Cochabamba, domingo 15 de julio de 2018

Al migrante boliviano le va bien en Chile si tiene la tarjeta de trabajo

El trámite de ese documento cuesta 300 dólares que muchas veces los viajeros se resisten a pagar y prefieren mantenerse en la marginalidad. Dos testimonios recomiendan regularizar la permanencia.
| BETTY CONDORI ROJAS Twitter: @becor2002 | 03 jun 2018

Sasha Farel Salas, es cruceña y es técnico en Prevención de Riesgos. Sasha Farel

Sasha Yorgely Farel Salas nació en 1998 y sus datos de nacionalidad y otros están registrados en su cédula de identidad de extranjero del Servicio de Registro Civil e Identificación de la República de Chile.

Migró a ese país por influencia de sus abuelos que la apoyaron con sus estudios en un colegio privado. Estudió primaria y secundaria en Santa Cruz, Bolivia.

Está convencida de que Chile es el país de las oportunidades y que el nivel académico es superior. No tuvo dificultad en titularse como técnica en Prevención de Riesgos, en Santiago. A la par, estudia el tercer año de ingeniería en Prevención de Riesgos en una universidad privada a la que paga 250 dólares de mensualidad.

Hizo su práctica profesional a nivel técnico superior en Carozzi Nos-San Bernardo, estaba a cargo de la prevención de riesgos en el Centro de Distribución, una de las empresas familiares con más de 120 años de trayectoria y con presencia en 45 países.

Agradece la formación exigente que tuvo, que dice que contradice a la otorgada en Bolivia, “donde no se potencia a estudiantes”.

“Aquí el estudio es costoso, igual que la vida. Por eso es que los sueldos son elevados. Pero, como digo, cada quién es artífice de su propio destino. La universidad no se paga sola. Hay que darle con todo. Con perseverancia y sacrificio todo se puede lograr”.

Hace marketing y publicidad y está segura de que las personas deben reinventar siempre.

“Gano 350.000 pesos chilenos, es decir 560 dólares americanos”.

Sasha es legal y el Gobierno chileno abrió en abril un proceso para que los inmigrantes irregulares regularicen su permanencia en el país. Dio un plazo que se cumplió el 24 de mayo.

Un total de 125.578 inmigrantes se inscribieron en el proceso. La mayor cantidad de registrados corresponde a haitianos (41.508), seguidos de venezolanos (23.571), peruanos (18.759), colombianos (13.808) y bolivianos (12.267).

Por regiones, la mayor cantidad de inscritos correspondió a la Región Metropolitana de Santiago (71.530), seguida de Tarapacá (11.506) y Antofagasta (7.058), estas últimas en el norte del país.

A decir del Gobierno de Sebastián Piñera, la intención es ayudar a los inmigrantes. “Queremos una migración mucho más legal, segura, regulada y ordenada. Hemos puesto énfasis en asegurarnos que las personas vengan cumpliendo nuestras leyes e ingresen diciendo la verdadera motivación de su venida. Así protegemos mejor nuestras fronteras”, puntualizó Piñera.

Sasha Farel y Francisco Renato viven y trabajan legalmente en Santiago.

Francisco Renato (nombre cambiado a pedido suyo) se felicita por la decisión de partir a Chile. Se declara fanático de la organización, de la disciplina y de las oportunidades que ofrece ese país y resalta cada vez que puede.

Fue a Chile porque le ofrecía mejores oportunidades laborales y profesionales que en Bolivia, en donde estuvo mucho tiempo intentando hallar trabajo estable.

Para Francisco, alcanzar el éxito en Chile tiene que ver con “la dedicación, la capacitación, la responsabilidad y el trámite de permanencia legal”.



EMPLEO

“Existe y es bastante para el profesional calificado. Se gana muy bien. Aquí hacen falta ingenieros y médicos, profesiones que son muy bien remuneradas”, refleja.

Francisco descarta enfáticamente que Chile esté viviendo una recesión económica. Una muestra del crecimiento económico se reproduce en la calidad del empleo. “Por eso existe un éxodo de personas que llegan diariamente al país”.

En los últimos cinco años, 36.325 personas partieron desde Cochabamba, según datos de intención de país de destino expresados en oficinas de Migración.

Francisco Renato trabaja en obras civiles de construcción y gana 2 millones de pesos chilenos, es decir 3.193 dólares.

ECONOMÍA

La economía de Chile es la sexta mayor economía de América Latina en términos de Producto Interno Bruto (PIB) nominal y también en cuanto al PIB a precios de paridad de poder adquisitivo (PIB PPA). Posee la renta per cápita más elevada de América Latina y pertenece a la categoría de países de ingresos altos, según el Banco Mundial.

Hasta finales de 2017, Chile destacó en ránking de los países con mejores trabajos de Latinoamérica, el índice fue elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que mide las condiciones laborales en 17 naciones y fue publicado por ahoranoticias.cl.

Remuneración

Francisco Renato trabaja en la construcción. Es contratista y gana el equivalente a 3.100 dólares.

Sasha Farel, técnico en Prevención de Riesgos, 560 dólares.

DATOS PARA TOMAR EN CUENTA

Sueldo, alimento y hospedaje

Un maestro de primera (ejemplo montador de torres eléctricas de alta tensión) en Chile gana 650.000 pesos chilenos. Al cambio es 7.058 bolivianos (más de 1.000 dólares), además tiene desayuno, almuerzo, cena y hospedaje con lo que sumaría al salario hasta llegar a 1.200.000 pesos chilenos o 13.029 bolivianos.

Los trabajos son temporales

Los trabajos son temporales. Duran entre tres, cinco, ocho y 10 meses, aunque algunos pocos alcanzan a 18 o 20 meses. El boliviano, luego de 3 o 4 meses, quiere volver a su país, extraña su casa y familia, pero cuando empieza a recibir el salario y hace comparaciones, decide quedarse. “Su chip cambia”, afirma Francisco Renato.





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