Cochabamba, martes 11 de diciembre de 2018

Villalón, el único jugador chileno que defendió la rojo, amarillo y verde

Víctor Eduardo Villalón Bernal nació en Valparaíso (Chile), pero tramitó su nacionalidad boliviana hace 43 años. Jugó en Wilstermann, Blooming y Aurora; y fue convocado a la Selección Nacional en 1977.
| | 05 agos 2018



Víctor Eduardo Villalón Bernal es un futbolista “histórico”, debido a que es el único chileno que fue convocado para jugar en la Selección boliviana. Sucedió en 1977.

Recordó que ese hito en la historia nacional del fútbol ocurrió cuando él jugaba en un equipo llamado Bata. El entrenador de ese entonces, Edward Virba, lo convocó para vestir la camiseta verde y ser uno de los 11 jugadores que enfrentó a la selección de Hungría, durante el repechaje al Mundial Argentina 78.

HISTORIA

Vino al mundo en Valparaíso, llegó a Bolivia hace 44 años -el 6 de marzo de 1974- y 43 de ellos “es uno más de los nuestros”, pues obtuvo la nacionalidad.

Su carrera futbolística inició en Wilstermann, equipo que lo contrató para que jugará en la Copa Libertadores, pero no obtuvo los resultados esperados.

A partir de entonces, Villalón cumplió ciclos en diferentes equipos nacionales. Durante seis meses, jugó en Aurora, que competía por la Copa Simón Bolívar; estuvo en Bata y Blooming.

Pero, entre todas esas etapas, la más destacada es la de su tercer ciclo en Wilstermann, el año 80.

En su criterio, el equipo de ese entonces, que era integrado por jugadores como Jairzinho, es uno de los más recordados por la hinchada roja, debido a los logros obtenidos.

No obstante, su carrera futbolística terminó en el 86, cuando aún era parte de Wilstermann, debido a que sufrió una rotura de los ligamentos. Tenía 32 años de edad.

Desde que ocurrió el accidente, “jugar fútbol ya no era igual”. Lo intentó, pero confesó que temía cada vez que le tocaba maniobrar el balón, por lo que optó por forjar una carrera como técnico futbolístico.

TRAYECTORIA

Cuando dejó el fútbol profesional, Villalón dirigió el club Metalsan de Cochabamba, asistió al equipo de Real Mamoré y fue responsable del plantel Sub-19 de la Fundación Intikallpanchis (Funika).

Dirigir, especialmente a divisiones inferiores, es una pasión para Villalón. Por esa razón es que no deja de formarse, ya sumó tres cursos como técnico.

ÉXITO

Evocar toda su trayectoria futbolística en el país siempre le trae buenos recuerdos y dijo todo se lo debe a Bolivia, un país donde se acostumbró a sentirse querido. Por esa razón es que, al poco tiempo de arribar a esta tierra, aprobó que su club tramite su nacionalización.

Su decisión fue respaldada por su padres, aunque ellos siempre añoraron su presencia en su tierra natal, debido a que es el único hijo que tuvieron.

 Mientras sus padres estaban con vida, Villalón los trajo a Cochabamba en diferentes ocasiones y, cuando podía, él también se daba “escapadas” a Valparaíso (Chile) junto a su esposa y sus tres hijos, todos cochabambinos.

SITUACIÓN

El cariño que Villalón le tomó a Bolivia es tan grande, que prefiere no dejarla. Ocasionalmente va a Chile, pero solo se queda un par de semanas, porque extraña al círculo familiar y amistoso que conformó.

Allá tiene un primo llamado Miguel Bernal que siempre lo acoge con mucho cariño.

Si bien su familia chilena lo trata muy bien, cuando Villalón se pasea por su tierra de origen, él siempre se pregunta si allí hubiese triunfado como en Bolivia. La respuesta que le viene a la mente es que “nadie es profeta en su tierra”.

SITUACIÓN

Las vísperas de las fiestas patrias son para Villalón motivo de festejo, pues es un compatriota más, y “no solo de palabra, sino de hechos”.

Contó que conoce los nueve departamentos del país y es fanático de la comida tradicional, aunque no de la llajwa.

Su platillo favorito es el picante de lengua, no tiene algún sitio turístico que le guste en particular, pero sí es hincha de un equipo boliviano, Wilstermann.

Su pasión por el “rojo” es tal, que dio una entrevista a OPINIÓN con la camiseta oficial de ese equipo. Dijo que no se pierde ningún partido y, si ve la transmisión por la televisión, celebra los triunfos desde su casa.

Su familia también es hincha de Wilstermann por eso le puso ese nombre a una negocio de empanadas que tiene en la calle Lanza.

Villalón apoya a su esposa y su cuñada en ese negocio que trabaja “sin descanso”. Las empanadas Wilstermann “no cierran ni en feriados o días del Peatón”.

Villalón agradeció la preferencia de la gente e instó a celebrar el Día de la Patria, “uniéndonos como bolivianos”.

Cariño

“Gracias a todo el cariño que la gente boliviana me da, hasta este día sigo siendo un hombre público”.

Víctor Villalón - jugador de fútbol



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