Cochabamba, viernes 20 de abril de 2018

Decálogo para olvidar la inapetencia sexual

“No tengo ganas”. Estas tres palabras reflejan uno de los problemas más comunes en las parejas. Con estas diez sugerencias se puede reavivar el deseo.
ANA SOTERAS/ MADRID EFE | | 12 abr 2018


“La inapetencia sexual se define como el bajo nivel de interés sexual, que se manifiesta en la dificultad para iniciar o responder al deseo de actividad sexual en la pareja”, explica la psicóloga Nira Pérez, del centro ISEP Clínic Las Palmas, en la capital de Gran Canaria, España. Frente a ello ¿qué se puede hacer?

1.- Reserve tiempo para la intimidad no sexual. El éxito de una relación requiere tiempo, energía, cuidados y atención, y una de las causas de fracaso en pareja es el poco tiempo que sus miembros pasan juntos, lo que puede crear dificultad para el diálogo o la resolución de problemas.

2.- Redirija su atención hacia lo sexual. Cada uno de los miembros de la pareja debe buscar cinco minutos al día para pensar y fantasear con posibles encuentros sexuales y así combatir la inapetencia sexual.

3.- Preste atención a sus pensamientos eróticos. Anótelos si fuera posible, para rescatarlos en algún otro momento más adecuado y compartirlos con su pareja.

4.- Sepa reconocer sus sensaciones de excitación mucho antes de llegar al orgasmo, por lo que hay que ‘hacerle caso’ y disfrutar de esas sensaciones que preceden al clímax, tratando de buscarlas en diferentes situaciones, aunque no sea posible llevar a cabo una relación sexual completa.

5.- Esté pendiente de caricias que estimulen los sentidos. Dedique tiempo a realizar las caricias que precedan al acto sexual, “orientando a nuestra pareja sobre las que nos agradan y tratando de descubrir cuales son aquellas con las que disfruta él o ella”.

6.- Potencie la fantasía erótica. Un libro, una película o cualquier estímulo que se aleje de lo rutinario, puede ser útil como apoyo o desencadenante de una serie de pensamientos eróticos que sirvan como base para practicarlos posteriormente en pareja.

7.- Elabore juegos de seducción en pareja para reavivar la pasión. Tenga una cita con su pareja como si no se conocieran de nada y hablar de sus gustos sexuales, simulando que es la primera vez que intercambian esta información. Prescinda del sentido de la vista tapándose los ojos y centrándose únicamente en las sensaciones físicas, es un juego que ayuda a aumentar la excitación.

8. - Practique la relajación para reducir estrés y ansiedad. Cree un ambiente relajado con luz tenue, velas, temperatura agradable y música relajante de fondo, masajear el cuerpo de nuestra pareja y viceversa, de manera suave, con el fin de disfrutar de un estado agradable, sin que el único objetivo de estas prácticas sea la excitación sexual.

9.- Conozca sus propios deseos y los de su pareja. A menudo, con el transcurso de la relación no dedicamos tiempo a pensar en nuestros nuevos deseos y menos aún en observar los de la pareja. Los deseos sexuales van cambiando y evolucionando a medida que pasa el tiempo, es por ello que deberíamos ‘actualizar’ nuestros deseos con el otro miembro de la pareja cada cierto tiempo, para así seguir complaciéndonos mutuamente.

10.- Aborde las discrepancias sexuales. Si hay discordancias en el nivel de deseo, es importante asegurarse de que el problema en el terreno sexual es un inconveniente aislado y no es la consecuencia de una mala relación de pareja. Para resolver dichas diferencias, ambos deben adquirir un compromiso para mejorar su calidad de pareja de manera integral y no sexualmente en particular.

“No siempre el que tiene menor deseo es el que tiene el problema, pues existen múltiples factores como el estrés laboral, los problemas económicos, los trastornos de salud o una mala relación de pareja, que pueden justificar ese descenso de deseo sin que haya que convertirlo en algo ‘patológico’”, explica Pérez.

“Si eres el miembro de la pareja que menos deseo tiene, hazle saber al otro que de verdad lo amas y que la frecuencia sexual no es el único indicador del amor”.

“Si por el contrario, eres tú quien tiene más deseo, procura no tomar el menor deseo de la otra parte como algo personal hacia a ti, trata de no sentirte rechazado y pregunta a tu pareja los motivos que le bloquean, intenta ponerte en su lugar y escucha con afecto sus demandas no sexuales”, completa la experta.

Insatisfacción frecuente

The Journal of Sex & Marital Therapy estableció que un 54 por ciento de los hombres y un 42 por ciento de las mujeres reconocen que no están satisfechos con la frecuencia sexual de sus relaciones de pareja a largo plazo, según el diario La Vanguardia.

Debemos tener presente que el deseo sexual, o la falta de éste, tiene estrecha relación con nuestros genes y su predisposición para ser combinados con el máximo de sujetos posibles para conseguir asegurar la futura generación. Pero, aparte de los factores genéticos y evolutivos también hay factores emocionales.

Esa bajada de deseo puede tener la raíz en la pérdida de novedad al entrar en la etapa de rutina y monotonía sexual. Para ello hay juegos, erotismo, distintas prácticas que podemos añadir a nuestras relaciones para conseguir avivar esa famosa “chispa”. Pero, como siempre, debemos empezar por comunicar de forma sincera a nuestra pareja aquello que no nos acaba de motivar y lo qué nos gustaría y muchas veces este es el paso más difícil.

En otros casos la novedad no debemos buscarla en la cama sino fuera de ella, puede que lo que nos falte es conectar con nuestra pareja, divertirnos, tener espacios de intimidad y sobre todo no tener discusiones ni problemas a resolver.

Otro motivo emocional puede ser el cansancio laboral, las responsabilidades con los hijos y la casa, el poco tiempo libre, etc. que haga que estemos más apáticos y con poca predisposición.



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