Cochabamba, domingo 19 de agosto de 2018

El acoso laboral causa daños psicológicos

Las víctimas pueden desarrollar cuadros clínicos de depresión, ansiedad, desorden de adaptación y generar un impacto negativo sobre la autoestima.
www.sanitas.es www.elmundo.es/confilegal.com psicologiaymente.net | | 19 abr 2018



El acoso laboral, también conocido como mobbing, es un fenómeno que puede darse en el trabajo. Ocurre cuando un acosador (o acosadores) ejercen violencia (generalmente psicológica) de manera repetida sobre una o varias víctimas.

Las consecuencias para la persona que recibe el acoso son devastadoras, pues el mobbing no solamente le provoca un intenso malestar (tristeza, ansiedad, insomnio, etc.), sino que, además, suele destruir la reputación de esta.

Este fenómeno ha cobrado especial importancia, al evidenciarse como una causa de depresión, de ansiedad generalizada, e incluso de desórdenes de estrés postraumático, que conllevan absentismo, abandonos del puesto de trabajo, incremento de accidentalidad, disminución de la cantidad y de la calidad del trabajo, entre otras consecuencias, lo que produce elevados costes en la sociedad industrializada y en la v íctima de mobbing que ve amenazada su carrera o profesión, su situación social y financiera.

La víctima al recibir todas estas agresiones, pierde una parte de sí misma, se desgasta, se humilla y termina hundida. Los compañeros de trabajo por bajeza, egoísmo o miedo a represalias prefieren mantenerse al margen, con lo cual el conflicto no solamente se individualiza y agranda, sino que el mismo se torna como inevitable.

El miedo que estas situaciones provocan en la víctima por el sufrimiento vivido, le conduce a comportarse patológicamente, algo que el agresor utilizará como una coartada para justificar su agresión.

Los datos demuestran la existencia de un mayor número de mujeres que de hombres que son víctimas del acoso laboral, y se calcula que el porcentaje actual es de 70 por ciento de mujeres frente aún 30 por ciento de hombres, datos que en ambos casos, son siempre excesivos.

Las víctimas pueden desarrollar cuadros clínicos de depresión, ansiedad, desorden de adaptación, impacto sobre la autoestima, impacto sobre la seguridad, ataques de pánico, actitud hostil y suspicacia, sentimiento crónico de nerviosismo, hipersensibilidad con respecto a las injusticias, rasgos depresivos , sentimientos de indefensión, anhedonia, indefensión aprendida, e incluso llegar en casos extremos al suicidio.

El tratamiento variará en función de cómo haya afectado la situación a la víctima. A veces es necesaria la baja laboral, pero antes que nada el psiquiatra evaluará la personalidad, concretará el nivel de estrés y las vulnerabilidades del individuo.

"En ocasiones puede ser necesaria una apoyatura farmacológica (ansiolíticos para dormir o antidepresivos si hay depresión) y psicoterapia de apoyo", comenta el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal, Alfredo Calcedo.

Mediante la psicoterapia se enseña al paciente cómo afrontar la situación de acoso. "Porque en el contexto se pierde la noción de muchas cosas, la persona se queda en lo emocional, se indigna y esto no le ayuda a actuar de forma eficaz", explica Calcedo.

En este sentido, la terapia con el psicólogo puede ayudar a cicatrizar las “heridas” que el acoso ha originado en aspectos fundamentales de su vida: la pérdida de autoestima, el miedo a que se repita, la tendencia a aislarse, la ansiedad, la depresión, etc.

Pide ayuda

Estas son las etapas que se deben trabajar:

Compensación: La víctima siente la necesidad de resarcirse del dolor que le ha generado todo el proceso de acoso y es lógico que tenga deseos de venganza en relación a su acosador, lo que implica, sin embargo, que este continúa ejerciendo su poder. Es necesario, por tanto, superar estos sentimientos. Y la mejor manera de hacerlo es denunciar al acosador, ante la empresa y las instancia legales.

Análisis: El siguiente paso de la terapia es ayudar a la víctima a que analice la manera en que le ha afectado el acoso laboral sufrido, cómo ha influido en su vida familiar, qué ha perdido y qué ha aprendido de la experiencia sufrida.

Superación: todo lo anterior le llevará poco a poco a integrar en su vida esta experiencia tan negativa, como algo pasado de lo que se puede hablar sin avergonzarse ni sentirse culpable.

Olvido: La fase de superación permite a la víctima aceptar el hecho de que el acoso laboral forma parte del pasado, lo que sin duda le permitirá sentirse compensada y el recuerdo de la experiencia empezará a tener cada vez menor presencia en su vida.

El perfil psicológico del acosador 



Mucho se ha hablado sobre qué lleva a una persona a convertirse en acosador. En las siguientes líneas puedes encontrar el perfil de personalidad del acosador laboral teniendo en cuenta la opinión de diferentes investigadores.

1. Mentiroso

El acosador laboral es más propenso a decir mentiras y a modificar la verdad para acusar a la víctima de todos los males. Se trata de una persona que se encuentra muy cómoda en la mentira, y se caracteriza por una personalidad en la que proyecta una imagen falsa de sí mismo.

2. Encantador

Al ser mentiroso, fácilmente engaña a los de su alrededor. Es por eso que puede parecer encantador al principio, pues esconde su verdadera personalidad.

3. Falsa apariencia de seguridad

Los acosadores laborales pueden aparentar cierta seguridad en sí mismos; sin embargo, esconden una baja autoestima. Por eso, en parte, realizan el mobbing, para compensar carencias en este sentido.

4. Controlador y vengativo

Los acosadores laborales suelen ser personas controladoras y, además, son vengativas. Acostumbran a hacer la vida imposible a quien se les cruce en el camino.

5. Crítico

Suele ser crítico con los demás, y atacar los puntos débiles de estos. Estas críticas nunca son constructivas, sino dañinas y dirigidas a causar malestar.

6. Irritable

Aunque aparente ser una persona amable, todo es fachada. En realidad, es fácilmente irritable, que esconde una gran ira en su interior.

7. Incapaz de hacer autocrítica

Pese a que los acosadores suelen ser personas críticas con los demás (siempre de manera destructiva), no son personas que hagan autocrítica. Al contrario, proyectan sus fracasos en los demás y los utilizan como chivos expiatorios.

8. Violento

Estas personas suelen ser violentas. En gran parte porque se sienten frustradas y esconden una gran rabia en su interior.

9. Perverso

Busca apropiarse de la imagen de la víctima y reflejar la suya propia en esta.



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