Cochabamba, martes 20 de noviembre de 2018

Cereales y semillas: alimentos novedosos

Si se opta por productos procesados es importante elegir siempre el que tenga menor contenido de grasas, azúcar o sal.
EFE/KHALED ELFIQI | | 26 jul 2018

EFE



El trigo, la avena, el centeno o semillas como el sésamo y la chía son alimentos con grandes propiedades y beneficios para la salud. Los cereales, junto con las frutas y las verduras, son la base de una alimentación saludable.

Laura González, responsable de nutrición y salud de Nestlé, expone en el Abecedario de la Nutrición de “El Bisturí” que los cereales y las semillas son una valiosa fuente de energía saludable a base de hidratos de carbono complejos, tienen un discreto aporte de proteínas y apenas aportan grasa. Además, contienen fibra, vitaminas y minerales cuyo porcentaje es menor cuanto más refinada es la harina con la que se hacen los productos derivados, como por ejemplo, el pan o la pasta.

La exótica chia

Tiene su origen en México y Guatemala y ha formado parte de la alimentación de civilizaciones desde hace más de 5.500 años. Los mayas y los aztecas utilizaban las semillas de chía como medicina, como alimento e incluso como base para fabricar pinturas corporales, por este elevado contenido en aceite que tiene. En las sociedades precolombinas era el segundo cultivo principal después de los frijoles.

A nivel nutricional destaca por su elevado contenido en: ácido graso omega 3, proteína, fibra, vitaminas, minerales.

Es un alimento que puede incorporarse fácilmente a la vida diaria. Se puede consumir el grano entero, molido o remojado, o en brotes en ensalada. La semilla se utiliza para elaborar bebidas y alimentos procesados con base de cereal.

La semilla de chía está recubierta por una sustancia bastante gelatinosa que llamamos mucílago y que es un tipo de fibra soluble que se desarrolla al remojar la semilla y que favorece el control de los niveles de colesterol en la sangre como también la regulación del tránsito intestinal.

¿Refinados o enteros?

EFE/Robin

Townsend

Los de grano entero conservan todas las partes del cereal: el salvado, el endospermo y el germen. Los granos enteros se caracterizan por ser ricos en hidratos de carbono, con un contenido apreciable de proteínas, que va desde los siete a los diez gramos por cada 100 gramos.

Tienen poca grasa que mayoritariamente es insaturada, y con una cantidad variable de vitaminas y minerales, con un contenido muy elevado de fibra.

Los cereales de grano entero mantienen la composición de nutrientes de la semilla original casi intacta, al contrario de lo que ocurre con los refinados.

Durante el proceso de refinado se desechan el salvado y el germen. Con ello se pierden grandes cantidades de fibra, vitaminas del grupo B, y algunos minerales como: calcio, magnesio, potasio, hierro, zinc y selenio

En el salvado está la mayor parte de fibra de los cereales.

Es importante consumir alimentos con fibra. No solo porque mejoran el tránsito intestinal ayudando a evitar así el estreñimiento, sino porque también tiene otras funciones relevantes para el mantenimiento de una adecuada flora intestinal. También tienen un efecto de reducir la absorción del colesterol, al retenerlo con la fibra y eliminarlo a través de las heces.

Si se opta por productos procesados es importante leer con atención el etiquetado nutricional con el objetivo de tratar de elegir siempre el que tenga menor contenido de grasas azúcar o sal, a la vez que su aporte de fibra sea mayor.





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