Cochabamba, sábado 17 de noviembre de 2018

El colibrí, un ave amenazada y convertida en un amuleto en nombre del amor

MÉXICO/EFE | | 08 sep 2018


En algunos mercados de Ciudad de México proliferó durante los últimos años una esotérica costumbre en torno a los colibríes: disecarlos para que formen parte de amuletos que, cuentan, tienen el poder de atraer el amor.

"El colibrí disecado se pone en una bolsita de tela roja con pétalos de rosa, junto con la foto de la persona amada y, si se quiere mayor efectividad, se coloca ropa interior. El amuleto se carga siempre a la altura del pecho, para hombre puede ser en la camisa y para mujeres en el sostén", explicó a sus clientes Nancy, del Mercado Juárez, ubicado en la capital del país.

Según indica después, todo el “amarre” (trabajo) tiene un costo de 2.000 pesos mexicanos (unos 105 dólares).

En el Mercado de Sonora, también en la capital, se puede acceder a la venta de colibríes “de criadero”, título que ostenta un llamativo cartel cuyo objetivo es que el cliente no tema realizar la compra al dudar de la legalidad de la procedencia.

La pareja tiene un costo de 1.000 pesos (52 dólares).

Sin embargo, los animales enjaulados que aquí se exhiben distan mucho de los colibríes ágiles y coloridos que gozan de libertad y que llegan a recorrer largas distancias entre Alaska y Suramérica. Su plumaje café y su piel arrugada se asemejan una ciruela pasa y no vuelan. De hecho, ni siquiera se mueven.

La investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y líder del proyecto "Monitoreo de los



colibríes de México en la Cantera Oriente", María Arizmendi, aseguró que es imposible reproducir colibríes de cualquier especie en cautiverio, ya que, si un colibrí está más de 10 minutos sin comer, muere, por lo que hay que dedicarle un 200 por ciento de tiempo, como si fuera un recién nacido.

Por su parte, el biólogo Humberto Berlanga, coordinador de la Iniciativa para la Conservación de las Aves de América del Norte (ICAAN) México, sostuvo que todos los colibríes que se venden son ilegalmente capturados.

“En el último año y medio la gente los compra para hacer fetiches. También hay personas que creen que si se los comen puede ayudarles a curar una enfermedad del corazón. Estas creencias son una expresión cultural de nuestro país”, expuso.

Se estima que en el mundo hay 340 especies de colibríes, de las cuales 58 habitan en México. De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en el país tres especies están en peligro de extinción, nueve amenazadas y seis sujetas a protección especial. 



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