Cochabamba, viernes 21 de septiembre de 2018

De animales a dioses

Sobre el ensayo del historiador israelí Yuval Noah Harari, autor de Sapiens: De animales a dioses.
| Mauricio Rodríguez Medrano | 19 agos 2018



Yuval Noah Harari es un historiador y escritor israelí, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Y escribió un ensayo largo sobre la historia del hombre, que puede ser leído como una novela de ciencia ficción o puede ser leído como un tratado de psicoanálisis. Empieza con una afirmación: somos animales (aunque parezca obvio, es necesario resaltarlo).

Entonces, si somos animales, ¿qué hizo que nos convirtamos en la especie sobre las especies? ¿Qué hizo que nos convirtamos en asesinos seriales de otras especies? ¿Qué hizo que pensemos que somos diferentes a otras especies? Este ensayo trata de explicarnos estas preguntas en base a cuatro partes:

1. La creación del hombre (el género Homo) a través de la física, química y biología, y la primera revolución: la revolución cognitiva, en base a la creación de un lenguaje que nos agrupa a través de la ficción (es un motor potente para la creación de dioses). Gracias a este lenguaje, pudimos separarnos del resto de los animales.

2. La revolución neolítica a través de la revolución agrícola: cuando los hombres nos transformamos de cazadores-recolectores nómadas, en sedentarios y nos agrupamos en tribus. Aquí el lenguaje ficcional hizo que nos agrupemos en civilizaciones complejas y el papel de la religión fue tan importante para dar fuerza a una clase alta y someter a hombres, haciéndolos creer que nacieron para ser esclavos.

3. La tercera parte es la aparición de imperios y la globalización. Aquí el hombre se convierte en una especie de virus que extinguió a la mayoría de las especies, primero por necesidad, luego por ignorancia. Aquí se crea otro elemento ficcional: el dinero. La capacidad de ficción del hombre hace que vivíamos bajo leyes y tratados que solo son convenciones, acuerdos entre nosotros. Aquí surge el monoteísmo y los derechos humanos (otras ficciones construidas).

4. La última parte puede ser leída como ciencia ficción: la revolución científica. Aquí el hombre sometió a la naturaleza para su beneficio y, contrario a lo que se cree, se establecieron mayores comodidades y estamos lejos de vivir un apocalipsis. En esta revolución se redujeron las guerras por territorios de materias primas y ahora se lucha para acrecentar el conocimiento tecnológico.

Lo interesante de este ensayo es que Yuval Noah Harari no se dedica a dar opiniones sin fundamentos (como son los bestsellers de autoayuda), sino que, a través de datos y lecturas que nos llevan a otras lecturas (intertexto), analiza al hombre desde la faceta científica.

Y sale bien parado.

Aunque se escribió en 2011, está más vigente (a Bolivia recién llegaron el año pasado algunos ejemplares y este año hubo más ejemplares en la Feria del Libro de La Paz). Además, es como si nos quitara una venda de los ojos: somos animales y seguiremos siéndolo a pesar de la tecnología.

Y le da un mayor valor a la ficción como una red que estructura sociedades (que crea dioses, que crea ismos: capitalismo, socialismo).

“Homo sapiens ha mantenido escondido un secreto todavía más inquietante. No solo poseemos una abundancia de primos incivilizados; hubo un tiempo en que tuvimos asimismo unos cuantos hermanos y hermanas. Estamos acostumbrados a pensar en nosotros como la única especie humana que hay, porque durante los últimos 10.000 años nuestra especie ha sido, efectivamente, la única especie humana de estos pagos. Pero el significado real de la palabra humano es ‘un animal que pertenece al género Homo’, y hubo otras muchas especies de este género además de Homo sapiens”.

Periodista – zion186@hotmail.com



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