Cochabamba, martes 11 de diciembre de 2018

Robo y violación, los delitos más comunes que cometen los menores

Un último caso reportado en Cochabamba involucra a un adolescente de 17 años que agredió sexualmente a su prima de 10. Actualmente está en un centro de infractores.
| dayana flores a. Twitter: @DayanaOpinión | 15 jul 2018

Un adolescente con un arma blanca. elpais.bo

Cuando un infractor es consultado sobre su ocupación, responde sin reparo alguno: “Soy monrrero” o “Me dedico a jalar carteras”. Para algunos adolescentes de Bolivia, el robo dejó de ser un delito y se convirtió en un oficio.

El hurto, además de la violación, son las dos transgresiones más comunes por las que son recluidos los menores de edad en los tres departamentos del eje troncal del país, de acuerdo con cifras proporcionadas por los Servicios Departamentales de Gestión Social (Sedeges) de La Paz y Cochabamba; y la Secretaría Departamental de Seguridad Ciudadana de Santa Cruz.

El jefe de la Defensoría de la Niñez de la Alcaldía de Cochabamba, Jhonny Bustamante, explicó que, para algunos adolescentes, la comisión de delitos ya es una forma de vida. Por esa razón, hay muchos casos de reincidencia. “Inclusive los mismos policías ya los conocen”.

Detalló que, en promedio, la Defensoría de la Niñez del municipio atiende semanalmente dos casos de adolescentes involucrados en delitos.

Para entrar en detalle, el coordinador general del Sedeges de Cochabamba, Germán Ordoñez, indicó que las contravenciones en la se involucran más los menores de edad del departamento son el robo y las agresiones sexuales.

En Santa Cruz y La Paz ambos delitos también son los más cometidos por los adolescentes, pero, hay una diferencia: en esos departamentos los hurtos tienen la categoría de “agravados”. Esto significa que, al momento de apoderarse ilegítimamente de un bien ajeno, los menores cruceños y paceños recurren a la violencia, amenazan o afectan a la integridad física de sus víctimas.

“Es su modo de vida”, una noción que, una vez que ingresan a un centro de infractores, pretende ser transformada por un equipo multidisciplinario. Aunque, hay menores que, a pesar de que están en proceso de rehabilitación, continúan delinquiendo. Así sucedió a fines de la gestión pasada en Santa Cruz.

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) desbarató una banda delincuencial encabezada por una adolescente de 14 años que estaba recluida en el Centro Nueva Vida Santa Cruz (Cenvicruz).

Si bien la menor de edad estaba internada, tenía dos cómplices en libertad a los que proporcionaba información sobre las viviendas en las que debían de ejecutar atracos a mano armada.

“El cerebro de la banda” ideaba el atraco. Así, el 29 de junio de 2017, por ejemplo, sus cómplices ingresaron a un domicilio ubicado en Villa Fátima.

Inicialmente, golpearon al propietario y luego lo maniataron. Después, sustrajeron electrodomésticos y dinero.

En criterio de Bustamante, el accionar de los menores de edad es resultado de la irresponsabilidad materna y paterna. También incide la violencia intrafamiliar y el abandono.

Añadió que los adolescentes que vienen de familias nucleares, generalmente, no tienen conflictos con la ley.

Coincidió con la declaración la responsable de la Unidad de Justicia Juvenil, Restauración y Apoyo Educativo del Sedeges, Malvinka Jordán. Explicó que los infractores vienen de una “desestructuración familiar) total” y esa no es culpa de ellos.

VÍCTIMAS

Las víctimas de los robos perpetrados por adolescentes son, en la mayoría de los casos mediatizados, otros menores de edad o sus propios compañeros.

La Policía detuvo la gestión pasada a un adolescente de 16 años de edad que, a bordo de una motocicleta, atracó a un colegial de 17 años.

Durante el robo agravado, le provocó una herida con un arma blanca.

SITUACIÓN

Otro grupo mayoritario de adolescentes está recluido en Bolivia por agredir sexualmente, generalmente, a otros menores de edad.

En Cochabamba, el pasado 2 de julio enviaron al Centro de Infractores Cometa a un muchacho de 17 años de edad que abusó sexualmente a su prima de 10.

El hecho fue denunciado por la madre de la víctima, de acuerdo con un reporte que dio el Comando Regional de la Policía de Quillacollo.

UNIDOS

El coordinador general del Sedeges, Germán Ordoñez, reconoció que los adolescentes que están recluidos en Cometa no son separados de acuerdo al delito que cometen. La única selección a la que son sometidos es “por sentencia y por detención preventiva”, es decir, hay dos grupos. Además, hay un área especial para las mujeres.

El hecho de que los menores de edad estén unidos, según Ordoñez, no es una dificultad, debido a que cuentan con un equipo multidisciplinario que los atienden, inclusive, los fines de semana y feriados.

“Se procura que siempre estén ocupados”, acotó la directora del Sedeges, Casimira Rodríguez.

MUJERES

En el caso de las mujeres recluidas en el eje troncal, no hay ninguna involucrada en violaciones, pero sí en hurto y robo agravado.

Específicamente en La Paz, hay muchachas de no más de 18 años en el centro de infractores, y solo una está sentenciada, por robo, de acuerdo con un informe del director técnico del Sedeges de ese departamento, Mario Cáceres y la jefa de la Unidad de Administración, Control y Supervisión de Centros de Acogida del Sedeges de La Paz, Victoria Alarcón.

Coincidencia

Los abusos, las familias desintegradas o falta de atención de los padres son factores comunes en los adolescentes que delinquen.

8 Años

Esa es la edad a la que los adolescentes empiezan a caer en actos criminales y, generalmente, alcanzan la cumbre a los 19 años, de acuerdo con la investigadora de la Universidad Duke Terrie Moffitt.

Asesinatos en aumento

Los reportes gubernamentales y de organizaciones como el Banco Mundial y Naciones Unidas coinciden: hay más menores de edad acusados de delitos graves como asesinatos en países Latinoamericanos como Argentina, El Salvador, Honduras, México o Uruguay.

Y el problema también está presente en otros como Colombia, Guatemala, Panamá o Perú, de acuerdo con una publicación de El Comercio de Perú.

El asesor regional de protección de Unicef, José Bergua, explicó a BBC Mundo que existe una "preocupación legítima y razonable" ante el incremento de la delincuencia juvenil.

En Argentina, en 2014 se contabilizaron 255 detenciones de menores por asesinatos y homicidios. En El Salvador, 624 menores fueron procesados por homicidios el pasado año y en Honduras, entre 2009 y 2013, 6.835 fueron acusados de sicariato, robo y extorsión.





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