Cochabamba, lunes 10 de diciembre de 2018

Aprende a ignorar y serás feliz

Hay situaciones que necesitas aprender a desoír para dejar que te afecten en tu vida personal.
TEXTO: RAQUEL ALDANA | | 23 sep 2018



Muchas veces alejarse de las personas conflictivas no solo es una cuestión de comodidad, sino de salud mental. Hay actitudes que te llegan a desequilibrar tanto que te bloquean e impiden realizarte, sometiendo tu bienestar emocional a sus antojos.

Todos sabemos de buena tinta que nuestras relaciones no siempre nos aportan algo positivo, aunque realmente lo esperemos. A pesar de que somos conscientes de esto, no cuesta darnos cuenta de que estamos alimentando intercambios tóxicos.

Así que nos encontramos ante el triste panorama de vivir sometidos a relaciones insanas con personas que no nos aportan sinceridad ni buenas emociones. Es decir, intercambios cargados de intereses y egoísmos. Por eso, para poder crecer debemos de aprender a ignorar a cierta gente en ciertos momentos.

¿Qué debemos ignorar para ser felices?

Normalmente podemos reconocer con facilidad lo que nos turba, pero es posible que nos lleve un tiempo en otras ocasiones.

Reconocer esa situaciones nos ayudará a tomar conciencia de la realidad e incluso puede ayudarnos a anticipar estas cuestiones, de manera que podamos impedir que nos hagan más daño que el inevitable.

1. Las críticas de los demás

Nadie nos puede afectar sin nuestro consentimiento. O sea, somos nosotros lo que damos validez a las opiniones de los demás. Lo que otros piensen sobre las decisiones que tomamos no debería importarnos, ya que es tan probable que nosotros nos equivoquemos como que ellos lo hagan.

2. La creación de inseguridades

Hay personas que piensan que son expertos en la vida. Estos acaban, consciente o inconscientemente, creando inseguridades y pequeñas angustias en la gente que les rodea. Procura ignorar este tipo de actitudes, pues solo te conducen a la frustración.

3. Preocuparnos por lo que no podemos controlar

Si nos preocupa cómo va a actuar esa persona o qué va a hacer o a decir, es que algo va mal. Es decir, la gente no va haciendo daño deli-beradamente y no debería tenernos en vilo que nos respeten o no. Si esto ocurre, es mejor que te alejes de esa persona, no te hace ningún bien.

4. Las comparaciones obsesivas

Está muy bien que la gente triunfe y tenga éxito, pero no que hagan sentir a los demás poca cosa. No hay persona más insignificante que aquella que usa sus logros para menospreciar a los demás.

Regala tu ausencia a esas personas que no valoran tu presencia

A veces nos percatamos demasiado tarde de que todo lo que hemos hecho por alguien ha sido ignorado o menospreciado en el terreno emocional. Es posible que entonces nos sintamos decepcionados y que nos demos cuenta de que no han movido ni un dedo por nosotros.

Conseguir que lo que alguien haga o no haga no nos afecte actúa como un bálsamo. Puede que resulte costoso al principio, pero los resultados comienzan a notarse bien pronto en nuestra salud emocional.

De hecho, cuando somos capaces de hacerlo, nos damos cuenta de que es un verdadero placer poder escucharnos sin nada que enturbie nuestro diálogo interior. La verdad es que intentarlo no solo merece la pena, sino también la alegría.



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