Cochabamba, domingo 23 de septiembre de 2018

Pan integral con pura semillas

RECETA: EL COMIDISTA, EL PAÍS, MODERNA.COM.EC FOTO: IBÁN YARZA | | 12 agos 2018



El pan integral está elaborado, como su nombre lo indica, con granos y cereales íntegros, que no han sido refinados, por lo cual nos beneficiamos de todas las propiedades que tienen. Por ejemplo, el germen es la parte más nutritiva del grano, en esta capa se hallan concentradas las proteínas, vitaminas, al igual que minerales como potasio, fosfatos, calcio y magnesio. En el caso de los cereales procesados, esta capa se elimina en el refinamiento y queda solamente el albumen, que es la parte que concentra el almidón y los carbohidratos.

Entre los muchos beneficios que tiene comer pan integral está el consumo de fibra, que ayuda a combatir el estreñimiento y a regular el sistema digestivo.

Ingredientes (para un pan)

* 225 g de harina integral de trigo

* 75 g de harina integral de centeno

* 75 g de harina de fuerza

* 350 g de agua

* 7 g de sal

* 5 g de levadura fresca de panadería o bien

1,5 g –media cucharada de postre– si es seca

(granulada o de sobre)

* 135 g de pasas

* 135 g de nueces (o bien cualquier mezcla de frutas

y frutos (pasas, orejones, higos secos, avellanas,

nueces, almendras, etc.) en la misma cantidad

* Aceite para pincelar el molde

* Un molde rectangular de bizcocho de unos 25 cm

Preparación

1. Mezclar en un bol todo menos frutas y frutos secos. Revolver con la cuchara hasta obtener una especie de “cemento”, un “barro pegajoso”.

2. Dejar reposar 15 minutos y revolver otra vez con la cuchara medio minuto (si la masa se ha quedado un poco seca tras el reposo, corregir con más agua; se quiere más un barro denso que algo que parezca una masa de pan “tradicional”).

3. Incorporar las frutas y frutos (una idea importante es que estos absorberán agua, por lo que es interesante no quedarse corto de este líquido en la mezcla inicial).

4. Pincelar el molde con aceite y enharinar (como para un bizcocho) y llenar el molde hasta aproximadamente la mitad (puedes mojar las manos o la cuchara para que la masa no se pegue y así manipularla más fácilmente).

5. Dejar una hora a temperatura ambiente.

6. Meter el molde en una bolsa de plástico (para que no se seque la masa), y ponerlo en la parte más baja (y fría) de la nevera. Dejarlo allí por 24 horas.

7. Al día siguiente, lo normal es que la masa haya subido hasta el borde del molde. Si no es así, meterlo en un sitio caliente para que acabe de subir. Calentar el horno a 250 grados centígrados y poner en la base

del horno una bandejita metálica (para crear

vapor después).

8. Una vez caliente, meter el pan a media altura con calor arriba y abajo (sin ventilador) y echar

un vaso de agua en la bandejita metálica (ojo

con el vapor; quema).

9. Cocer 20 minutos así y después retirar la bandejita metálica y continuar otros 35 minutos a 200 grados centígrados. Una vez cocido, sacarlo del molde y dejar que se enfríe sobre una rejilla. No abrirlo en caliente; está más rico reposado.





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