, Edmundo Paz Soldán y Cecilia Romero. Por el lado de los jugadores se ha seleccionado a José Issa, Osvaldo Villarroel, Víctor Eduardo Villalón, Oscar Claure, Hugo Pérez, Víctor Hugo Bravo, Gastón Taborga, Máximo Alcocer, Ausberto García, Jairzinho y Renán López. Al inicio de cada cuento se ha colocado la imagen del jugador en el puesto que le corresponde en nuestro equipo histórico. Es así que, por ejemplo, en el caso del cuento de Gonzalo Lema se ha puesto al 9 histórico que es Ausberto García. Los puestos elegidos para los escritores son arbitrarios, ya que muchos de ellos no juegan siquiera al fútbol, así que el azar también ha jugado su parte en la selección.

Hemos revisado, en la medida que nos ha sido posible, los libros de cuentos, relatos, crónicas y poemas que se han escrito sobre equipos de fútbol; claramente, el The Strongest de La Paz es el que saca ventaja sobre los demás equipos del fútbol profesional boliviano. Tiene publicados los libros: Warikasaya. Cuentos stronguistas, Kalatakaya, 22 Cuentos futboleros. Clásico literario The Strongest Vs. Bolívar y 4 de 5. El tigre te mata – Crónicas de un día de gloria.

Los cuentos de esta antología no son únicamente sobre fútbol, sino que incluyen temáticas diversas, desde el retrato de una mujer que habla con los muertos hasta la historia del clásico cochabambino. No sólo eso, sino que aquellos cuentos que hablan sobre fútbol también exploran temas varios y permiten, en ciertos casos, ver a este deporte desde diferentes perspectivas: el fútbol como fuente de pasiones, como manera de acercarse al otro, como el lugar donde se originan amores, decepciones y todo tipo de relaciones que somos capaces de tener con otro ser humano.

Son once cuentos los que integran esta selección, así como son once los jugadores que hemos escogido para armar el equipo histórico del Wilstermann. Ambas selecciones, por supuesto, podrían haber sido distintas, hechas al gusto de cada (ocasional) técnico. Sólo esperamos que la selección de los once escritores y jugadores que acá nos acompañan sea una buena representación. Cada uno de los autores ha dejado en esta cancha hecha de páginas lo mejor de sí, con el único objetivo de que sea el lector quien se emocione con las historias.

El fútbol se ha ganado el nombre de “pasión de multitudes”. Con esa única frase ya nos dice que uno de sus méritos principales es convocar a la gente como pocas otras cosas lo logran. También en el arte la emoción es un aspecto clave. Esperamos que estas historias consigan precisamente eso.

Les contamos ahora sobre cada uno de los cuentos que conforman esta antología:

“La melodía perenne”

Camilo Albarracín Zelada

Tiempos remotos que ya se han ido, civilizaciones antiguas y nombres secretos son los elementos que Camilo incluye en su historia. Mediante un relato dentro del relato, el autor alterna entre el presente y el pasado, utilizando la narración de uno de sus personajes para llevarnos en un viaje donde se mezclan el lenguaje y la leyenda.

En este cuento, el lector vive la ansiedad del protagonista por contar su historia; pero al mismo tiempo es un oyente más que, en ese bus en el que el autor nos ubica, emprende un viaje simbólico hacia un destino que no queda del todo claro.

“El consuelo”

Claudia Michel

Han pasado años desde que Irma se ha separado de su esposo. Sin embargo, los papeles del divorcio todavía necesitan firmarse. Cuando estos llegan a sus manos, la protagonista se da cuenta de que hay heridas que no han sanado y que hay historias que quedan grabadas para siempre en la mente de quien las vive.

“El consuelo” explora en la naturaleza de tres tipos de relaciones diferentes: el fracaso amoroso de Irma, la cotidianidad que comparte con su madre y la relación espontánea que el lector descubrirá conforme lea el relato. No es este el único cuento que toca esos temas; el fracaso vuelve a presentarse con “Cayendo con estilo” de Luis Carlos Sanabria y las dificultades con la relación materna son exploradas también en el cuento “El Croata” de Edmundo Paz Soldán. En cada uno de ellos el lector encuentra una faceta distinta.

“Los trabajos de Judith”

Eduardo Scott

Judith habla con los muertos. Toda su vida gira en torno a aquellos que se han ido a lugares que los vivos no conocen. Línea tras línea, el cuento va tejiendo su retrato, mostrando la atención con la que embellece a los cadáveres que llegan a la funeraria, dejando entrever cómo son las conversaciones que sostiene con ellos. Judith está encantada por el misterio y por los ritos mortuorios antiguos, a los que guarda un evidente respeto.

El nombre del cuento ilustra a cabalidad lo que el lector encontrará: un retrato del día a día de la protagonista, acciones que se terminarán condensando en un deseo de venganza por parte de Judith. Si bien los detalles abundan, hay hechos que no se mencionan, quizás para suerte del lector, que tiene entonces la libertad de imaginar lo qué podría suceder después de que el relato haya terminado. Es más, tal vez entre líneas se encuentren motivaciones ocultas.

“Somos un equipo”

Yuri Soria-Galvarro

Si bien el equipo que ha condensado a los autores de esta antología es el Wilstermann, el cuento de Yuri Soria demuestra que, más allá de unos colores específicos, el fútbol es un deporte forjador de amistades y de lazos perdurables. En este relato no se trata de campeonatos ganados o de jugadas hábiles. En ese espacio hostil y lejano que pinta el autor, en ese tiempo de guerra, los personajes traen a la mesa el tema de la lealtad y la amistad, valores que se enfrentan a la realidad.

“Santito”

Fabiola Morales

Así como el fútbol es parte de la cultura de un lugar, “Santito” muestra cómo esta práctica deportiva se entrelaza con las creencias religiosas de la región. La aparición de un “hombrecito” misterioso en las prácticas del equipo aviador genera duda y desconcierto en el entrenador y los jugadores.

Con un lenguaje coloquial, el cuento explora cómo el fútbol se entreteje con la superstición y la suerte. Pero más allá de las creencias, la autora consigue mostrar la fuerza del deseo de victoria, mostrando a un personaje cuya vida y pensamientos se van en ello.

“Cayendo con estilo”

Luis Carlos Sanabria

El cuento presenta dos grandes pasiones de su protagonista: el fútbol y Ariadna, su amada. La primera lo acompaña desde su infancia, le da un sentido de identidad. La segunda ya se ha ido, dejando atrás emociones que sobrecogen al personaje y que le hacen difícil comprometerse nuevamente.

El relato gira en torno al amor, a la posibilidad de que sólo exista uno, en torno a sus matices, a cómo duele y cómo se avanza después de que se acaba. Sin embargo, en esta historia el amor hacia los colores de un equipo es vital. Porque ese amor, como el autor nos muestra, tampoco se niega, y ese amor no se marcha.

“Una historia de clásicos”

Mauricio Méndez Roca

Este es, como su nombre lo dice, un viaje a través de la historia de los clásicos más importantes del fútbol boliviano y cochabambino. Lo importante en este relato no es el trabajo de los personajes o de la trama, sino los descubrimientos que el lector irá haciendo conforme avance en su lectura.

Lleno de incontables referencias que un verdadero fanático del fútbol, y del Wilsterman, no puede dejar pasar, Mauricio Méndez comparte así parte de sus averiguaciones. Es esta una historia llena de conocimientos que durante mucho tiempo esperaron al lector en páginas de periódicos antiguos, y que ahora se encuentran aquí.

“Fotografías para hablar otro día”

Iván Gutiérrez M.

Padres e hijos se unen en esta historia plagada de silencios. La pérdida ha causado que entre el protagonista y su padre se establezca una relación de convivencia diaria pero de lejanía. Esta distancia se replica en la relación con su hijo, quien es casi un extraño para él.

Aquí, el fútbol demuestra ser una herramienta que los personajes utilizan para acortar la distancia y romper los silencios que acechan alrededor suyo. No es necesario que el deporte sea el tema principal de la historia, porque hablar de los triunfos de aquel equipo rojo y azul que ambos apoyan es uno de los pocos puntos de encuentro de quienes vemos en estas páginas, tal y como lo fue, es y será para muchos en la vida cotidiana.

“Libertadores de 1973”

Gonzalo Lema

Así como el fútbol puede ser un punto articulador de historias más grandes, en este cuento todo se trata del juego. Lema presenta una nueva forma de vivir un partido. Podemos verlo, escucharlo y, en este cuento, leerlo.

Para los verdaderos aficionados, el partido que aquí se relata puede que resulte familiar. Sin embargo, aquellos que no, tienen aquí una oportunidad de conocer el resultado y de dilucidar cómo, en ocasiones, en la cancha ocurre más de lo que se observa a simple vista. Lema cuenta esta historia mediante los diálogos, las jugadas y los susurros que el público, por lo general, no escucha.

“El Croata”

Edmundo Paz Soldán

El cuento muestra un lado distinto del fútbol. Más allá de glorias y triunfos, el lector se encuentra ante una figura que brilló en su momento y que ahora se extingue. Las incógnitas que rodean a este ex jugador, el Croata, se mezclan con los pasajes de la vida del narrador y protagonista, quien lleva una existencia plagada de tedio y críticas maternas.

El misterio que rodea al Croata, a ese paciente que se consume poco a poco, es lo único que distrae al narrador; al menos hasta la llegada de Pilar, su joven vecina. El autor consigue indagar en la naturaleza de las relaciones, de las decisiones personal y de aquello que, si bien fugazmente, se siente como libertad.

“Final feliz”

Cecilia Romero

El tono erótico del cuento lo diferencia del resto de los relatos de la antología. A pesar de esta clara distancia, coincide con el resto en que esta, al igual que las otras, es en cierta forma una historia de deseo y de emociones.

Luego de que dos amigas se reencuentran con un antiguo amante de ambas, el lector se halla como testigo silencioso de una historia que avanza entre las luces que se desdibujan en la ventana de un taxi. Cecilia Romero consigue narrar lo que ocurre de manera íntima y cercana, sin dejar de lado aquello que incomoda, atrae o sorprende al lector.

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