Cochabamba, viernes 17 de agosto de 2018

Las cirugías “delincuenciales” son enmendadas por médicos avalados

Hay especialistas certificados que salvan de la muerte a algunas víctimas de procedimientos furtivos. La mayoría permite que le inyecten sustancias peligrosas en el cuerpo.
| DAYANA FLORES A. Twitter: @DayanaOpinion | 08 jul 2018



Llegó al consultorio de un cirujano estético, plástico y reconstructivo autorizado de Cochabamba con una “enorme masa amorfa en el centro del pecho”. Era una persona transexual a la que le introdujeron alguna sustancia ilegal: aceite de avión o silicona líquida, según la presunción del médico.

En criterio de los expertos de esta área, la cirugía a la que se sometió esa persona era “delincuencial” y tan riesgosa como aquellas operaciones del siglo XX en las que el busto era aumentado con marfil, pelotas de vidrio, caucho de suela, cartílago de buey, lana de Terylene, gutapercha, dicora y pastillas de polietileno, entre otros materiales.

Al médico le bastó mirar al paciente para presumir la razón de su consulta, pero se quedó atónito cuando este le dijo que lo que en realidad quería era cotizar una rinoplastía.

Casos como este son recurrentes en los centros estéticos, plásticos y reconstructivos avalados de Cochabamba, donde cada día llegan víctimas de cirugías furtivas. Algunas personas buscan enmendar las secuelas de esos procedimientos, y otras, las que aprendieron a vivir con ellas, ansían más cambios estéticos, pero esta vez quieren ponerse en “buenas manos”, como dice una persona transexual que pretende operarse los glúteos.

“Vale la pena invertir”, señaló, pues conoce casos de transexuales que se inyectaron líquidos extraños en las nalgas y “quedaron deformados. Ya uno ni puede trabajar ofreciendo sus servicios sexuales, todo lo que se gana es para curarse y yo no quiero eso”.

SITUACIÓN

El presidente de la Sociedad Boliviana de Cirugía Estética, Plástica y Constructiva, filial Cochabamba, Orlando Arriaran, explicó que, si bien atienden a estas víctimas, no significa que sus casos sean solucionables. “Hay pacientes que vienen con una barbaridad y quieren solucionarla, el problema es que muchos casos que no tienen ni solución quirúrgica”.

Por ejemplo, están aquellos a los que les inyectaron aceite de avión o silicona líquida en alguna parte del cuerpo.

“No puedo actuar cuando una persona viene con una inyección de silicona industrial en los senos, es un problema serio que afecta la vida”, manifestó Arriarán. Añadió que, ante esa situación, se sugiere una mastectomía, que es la extirpación de la glándula mamaria o de una parte de ella. Pero, ese procedimiento, a veces, es inservible si el líquido inyectado migró a otras áreas del cuerpo del paciente, como el riñón o pulmones, pues bloquea esos órganos y causa la muerte.

“Como médico, debo informar la situación y dar una solución para el problema de salud. Debo decirle al paciente que ya no solo es un problema estético, no solo una mutilación quitará lo que le han puesto. El problema seguirá existiendo porque migró el producto”.

A pesar de que las cirugías furtivas ponen en riesgo la vida de las personas, Arriaran señaló que cada vez hay más pacientes que se introducen líquidos no autorizados, especialmente en el rostro.

PROLIFERACIÓN

Desde la Sociedad Boliviana de Cirugía Estética, Plástica y Constructiva, filial Cochabamba, indicaron que las gran cantidad de víctimas del bisturí que cada día visita los consultorios autorizados da cuenta de que estos servicios clandestinos están proliferando en el departamento.

Las personas que están detrás de estos procedimientos invasivos no certificados son, en criterio de la Sociedad de Cirugía Estética, médicos que no son especialistas o que “a título de ser esteticistas, están actuando como cirujanos plásticos. Eso es una injerencia irregular de la especialidad”.

Los especialistas autorizados de Cochabamba se constituyen actualmente en el filtro más importante de identificación de servicios estéticos clandestinos.

Los profesionales monitorean, especialmente, los medios de comunicación televisivos e impresos, donde los pseudomédicos pagan un espacio para promocionar sus servicios.

Se dieron casos en los que los cirujanos estéticos, plásticos y reconstructivos se organizaron para capturar a especialistas falsos, mientras eran entrevistados.

Si bien convocaron a las autoridades correspondientes, los procesos no prosperaron. Solo se quedaron en el Tribunal de Ética del Colegio Médico de Cochabamba.

RECOMENDACIÓN

Para Arriaran, la proliferación de servicios estéticos clandestinos es un problema mundial, por lo que la solución no parte únicamente de realizar operativos para identificar estos negocios, sino de informar a la gente sobre las consecuencias que puede traer el someterse a procedimientos invasivos. “La persona a la que le inyectan silicona líquida queda afectada de por vida. Debe realizarse controles periódicos, si es que antes no fallece”.

Cifras

La Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética certifica el trabajo de 2.700 cirujanos que provienen de 95 países.

Pacientes

En un año, más de 20 millones de procedimientos estéticos fueron realizados en mujeres, cifra que representa el 87.2 por ciento del total de cirugías de ese tipo.





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