Cochabamba, domingo 20 de mayo de 2018

Automundo, una historia ininterrumpida

| | 26 abr 2018



La empresa Galindo S.A., hoy Automundo, es una de las pioneras en la Feria Internacional de Cochabamba. Estuvo desde el inicio, en 1974, de manera ininterrumpida.

Tres años antes (1971), Hugo Galindo, su fundador y entonces presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), vio la necesidad de conformar un Comité de Ferias-Exposiciones para organizar un evento ferial similar al de Santa Cruz, que unos años antes decidió emprender este proyecto con mucho éxito.

Su hijo, Enrique Galindo, relató que en ese entonces, fue un grupo de amigos visionarios que tomó la decisión de impulsar este evento con características internacionales, por el desarrollo departamental. Las condiciones no eran las más adecuadas en ese entonces.

La empresa Galindo S. A. se ubicó en un espacio de tierra y polvo para la exposición de autos y camiones.

En 2001, Galindo creó Automundo, que en sus tres generaciones siguió manteniéndose como empresa familiar y fue capaz de traspasar barreras y obstáculos, además de tomar decisiones para mantenerse como una empresa que apoya el desarrollo regional.

“Somos distribuidores de la marca Hyundai. Antes trabajábamos con Ford y tomamos la decisión, por estrategia, de crear la nueva empresa, desde fines de 2016, para la representación de la marca Hyundai y cobijar la marca china Cherry. Así damos mayor gama de opciones”.

El fundador de Galindo S.A. recordó que el primer día de la feria, en el recinto de Alalay, se llevó adelante el Gran Premio de Automovilismo. Participaron entre 60 y 80 empresas. Hubo un buffet y brindis gracias a empresas participantes del evento que donaron sus productos. También se preparó un show musical, se contrató un parque de diversiones y hubo el concurso de Miss Feria.

CRONOLOGÍA

Una cuestión de suerte y coyuntura

Hugo Galindo, uno de los promotores de la consolidación del evento ferial en Cochabamba, se refirió a los pormenores de esta travesía que estuvo marcada por la suerte y la coyuntura de ese momento. Según contó, la idea tuvo un gran recibimiento al seno de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC) que entonces presidía.

Roberto Peña Rodríguez, uno de los gerentes de Dillman que recién llegó de México, fue elegido como presidente del Comité de Exposiciones-Ferias para asumir el reto.

La travesía cumplida en tres años

La FEPC logró cumplir sus retos en tres años con apoyo general.

Una familia donó las dos hectáreas para el campo ferial, se tenía oferta de crédito del Servicio Integral para el Comercio Exterior, de Argentina, para la construcción llave en mano, el alcalde de entonces, Humberto Coronel Rivas (+) brindó su apoyo y la empresa Bartos, que construía la carretera El Alto-Oruro, accedió a abrir el camino de cuatro kilómetros que faltaba en contorno de la laguna Alalay. El Automóvil Club se ofreció a donar el combustible.

El proyecto requería de un 20 por ciento de contraparte para algunas obras. Para gestionar los trabajos se contrató como gerente al periodista Alfonso Rojas Moncayo que tenía experiencia en Santa Cruz y se consiguió el dinero.

El crédito que duró menos

Los empresarios que participaron de la primera feria tuvieron que pagar por adelantado su inscripción y ese dinero alcanzó para cubrir los gastos de construcción y el crédito que tenían.

“Nos dieron ocho años y medio y pagamos en cuatro”, contó Galindo.

Una primera experiencia, similar a la feria, la tuvieron en 1972, en otro espacio y los resultados fueron favorables.





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