Cochabamba, sábado 23 de junio de 2018

Thiago Leitao P. “Quiero llegar a ser un DT”

| | 27 may 2018



Al igual que otros astros del fútbol, el exmediocam-pista del club Jorge Wilstermann Thiago Lei-tao Polieri decidió, hace un par de años, que su futuro profesional tenía que seguir dentro de las canchas de fútbol, apoyando a la formación de nuevas generaciones de jugadores.

Este fue el motivo por el que se inscribió en la Escuela Superior de Entrenadores de Cochabamba, donde ya está en media carrera. “Quizá no estaba en mis planes, pero ahora que me estoy capacitando, me encanta y siento que tomé una buena decisión y me entusiasma mucho llegar a ser director técnico”, asegura Leitao, mientras comienza a deshilar poco a poco su historia deportiva.

Al margen de sus estudios, desde noviembre del 2017, es auxiliar técnico del entrenador Álvaro Peña, que dirige el club aviador.

“Estoy muy agradecido con el profesor por ser parte de su cuerpo técnico. Quiero estar a su lado para aprender todo lo que sabe del fútbol. Será un ejemplo para mí cuando quiera ser director técnico”, añade con gratitud.

Para los hinchas wilstermanistas, Thiago Leitao es el nombre del jugador que —en tan solo dos campeonatos— llegó a colocar su nombre en el quinto lugar de los goleadores de la historia del equi-po rojo; una hazaña que, para muchos, no se volverá a repetir a corto plazo.

El exjugador tiene una historia dorada de anécdotas, partidos y campeonatos que todavía des-pierta emociones en aquellos que lo recuerdan con gratitud.

ARRIBO A LA LLAJTA

Leitao llegó a Cochabamba en ene-ro del 2003 como refuerzo del Wilstermann. El nexo con los hinchas nació espontáneamente, de ahí en adelante, se fue escribiendo una historia en la que primaba el respeto y la admiración con su fanaticada, sin importar el color de su indumentaria, porque Leitao no solo es recordado entre los seguidores del equipo avia-dor, sino por aquellos de otros equipos nacionales, en los que supo entregarse íntegramente a sus camisetas. Por eso, supo ganarse el respeto de sus compañeros y de los hinchas.

Su pasión por el fútbol surgió en su tierra natal, Brasil. A los 10 años ingresó al club Ponte Preta de la ciudad de Campinas, en el estado de São Paulo. “No puedo precisar con exactitud cuándo fue el día que decidí dedicarme al fútbol profesional. Supongo que a los 17, cuando comencé a entrenar con el equipo profesional”, recuerda Leitao.

Su historia dio un vuelco en 2003, cuando el exfutbolista cochabambino Windsor Alfredo del Llano Suárez lo fichó para que vista la camiseta 10 del club Wilstermann.

“En realidad, no tenía mucha información del nivel deportivo del país, pero la oferta era interesante y cerré el trato”, explica Leitao.

Al poco tiempo, el futbolista ya estaba pisando suelo nacional y desde entonces le tomó cariño a este país, motivo por el que vive actualmente con su familia en Cochabamba.

AÑOS DORADOS

Desde su arribo a esta ciudad, la cancha auxiliar seis del estadio Félix Capriles le trajo gratos recuerdos, porque ese fue el primer escenario deportivo que pisó en Bolivia y para él es de buena suerte.

“A solo horas de arribar a esta ciudad, ya estaba practicando con mis colegas y tan solo con bajar del avión ya presentí que era un muy buen momento para mí”, recuerda.

Thiago Leitao jugó para el club avia-dor por dos temporadas, en las que se convirtió en goleador. En 2003, su equipo obtuvo el campeonato en la Copa AeroSur y al año siguiente el subcampeonato, en el marco de la misma competencia. Por su rol y desempeño en esas gestiones, fue nombrado como mejor jugador y goleador. La hinchada del rojo también estaba contenta con él, porque consagró al equipo como subcampeón de la Liga Nacional de Fútbol.

Posteriormente, Leitao dejó el país para instalarse unos meses en los Emiratos Árabes y después viajar a trabajar a Portugal.

Nuevamente, en 2007 una convocatoria lograría su retorno. Esta vez, Víctor Hugo Tucho Antelo, director técnico del Bolívar ese año, lo convocó para jugar con su equipo la Copa Libertadores. “Somos el único equipo que le ganó a los Diablos Rojos del Toluca, en su propia cancha, en el marco de la Copa Libertadores, con un marcador de 1-2”, aclara el mediocampista.

Durante toda su trayectoria, Leitao participó en diferentes clubes nacionales como Oriente Petrolero y The Strongest, donde casualmente participó en los festejos del Centenario del club.

En 2010, cuando el equipo rojo des-cendió de la Liga, nuevamente fue convocado, pero no llegó a cerrar el trato con los dirigentes.

Posteriormente, recibió la llamada del Alcalde de Warnes, quien le ofrecia un ambicioso proyecto.

“Me llamó Mario Cronenbold, de Warnes, para invitarme a integrar su equipo, con la meta de ascender a la Liga, y fue así como encaramos una gran campaña”, dice Leitao. Tras esa campaña exitosa, decidió dejar las canchas de fútbol y dar paso a los nuevos jugadores.

En el fondo, no quería alejarse por completo del fútbol, y por ese motivo él comenzó a involucrarse con los equipos técnicos, donde nació la ambición de ser director técnico.

Hace 11 años que Thiago comparte su vida con Silvia María Quiroz, con la que tiene un hijo, Thiago Leitao Junior, de 4 años. Asimismo, el exjugador tiene dos hijos mayores de una anterior relación, Víctor Hugo y Gabriel E. Leitao Polieri.





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