Cochabamba, martes 18 de diciembre de 2018

La primera granja flotante del mundo

La primera infraestructura de este tipo funcionará en Rotterdam a finales de 2018 y alojará 40 vacas lecheras que producirán 800 litros diarios de leche.
| | 07 oct 2018



El anuncio dice: “¿le caen bien las vacas?, ¿tiene experiencia en el procesamiento de la leche para producir yogur y otros sabrosos productos lácteos frescos?, ¿le gustaría experimentar a diario con sabores en la primera granja lechera flotante del mundo? Usted podría ser el entusiasta que estamos buscando, para este fantástico pro-yecto que ejecutaremos a finales de 2018. ¡Bienvenido a bordo!”

Así invita el equipo de Floating Farm (FF) desde su página de Facebook a emprendedores, productores agrope-cuarios e interesados a que participen en este proyecto, que se está poniendo en marcha en Rotterdam, Holanda.

Los participantes pueden donar una vaca o aportar dinero, para colaborar con esta iniciativa destinada a producir alimentos “en” y “para” la ciudad, con un impacto mínimo en el medio ambiente.

El proyecto busca producir 800 litros diarios de leche fresca mediante el ordeñe a 40 vacas y transformarla en leche pasteurizada, yogur, queso y nata para el consumidor urbano; a la vez, proporcionar un laboratorio para desarrollar investigaciones y labores educativas, todo ello en una estructura flotante de tres plantas, anclada en el área portuaria de Merwe-Vierhaven.

Es una infraestructura transparente que flota sobre el agua, donde los visitantes podrán ver las vacas lecheras de la raza Montbéliarde y familiarizarse con los procesos que se desarrollan en su interior, mientras estudiantes y otros interesados podrán recorrer sus instalaciones y experimentar, señalan sus creadores, Minke y Peter van Wingerden.

Esta granja flotante “amiga de los animales”, autosuficiente, sostenible para el medio ambiente, educativa y de alta tecnología, constará de tres plantas, la primera de las cuales, el “cuerpo flotante” de 900 toneladas, ha sido construido en la ciudad de Zaandam y transportado en un viaje de dos días por los canales holandeses hasta Merwe-Vierhaven, donde está amarrado.

Ahora se están construyendo otros dos pisos sobre ese “cuerpo flotante” y, si todo sale como se prevé, la granja abrirá sus puertas al público a fina-les de 2018. Después, esta iniciativa podría replicarse a mayor escala en otras zonas de Holanda y exportarse a diversos países.

Ciudades como Rotterdam, situadas en áreas del delta (terreno comprendido entre los brazos de un río en su desembocadura en el mar), con una ubicación estratégica y donde las vías acuáticas fluyen dentro del centro urbano, son particularmente apropiadas para una granja flotante de alta tecnología, aseguran desde FF.

Los PROYECTOS más innovadores

“Estoy ansioso por comenzar a dirigir la granja a finales de este año y fami-liarizar a la ciudad con la vida agrícola. Ese también será el momento en que se podrán comprar en la granja los primeros productos lácteos provenientes de Rotterdam", sostiene Albert Boersen, el granjero que será el responsable de cuidar a las vacas y los establos.  

El cuerpo flotante tendrá varias estructuras técnicas que, entre otras cosas, purificarán el agua de lluvia que se utilizará en la granja, así como una gran sala multifuncional para la educación en el campo de la alimentación saludable y de la producción equitativa de alimentos, explica Minke van Wingerden.

El funcionamiento de la granja será circular, es decir que las diversas partes del ciclo productivo, como la elaboración de alimentos, el procesamiento de residuos, la generación de energía mediante paneles solares, la obtención de agua potable y las ta-reas de reciclaje se desarrollarán en un circuito cerrado, para preservar y aprovechar los minerales, nutrientes y otros recursos.

Este sistema casi no genera flujos de desechos, reduce la cadena de almacenamientos, transportes, suministros y procesos implicados en la actividad productiva y la distribución del producto final y, por tanto, la liberación de gases de invernadero a la atmósfera. También permite que el consumidor se familiarice con productos más saludables y frescos, explican desde Floating Farm.

Las vacas lecheras serán ordeñadas por un robot, que garantiza confort para los animales y evita que sufran estrés en el establo de ordeño. Podrán alimentarse en la granja flotante, o bien en tierra firme y, si enferman, serán tratadas utilizando una cantidad mínima de medicamentos específicos.

La dieta diaria de estos animales se compone de pasto producido en la propia plataforma flotante, de productos residuales de panaderías, plantas procesadoras de patatas y cervecerías, y de heno traído desde de distintas zonas del país.

RACIMOS DE GRANJAS PARA AGUAS TRANQUILAS

Otra idea, con cierta similitud a las granjas holandesas las aporta el arquitecto español Javier F. Ponce, quien ha diseñado un sistema también de granjas flotantes e inteligentes que se pueden unir.

Sus granjas contarían con paneles para generar electricidad a partir de la luz solar en su tejado y una zona de agricultura hidropónica (cultivo de plantas usando nutrientes disueltos en agua) en su nivel medio.

En su parte inferior, situada a nivel del agua, cada una de estas granjas que flotarán sobre pontones, dispondrá de un área de acuicultura con piscinas para criar peces y otras especies acuáticas, equipada con una planta de desalinización, en el caso de estar instalada en áreas de agua salada.

Este sistema lo ha denominado Smart Floating Farms (SFF) y es modular y escalable. Es decir, que cada una de estas plataformas flotantes podrán conectarse lateralmente a otras formando un conjunto con una mayor superficie y capacidad productiva.

El tamaño de los módulos y las varie-dades de especies cultivadas podrán adaptarse a los requisitos y necesidades geográficas locales l



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